Pam Bondi defiende su manejo del caso Epstein ante los legisladores demócratas en una audiencia explosiva


WASHINGTON.- “Esto no es un circo, es una audiencia”. La queja de la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, por los duros cuestionamientos de legisladores demócratas por el caso de Jeffrey Epstein fue solo uno de los momentos álgidos de una acalorada testificación ante la Cámara de Representantes, en medio de las controversias relacionadas con la publicación de millones de archivos del delincuente sexual.

En su esperada presentación ante el Comité Judicial, Bondi defendió su gestión del caso y se dirigió directamente a los sobrevivientes de Epstein presentes en la sala. “Lamento profundamente lo que ocurrió con las víctimas debido a las acciones de este monstruo”, dijo la fiscal general, criticada por los demócratas por el manejo de los archivos que expuso información privada sensible sobre las víctimas.

La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, al testificar en el Congreso.ALEX WONG – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

En ese momento, la representante demócrata Pramila Jayapal (Washington) les pidió a los sobrevivientes presentes que se pusieran de pie y levantaran la mano si no habían podido reunirse con el Departamento de Justicia, que lidera Bondi, para hablar sobre los abusos sufridos. Todas las víctimas levantaron la mano, apuntó la legisladora.

“Jayapal hizo una pregunta sencilla: si fuera tan amable y honorable de mirarlos de frente y disculparse por revelar su identidad”, le espetó a Bondi el congresista demócrata Hank Johnson (Georgia). “¿Cuántas vidas se perdieron porque su Departamento fue descuidado e incompetente o intentó deliberadamente intimidar y castigar a estas mujeres?”, añadió, y fue interrumpido por la fiscal general. “Se te acabó el tiempo”, le dijo la funcionaria.

Los demócratas del Comité Judicial interrogaron a Bondi sobre cómo el Departamento de Justicia decidió qué debía hacerse público en virtud de la llamada Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, aprobada por el Congreso después de que se anunciara en julio que no se publicarían más archivos del caso que convirtió en un lastre para la administración de Donald Trump.

En la audiencia, Bondi acusó a los demócratas de “hacer teatro” en la audiencia, y tuvo fuertes cruces con congresistas demócratas. El republicano Jim Jordan (Ohio), presidente del Comité Judicial, tuvo que interceder en varios pasajes para calmar los ánimos.

La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, en el Congreso.ROBERTO SCHMIDT – AFP

En otro momento, Johnson le preguntó a Bondi si los empleados del Departamento de Justicia se habían encargado de borrar el nombre de Trump de los archivos Epstein, a lo que la fiscal general respondió -evasiva- que había 500 abogados y revisores asignados a las redacciones antes de su publicación.

Bondi también instó a la población a compartir con las autoridades cualquier información relativa a daños o abusos por parte de personas involucradas en la trama.

Esta es la primera vez que la fiscal general comparece ante el Congreso desde otra acalorada audiencia en octubre pasado, en la que había esquivado preguntas de los demócratas.

En la presentación de este miércoles, la fiscal general hizo una enfática defensa de su trabajo al frente del caso Epstein. “Soy fiscal de carrera. Dediqué toda mi carrera a defender a las víctimas y seguiré haciéndolo”, afirmó.

A su turno, el demócrata Jerry Nadler (Nueva York) criticó el manejo del Departamento de Justicia por ocultar la identidad de los abusadores de Epstein y no la de las víctimas y le pidió explicaciones a Bondi, que esquivó el asunto.

La respuesta a mi pregunta de a cuántos cómplices de Epstein han acusado es cero. Usted ha sido fiscal general durante todo un año y su Departamento de Justicia despidió al fiscal principal de este caso y afirmó, de forma falsa, que no había más pistas”, acusó Nadler, que consideró como “impactante” que la agencia “no ocultara los nombres de las víctimas, pero sí los de sus abusadores”.

En otro momento álgido, la fiscal general calificó al representante Jamie Raskin (Maryland), exprofesor de derecho constitucional y principal demócrata del Comité Judicial, de “abogado fracasado”, mientras se intensificaba el enfrentamiento entre Bondi y los demócratas por su manera de responder a las preguntas.

“Ni siquiera es abogado”, añadió Bondi sobre Raskin, quien le advirtió a la funcionaria que no adoptara la táctica empleada ante el Comité Judicial del Senado en octubre pasado. En aquel momento la fiscal general obstaculizó a los demócratas al lanzar ataques y responder preguntas con insultos personales y chicanas políticas.

“Vimos su actuación en el Senado y no vamos a aceptarlo. Esto no es un juego”, le señaló Raskin, quien antes había hecho una dura acusación sobre el manejo del caso que ha generado un terremoto político en Estados Unidos.

“Se están poniendo del lado de los perpetradores e ignorando a las víctimas”, le dijo el congresista a Bondi. “Ese será su legado, a menos que actúen rápidamente para cambiar de rumbo. Están dirigiendo un encubrimiento masivo del caso Epstein directamente desde el Departamento de Justicia”, advirtió.

El presidente Donald Trump, en la Casa Blanca.Jose Luis Magana – FR159526 AP

Trump convirtió la publicación de los archivos Epstein en el centro de su campaña [electoral de 2024] porque pensó que lo beneficiaría. Luego, usted asumió el cargo y afirmó tener una lista [de los implicados en la trama] solo para luego decir que no existía”, criticó Jayapal, de origen indio y una de las más duras en sus cuestionamientos a Bondi.

La fiscal general también se enfrentó a un aluvión de preguntas sobre la relación entre tres altos funcionarios de Trump y Epstein. Por ejemplo, la representante demócrata Becca Balint (Vermont) le preguntó si planeaba investigar al secretario de Comercio, Howard Lutnick, sobre su relación con el delincuente sexual. Bondi respondió que él mismo ya había abordado el tema.

El martes, Lutnick había reconocido ante el Senado que se reunió en al menos dos ocasiones con Epstein después de que el financista fuera condenado en 2008 por solicitar prostitución de una menor, una admisión que contradijo declaraciones previas en las que había asegurado haber roto todo vínculo con él desde 2005. La revelación intensificó la presión política para que el funcionario renuncie.

Cuando Balint intentó insistir, Bondi respondió: “¡Qué vergüenza!”. Esto desencadenó una furiosa respuesta de la congresista: “Esto es patético. No estoy haciendo preguntas capciosas. El pueblo estadounidense merece saberlo. Son altos funcionarios de Trump”.

Otro de los intensos intercambios de Bondi fue con el representante republicano Thomas Massie (Kentucky), sobre la divulgación de las identidades de las víctimas por parte del Departamento de Justicia y el ocultamiento de la identidad de un supuesto cómplice, Leslie Wexner, empresario y cliente del delincuente sexual convicto.

“¿Quién es responsable? ¿Puede rastrear quién en su organización cometió este grave error?”, preguntó el congresista, coautor de la ley que obliga a divulgar los archivos Epstein.

Bondi se limitó a calificar a Massie -convertido en un crítico de Trump como un “político fracasado” y un “hipócrita”, y lo acusó de padecer el “síndrome de trastorno de Trump” y de negarse a exigir justicia para las víctimas de Epstein durante administraciones anteriores.

“Esto es más grande que Watergate”, retrucó Massie a Bondi, en referencia a la trama que derivó en la renuncia de Richard Nixon a la presidencia en 1974. “Este encubrimiento se extiende por décadas, y usted es responsable de esta parte”, amplió el congresista.

Entre los cuestionamientos a Bondi también se coló la situación de Ghislaine Maxwell, la expareja de Epstein. La representante demócrata Deborah Ross (Carolina del Norte) la presionó sobre el traslado de la mujer -condenada a 20 años de prisión por conspirar con el financista para abusar sexualmente de menores- a un centro penitenciario de mínima seguridad en Texas, que ocurrió poco después de que Maxwell accediera a ser entrevistada por el adjunto de Bondi, Todd Blanche.

“Fiscal general, ¿merece una delincuente sexual convicta como Maxwell un trato especial y privilegios en prisión?”, preguntó Ross. “¿Sí o no?”, reforzó.

“Seré clarísima: no”, respondió Bondi, que señaló la pregunta sobre el traslado había que hacérsela a la Oficina Federal de Prisiones y que ella no había estado involucrada. “Con un poco de suerte morirá en prisión”, añadió.

El lunes, el abogado de Maxwell, David Markus, afirmó en un comunicado que su cliente “está dispuesta a hablar plena y honestamente si Trump le concediera el indulto”.

“¿Debería Trump indultarla o conmutarla?”, le preguntó Ross a Bondi. “Dijiste que esperas que muera allí [en prisión], así que espero que la respuesta sea ‘no’”, añadió.

“Ya respondí a esa pregunta”, respondió Bondi. Trump no ha descartado de plano la posibilidad de ofrecerle a Maxwell un indulto o una conmutación de pena, aunque la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo el martes que el tema “no es una prioridad” para el presidente.


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