El Gobierno consiguió renovar hoy toda la deuda en pesos por $7,3 billones (vence esta semana) y se quedó incluso con $1,72 billones “extra” para volver a reforzar su tenencia en las cuentas que mantiene abiertas en el Banco Central (BCRA). Quedó así cerca de los $5 billones, dato importante cuando necesita seguir comprando divisas a esa entidad para atender próximos compromisos de pago en moneda extranjera.
De este modo, volvió a lograr su objetivo, que es mantener acotada la oferta monetaria, en un intento por preservar la calma cambiaria y evitar que la inercia inflacionaria encuentre otro motivo para consolidar la tendencia al rebote que evidenció en los últimos meses.
Fue, como en anteriores ocasiones, tras haber realizado en las horas previas un amplio canje de tenencias de bonos con el BCRA -que compró muchos de estos títulos en meses preelectorales-, que le ayudó a reducir los vencimientos del día en $2,3 billones y los de la próxima subasta (prevista para el día 25 del corriente mes) de $21,6 billones a $9,5 billones”, explicó el economista Federico García Martínez, en alusión al reemplazo de papeles que vencían en febrero por otros que caducarán en abril y junio de 2027.
Fue tras recibir, en la licitación del día, ofertas de compra por $11,51 billones y adjudicar nuevos títulos por $9,02 billones, “lo que significa un rollover de 123,39% sobre los vencimientos de hoy”, reportó el Ministerio de Economía.
Lo hizo convalidando tasas que fueron del 36,17% al 39,48% nominal anual (2,61% al 2,81% mensual), en el segmento de instrumentos de tasa fija (con plazos que fueron de 63 a 336 días); del 43,55% al 46,5%, en el de tasa variable (a 199 y 378 días); del 5,02% al 8,62% (en los papeles con capital protegido por ajuste por inflación que ofreció a 137, 305, 502 y 868 días) y del 4,81% para la Letra indexada por el dólar oficial (Lelink) por vencer a fin de abril.
“La curva de tasa a fija salió bastante en línea con la del mercado secundario e incluso hubo algo de castigo en el tramo medio”, observó el economista Salvador Vitelli, de Romno Group, antes de destacar que la letra capitalizable (S17A6), la más corta entre todo lo ofrecido, “representó un 56% del financiamiento, mientras el 72% de total captado vino por tasa fija, aun cuando el Tesoro rechazó ofertas de compra por US$1,6 billones presentadas para ese papel, probablemente para evitar tasas más altas”.
El resultado de la subasta estuvo en línea con las previsiones, a partir de la estabilización que en las últimas jornadas mostraron las tasas de interés en pesos en la plaza local, lo que marca un fuerte contraste con la volatilidad de semanas anteriores y muestra que el mercado se maneja con un nivel de liquidez adecuado, aún cuando entre el Gobierno y el BCRA retiraron buena parte de los pesos que se debieron emitir para comprar reservas por US$1906 millones en lo que va del año.
“El Gobierno logró no sólo renovar todos los vencimientos, sino tomar un 23% más de fondos y a tasas de mercado. Es decir, no tuvo que dar un premio como las licitaciones anteriores y aún así pudo tomar de más. Es un resultado sumamente positivo en momentos en que el Tesoro necesita de un rollover alto para hacer frente no sólo a los compromisos de deuda en pesos, sino también parcialmente a los de dólares, como hizo la semana pasada con el pago al FMI”, destacaron al respecto desde el equipo de analistas de Puente.


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