Irán aceptaría diluir el uranio enriquecido si se levantan todas las sanciones internacionales
TEHERÁN.- Irán estaría dispuesto a diluir su uranio altamente enriquecido si Estados Unidos levanta todas las sanciones, dijo el lunes el jefe de su agencia atómica, una de las indicaciones más directas hasta ahora de su posición en las conversaciones con Washington.
Diplomáticos estadounidenses e iraníes mantuvieron conversaciones la semana pasada a través de mediadores omaníes en Omán, en un intento por reactivar la diplomacia.
Washington ha exigido a Irán que renuncie a sus reservas estimadas el año pasado por la agencia nuclear de la ONU en más de 440 kilos de uranio enriquecido hasta un 60% de pureza fisionable, a un pequeño paso del 90% que se considera apto para armas nucleares.
Antes de los ataques israelíes y estadounidenses contra sus instalaciones nucleares en junio de 2025, Irán enriquecía uranio al 60%, muy por encima del límite del 3,67% establecido en el acuerdo nuclear de 2015, hoy caducado, firmado con las grandes potencias. Diluir el uranio permite reducir ese porcentaje.
El director de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohammad Eslami, dijo el lunes: “La posibilidad de diluir el uranio enriquecido al 60% (…) depende de si, a cambio, se levantan todas las sanciones o no”.
No está claro si el funcionario se refería a todas las sanciones o solo a las impuestas por Estados Unidos, pero el cambio de perspectiva resulta difícil de subestimar.
Eslami, cuyas declaraciones fueron recogidas por la agencia de noticias iraní ISNA, dijo que otra propuesta, la de enviar el uranio altamente enriquecido de Irán “a otros países no está en la agenda de las conversaciones actuales con Estados Unidos, y los informes sobre este asunto provienen únicamente de grupos de presión”.
“En las negociaciones se están discutiendo cuestiones técnicas y nucleares, junto con cuestiones políticas”, añadió.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, reiteró el lunes la “desconfianza” hacia Estados Unidos.
“Buscamos negociaciones serias para alcanzar un resultado (…) lamentablemente persiste una profunda desconfianza debido al comportamiento de Estados Unidos en los últimos años”, afirmó durante un encuentro diplomático.
Indicó, sin dar más detalles, que la república islámica podría considerar “una serie de medidas de confianza respecto al programa nuclear”, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian a la economía iraní. “Esperamos que se genere la confianza necesaria para conducir las conversaciones y alcanzar resultados”, agregó.
Es también la línea del presidente iraní Masoud Pezeshkian: las conversaciones en Omán “representan una buena oportunidad para una solución justa y equilibrada sobre la cuestión nuclear”. Pero, reiteró, el principio debe ser el del “beneficio mutuo, del win-win”, con “garantías” sobre los derechos, incluido “el derecho al enriquecimiento” del uranio. Nadie espera que sea sencillo.
El tema – sobre el que también la Unión Europea pidió “seriedad” para evitar una escalada – es técnico, pero decisivo para entender lo que está en juego. El nivel de enriquecimiento determina el uso que se quiere dar al programa nuclear.
En las últimas semanas, Donald Trump ha multiplicado las amenazas de intervención militar en Irán, primero como respuesta a la sangrienta represión contra el movimiento de protesta en enero y, después, para presionar a Teherán con el fin de alcanzar un acuerdo.
El despliegue militar estadounidense en la región “no nos asusta”, declaró Araqchi en referencia al grupo aeronaval estadounidense, con el portaaviones USS Abraham Lincoln, que fue enviado en enero al Golfo para asegurarse la potencia de fuego necesaria para atacar a la República Islámica si Trump decide hacerlo.
En caso de ataque, Irán ha amenazado con golpear las bases estadounidenses en la región y bloquear el estrecho de Ormuz, clave para el abastecimiento mundial de petróleo y gas natural.
Al cabo del diálogo en Omán, Trump se congratuló de las “muy buenas” conversaciones y afirmó que continuarían “a comienzos de la próxima semana”.
Araqchi también dijo haber convenido con Washington la continuación de las discusiones, aunque señaló que “todavía queda un largo camino por recorrer para establecer la confianza”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, viajará a Washington esta semana, con Irán como el principal tema de discusión, dijo su oficina.
Los países occidentales e Israel acusan a Irán de intentar dotarse de armas nucleares, algo que Teherán niega, ya que afirma que su programa nuclear tiene fines civiles.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, pidió al país este lunes que muestre su “determinación” frente a la presión extranjera.
“El poder nacional no tiene tanto que ver con misiles y aviones como con la voluntad y la determinación del pueblo”, afirmó Jamenei. “Demuéstrenlo de nuevo y frustren al enemigo”.
Pese a las declaraciones del ayatolá, Irán ha dado señales de que puede ceder con miras a un acuerdo para acotar su programa nuclear y evitar un nuevo conflicto con Estados Unidos.
Las nuevas conversaciones se conocen tras la sangrienta represión de las manifestaciones antigubernamentales del mes pasado, en las que murieron miles de personas, en lo que ha sido el mayor disturbio interno desde la Revolución Islámica de 1979.
La ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, dijo haber confirmado 6961 muertos, en su mayoría manifestantes, y registró más de 51.000 detenciones.
Agencias Reuters, ANSA y AFP


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