Confirman que Juan Pablo Guanipa está bajo arresto domiciliario tras las denuncias de secuestro


CARACAS.– La familia del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa confirmó este martes que el exparlamentario se encuentra bajo arresto domiciliario en su vivienda de Maracaibo, tras casi dos días de incertidumbre sobre su paradero. La aclaración llegó después de su breve excarcelación el domingo y su reaprehensión horas más tarde, un episodio que volvió a poner en evidencia la fragilidad del proceso de liberación de presos políticos en Venezuela.

“Confirmo que mi papá, Juan Pablo Guanipa, está en mi casa en Maracaibo”, escribió su hijo, Ramón Guanipa, en un comunicado difundido en la red social X. “Estamos aliviados de saber que mi familia estará junta pronto”, agregó. Sin embargo, el mensaje incluyó una advertencia central: “Mi papá sigue injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión y exigimos su libertad plena y la de todos los presos políticos”.

La confirmación llegó después de un episodio que tensó al máximo la relación entre la oposición, el gobierno interino y los mediadores internacionales. Guanipa había sido excarcelado el domingo como parte de un proceso impulsado por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, bajo presión pública de Estados Unidos, pero fue reaprehendido pocas horas después, en la madrugada del lunes, por hombres armados no identificados, según denunciaron su familia y su partido.

Fue la propia líder opositora y premio Nobel de la Paz María Corina Machado quien alertó primero sobre lo ocurrido. En un mensaje publicado de madrugada en su cuenta de X, denunció el “secuestro” de Guanipa en una urbanización del este de Caracas. Según relató, hombres “fuertemente armados”, vestidos de civil y que se movilizaban en varios vehículos, lo interceptaron y se lo llevaron por la fuerza. “Urgente. Alerta internacional”, escribió Machado, al exigir su liberación inmediata. La denuncia fue luego respaldada por la familia del dirigente, que afirmó desconocer su paradero durante varias horas.

Guanipa, exparlamentario de 61 años y estrecho colaborador de Machado, había pasado casi nueve meses detenido, acusado de conspiración. Su liberación se produjo en el marco de una serie de excarcelaciones de presos políticos iniciadas tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, en una operación militar estadounidense, y la posterior instalación de un gobierno interino.

Durante las pocas horas que estuvo en libertad, Guanipa retomó de inmediato la actividad política. Recorrió Caracas en una caravana motorizada, visitó a familiares de presos políticos, se concentró frente a centros de detención y reclamó públicamente nuevas elecciones. “Creo que esto tiene que terminar con el respeto a la voluntad del pueblo venezolano”, dijo en declaraciones a la AFP, al recordar que la oposición considera que las elecciones de julio de 2024 fueron fraudulentas.

El dirigente político venezolano Juan Pablo Guanipa participa de una caravana tras su liberación de la prisión del Helicoide, en Caracas, el 8 de febrero de 2026PEDRO MATTEY – AFP

Ese despliegue fue seguido, horas después, por su reaprehensión. La Fiscalía solicitó revocar la medida cautelar y alegó que el dirigente había violado las condiciones de su excarcelación. El fiscal general Tarek William Saab afirmó que Guanipa “salió declarando” pese a que no podía hacerlo, mientras que el ministro del Interior, Diosdado Cabello, sostuvo que algunos políticos “creyeron que pueden hacer lo que les da la gana y embochinchar el país”.

La defensa rechazó esos argumentos y aseguró que la boleta de excarcelación solo incluía la obligación de presentarse periódicamente ante tribunales y la prohibición de salida del país, sin restricciones a la expresión pública. Durante las horas posteriores a la reaprehensión, la familia denunció que desconocía el paradero de Guanipa y exigió una fe de vida.

En su comunicado del martes, Ramón Guanipa agradeció explícitamente al gobierno de los Estados Unidos, al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio “por su labor a favor de la libertad de Venezuela y de todos los presos políticos”, un reconocimiento que subraya el rol central de Washington en las recientes excarcelaciones.

Ramón Guanipa, hijo del exvicepresidente de la Asamblea Nacional Juan Pablo Guanipa, en una conferencia de prensa tras la nueva detención de su padreFEDERICO PARRA – AFP

Según la ONG Foro Penal, más de 426 presos políticos fueron liberados en las últimas semanas. Sin embargo, el caso Guanipa se convirtió en un símbolo de los límites de esa apertura. El Parlamento suspendió una sesión en la que estaba prevista la aprobación de una amnistía general, lo que incrementó las dudas sobre la viabilidad y la profundidad del proceso.

Analistas consultados por la AFP señalaron que el episodio refleja la tensión entre las exigencias externas de apertura y la capacidad real del sistema político para tolerar una oposición activa. “El mensaje es que el espacio político, tal como lo estaba promoviendo Guanipa en las pocas horas que estuvo libre, no está listo”, explicó el consultor en riesgo político Juan Manuel Trak.

Agencias AFP, Reuters y ANSA


Los comentarios están cerrados.