Blue Origin lanza por primera vez un cohete con un propulsor reutilizable y reafirma su rivalidad con SpaceX


WASHINGTON. – Blue Origin, la compañía espacial del multimillonario Jeff Bezos, reutilizó con éxito este domingo un propulsor para su enorme cohete New Glenn, una hazaña que podría ampliar su rivalidad con SpaceX.

Pero la misión no tripulada también sufrió un revés parcial: el satélite transportado al espacio por el cohete no quedó ubicado en la órbita correcta.

La empresa de Bezos ya había lanzado el New Glenn en dos ocasiones, pero solo con nuevos propulsores. Anteriormente había lanzado su cohete más pequeño, New Shepard, que usa principalmente para el turismo espacial suborbital, con componentes reutilizados, aunque en una operación técnicamente menos exigente.

El cohete New Glenn despega de Cabo Cañaveral para una nueva proeza espacialJohn Raoux – AP

La novedosa reutilización del propulsor ocurre en medio de una feroz competencia entre la firma de Bezos y SpaceX, la empresa del magnate tecnológico Elon Musk, que también ha recuperado un propulsor de un cohete lanzado.

El New Glenn, con casi 100 metros de altura, despegó desde Cabo Cañaveral, en el sureste de Estados Unidos, con su propulsor reutilizado cerca de las 07H25, transportando un satélite de comunicaciones para la empresa AST SpaceMobile.

Tras el despegue, las dos etapas del cohete se separaron, y la etapa superior continuó su viaje llevando el satélite al espacio. Su propulsor aterrizó con éxito en una plataforma flotante en el océano Atlántico aproximadamente nueve minutos y treinta segundos después del despegue.

Blue Origin informó más tarde en un comunicado en X que el satélite se encendió correctamente, pero fue colocado en una órbita diferente a la deseada. La empresa señaló que estaba evaluando la gravedad de lo ocurrido.

Vista desde la nave New Gleen momentos después del despegue, con la Tierra todavía a la vista– – BLUE ORIGIN

En noviembre, Blue Origin recuperó por primera vez un propulsor del New Glenn, un complejo desafío técnico que culminó con un aterrizaje vertical en una plataforma flotante. Un intento anterior para recuperar el propulsar, en enero de 2025, fracasó después de que sus motores no lograran volver a encenderse durante el descenso.

El propulsor usado en el lanzamiento de este domingo fue reacondicionado tras su vuelo anterior. Para esta primera reutilización, la empresa sustituyó todos sus motores y realizó varias otras modificaciones.

El cohete New Glenn está diseñado para el extremo superior del mercado de lanzamiento comercial con un cono de nariz de siete metros que le permite transportar cargas útiles más voluminosas, incluidos múltiples satélites en una sola misión.

“Desarrollamos New Glenn fundamentalmente para lo que creemos que será el espacio dentro de 50 a 100 años”, dijo el vicepresidente de New Glenn, Jordan Charles.

Un lanzamiento de la firma SpaceX, gran rival de Blue Origin en la carrera espacial John Raoux – AP

Por su parte, el satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile es el segundo satélite de su constelación del Bloque 2 de próxima generación. Presenta lo que la compañía describe como el conjunto de comunicaciones comerciales más grande desplegado en órbita terrestre baja.

Diseñado para conectarse directamente con teléfonos inteligentes, el satélite es parte de un esfuerzo para construir una red de banda ancha celular basada en el espacio, similar a Leo de Amazon o Starlink de SpaceX.

El New Glenn está en el centro de las ambiciones espaciales de Bezos, mientras compite con Musk en el programa lunar Artemis de la NASA, en el que sus respectivas empresas espaciales desarrollan módulos de alunizaje para la agencia espacial estadounidense.

Estados Unidos redobla sus esfuerzos para devolver astronautas a la superficie de la Luna en 2028, antes del final del segundo mandato del presidente Donald Trump y con la intención de superar a China, que tiene aspiraciones similares.

SpaceX está construyendo un enorme sistema de aterrizaje humano basado en una nave espacial de acero inoxidable, mientras que Blue Origin está desarrollando un módulo de aterrizaje Blue Moon más tradicional y apunta a lograr un alunizaje suave sin tripulación (Mark 1) este verano boreal.

El amerizaje de la reciente misión Artemis II cerca de la costa de California

Se espera que la próxima misión Artemis de la NASA, prevista para el próximo año, pruebe ambos módulos de aterrizaje mientras se encuentran en la órbita terrestre antes de la misión que devolvería a los astronautas a la Luna por primera vez desde 1972.

La NASA dio un enorme paso adelante con la reciente misión Artemis II, cuando cuatro astronautas recorrieron la órbita lunar en un recorrido que los llevó más lejos que cualquier otro humano en la historia de la carrera espacial.

La misión culminó con éxito luego de diez días y de un reingreso a una velocidad de 40.000 kilómetros por hora para luego caer cerca de las costas de California.

Agencias AFP y Reuters


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