Aliados tradicionales de EE.UU. se plantan ante Trump y rechazan el bloqueo a Irán


LONDRES.– La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de avanzar con un bloqueo naval en el estratégico estrecho de Ormuz profundizó este lunes las tensiones dentro de la OTAN, luego de que varios de sus principales aliados europeos rechazaran participar en la medida y reclamaran una salida diplomática al conflicto con Irán.

El mandatario estadounidense había anunciado durante el fin de semana que su país lideraría una operación para impedir el tránsito marítimo vinculado a puertos iraníes, en un intento por presionar a Teherán tras el fracaso de las negociaciones mantenidas en Pakistán. Según precisó el Pentágono, el bloqueo se limitará a interceptar buques con destino u origen en Irán o que paguen por un paso seguro en la zona.

“Creemos que numerosos países también nos van a ayudar”, había afirmado Trump, tanto en su red Truth Social como en declaraciones a medios estadounidenses. Sin embargo, a medida que avanzaron las horas, la expectativa de una coalición internacional comenzó a diluirse: no hubo confirmaciones de apoyo concreto por parte de otros gobiernos.

El rechazo más contundente provino de Europa. El primer ministro británico, Keir Starmer, dejó en claro que su país no respaldará la iniciativa. “No apoyamos el bloqueo. Sea cual sea la presión, no nos dejaremos arrastrar a la guerra”, afirmó en declaraciones a la BBC.

En la misma línea, el presidente francés, Emmanuel Macron, evitó convalidar la medida.

Tanto Francia como Gran Bretaña organizarán “en los próximos días” una “conferencia” sobre una “misión internacional pacífica destinada restaurar la libertad de navegación” en el estrecho de Ormuz, anunció este lunes el presidente francés.

“Esta misión, estrictamente defensiva y ajena a las partes beligerantes, tendrá la vocación de desplegarse en cuanto la situación lo permita” y estará abierta a “los países dispuestos a contribuir”, agregó Macron en la red social X.

“No debemos escatimar esfuerzos para lograr una solución duradera por la vía diplomática”, sostuvo Macron, quien remarcó la necesidad de reabrir cuanto antes una ruta clave para el comercio global.

Por su parte, Starmer apuntó que la cumbre se propone debatir un “plan coordinado, independiente y multinacional” para salvaguardar la navegación en el estrecho. Gran Bretaña había convocado a “más de 40 naciones que comparten nuestro objetivo de restaurar la libertad de navegación”, dijo Starmer.

El estrecho de Ormuz, por donde habitualmente transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, se ha convertido en uno de los principales focos de tensión desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ya lleva más de siete semanas. La interrupción parcial del tráfico marítimo en la zona impacta en los mercados energéticos y genera incertidumbre económica a nivel global.

Otros aliados también tomaron distancia de la estrategia estadounidense. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, indicó que su gobierno no recibió una solicitud formal de colaboración y abogó por la desescalada. Desde España, la ministra de Defensa, Margarita Robles, calificó la iniciativa como “otro episodio de una espiral descendente” y cuestionó su eficacia.

Las diferencias evidencian un nuevo punto de fricción dentro de la OTAN, en momentos en que Trump reiteró críticas hacia la alianza e insinuó la posibilidad de retirar tropas estadounidenses de Europa. La negativa de varios países a permitir el uso de su espacio aéreo para operaciones militares contra Irán ya había generado roces en las últimas semanas.

Buques petroleros y de carga alineados en el estrecho de OrmuzAltaf Qadri – AP

Desde Turquía, el canciller Hakan Fidan también expresó reparos sobre la viabilidad de una fuerza internacional para controlar el estrecho, al tiempo que instó a recomponer el diálogo dentro de la OTAN de cara a la cumbre prevista en Ankara en julio. “La reapertura debe lograrse por la vía diplomática”, subrayó.

En tanto, analistas internacionales advierten sobre las limitaciones de la estrategia estadounidense. El profesor Ahmet Kasim Han, especialista en relaciones internacionales en Ankara, consideró que Washington podría estar sobreestimando el impacto económico del bloqueo sobre Irán. También señaló que la falta de respaldo explícito de otros países debilita la credibilidad del anuncio. “Decir que hay apoyos sin nombrarlos no ayuda a la posición de Estados Unidos”, explicó.

En el plano económico, la reacción de los mercados fue inmediata: los precios del petróleo registraron fuertes subas, mientras que las bolsas internacionales mostraron caídas, reflejando la preocupación de los inversores ante una posible escalada del conflicto y sus efectos sobre el comercio global.

La falta de consenso entre los aliados occidentales y el creciente impacto económico de la guerra plantean interrogantes sobre la eficacia y sostenibilidad de esta estrategia.

Agencias AFP y Reuters y diario The New York Times


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