Trump revela conversaciones “positivas” con Irán y un plan para escoltar barcos varados en Ormuz


TEHERÁN.– Estados Unidos e Irán mantienen abiertos los canales de negociación en medio de una nueva escalada verbal que vuelve a tensionar el frágil equilibrio alcanzado tras el alto el fuego del 8 de abril. Aunque ambas partes intercambian propuestas, sus posiciones continúan alejadas y el desenlace permanece incierto, con la posibilidad de una reanudación del conflicto aún sobre la mesa.

El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este fin de semana que sus representantes mantienen “conversaciones muy positivas” con Teherán, en un mensaje publicado en su red Truth Social. “Soy plenamente consciente de que mis representantes están manteniendo conversaciones muy positivas con el país de Irán, y de que estas conversaciones podrían conducir a algo muy positivo para todos”, escribió.

Sin embargo, el tono conciliador contrastó con sus declaraciones posteriores sobre la propuesta iraní. El mandatario calificó como “inaceptable” el plan presentado por Teherán, al tiempo que reiteró que una acción militar sigue siendo una opción. “No puedo imaginar que sea aceptable”, sostuvo, y advirtió que un nuevo ataque es “una posibilidad”.

Por otro lado, Trump anunció el lanzamiento del llamado “Proyecto Libertad”, una iniciativa que, según explicó, comenzará el lunes y que apunta a garantizar la seguridad de la navegación en la región. “Hemos dicho a estos países que guiaremos sus barcos de manera segura fuera de estas vías navegables restringidas, para que puedan continuar con sus negocios libre y eficazmente”, indicó.

“Dije a mis representantes que les informen de que haremos todo lo posible por sacar sus barcos y sus tripulaciones del estrecho. En cualquier caso, han dicho que no volverán a la región mientras no sea segura para la navegación”, añadió el mandatario.

La publicación de Trump hoy en Truth Social sobre Irán

Del lado iraní, el Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó la recepción de la respuesta estadounidense a su iniciativa diplomática, estructurada en 14 puntos. “La respuesta estadounidense llegó, la estamos analizando”, declaró el vocero Esmail Baghaei.

El plan, según fuentes iraníes y reportes de prensa, busca poner fin al conflicto en un plazo de 30 días e incluye demandas como el levantamiento de sanciones, la liberación de fondos congelados, la retirada de fuerzas estadounidenses de países vecinos y garantías de no agresión. También contempla mecanismos para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y terminar las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.

No obstante, Teherán dejó en claro que su propuesta excluye cualquier compromiso sobre su programa nuclear, uno de los principales puntos de fricción con Washington e Israel. “Nuestro plan se centra exclusivamente en poner fin a la guerra”, subrayó Baghaei.

El intercambio se produce a través de Pakistán, que actúa como mediador, tras el fracaso de las negociaciones directas celebradas en Islamabad el 11 de abril.

Mientras las gestiones diplomáticas avanzan con dificultad, la retórica entre ambos países se endurece. Los miembros de la Guardia Revolucionaria iraní advirtieron que Estados Unidos debe elegir entre una operación militar “imposible” o un “mal acuerdo” con la República Islámica.

“Trump debe elegir”, señalaron en un comunicado difundido por la televisión estatal, en el que también afirmaron que el margen de maniobra de Washington se ha reducido.

En paralelo, Estados Unidos mantiene una fuerte presión económica sobre Irán. El bloqueo al estrecho de Ormuz —clave para el comercio global de hidrocarburos— continúa siendo el núcleo del conflicto. Desde Washington, el asesor económico Kevin Hassett confirmó que las restricciones siguen vigentes.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que las sanciones están teniendo un impacto significativo. “Los estamos asfixiando”, afirmó, al sostener que Irán podría verse obligado a cerrar pozos petroleros por falta de capacidad de almacenamiento. “No pueden pagar a los soldados”, añadió.

La situación en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas, volvió a deteriorarse en las últimas horas. Un buque de carga reportó haber sido atacado por varias embarcaciones pequeñas frente a las costas de Sirik, en Irán, según informó el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido.

Toda la tripulación resultó ilesa, pero el episodio se suma a al menos dos docenas de incidentes registrados en la zona desde el inicio de la guerra. Se trata del primer ataque reportado desde el 22 de abril, en un contexto de alerta máxima para la navegación.

Un nuevo ataque a un buque en estrecho de Ormuz eleva el alerta del comercio internacionalAsghar Besharati – AP

Aunque ninguna fuerza se adjudicó la acción, las autoridades marítimas señalaron que Irán ha consolidado de facto el cierre del estrecho mediante ataques y amenazas a embarcaciones. Teherán advirtió que solo permitirá el paso de barcos no vinculados a Estados Unidos o Israel, y bajo el pago de un peaje, una práctica rechazada por Washington, que advirtió a las navieras sobre posibles sanciones.

Las lanchas rápidas iraníes, pequeñas y difíciles de detectar, se han convertido en un elemento clave de presión en la zona. El mes pasado, Trump ordenó a las fuerzas estadounidenses “disparar y matar” a cualquier embarcación iraní que intente colocar minas en estas aguas.

En tanto, se registraron advertencias por radio a buques comerciales en las cercanías de Emiratos Árabes Unidos, instándolos a abandonar áreas de fondeo, lo que refuerza la percepción de un entorno altamente volátil.

El ejército israelí emitió el 3 de mayo nuevas advertencias de evacuación en el sur del Líbano para aldeas fuera del área que ocupa, a pesar de una tregua con el Líbano– – AFP

Pese al cese de los bombardeos, la situación sobre el terreno sigue siendo inestable. Israel, aliado clave de Washington, convocó a su gabinete de seguridad ante la posibilidad de una ruptura de la tregua, mientras ordenó evacuaciones en el sur del Líbano.

La aceleración de ventas de armamento estadounidense a socios regionales refuerza la percepción de que la opción militar continúa sobre la mesa. Al mismo tiempo, Trump enfrenta riesgos políticos internos si el conflicto se reanuda, aunque ha dejado claro que no descarta ninguna alternativa.

“Irán aún no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que ha hecho en los últimos 47 años”, afirmó el mandatario.

Agencias AP, AFP y ANSA




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