Trump recibe a Lula en la Casa Blanca para apuntalar una relación marcada por rispideces y altibajos


WASHINGTON.- En medio de una marcada expectativa en esta capital por lo que pueda surgir del encuentro bilateral entre los presidentes de las dos mayores potencias del continente, Donald Trump recibe este jueves a Luiz Inacio Lula da Silva en la Casa Blanca con el objetivo de apuntalar una relación que, con altibajos, ha estado marcada por tensiones de todo tipo por las fuertes diferencias ideológicas entre los líderes de Estados Unidos y Brasil.

Lula y su comitiva, integrada por varios altos funcionarios, llegaron a la Casa Blanca a las 11.20 (hora local).

Ambos presidentes llegan al encuentro en momentos de debilidad política interna. Mientras Trump enfrenta los mayores índices de desaprobación a su gestión en lo que va de su segundo mandato cuando faltan seis meses para las elecciones de medio término, Lula sufrió recientemente una serie de derrotas en el Congreso y no despega en las encuestas de cara a los comicios presidenciales de octubre próximo, en los que enfrentará al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro.

Luiz Inacio Lula da Silva y Donald Trump se encuentran este jueves en la Casa Blanca.EVARISTO SA – AFP

Los dos mandatarios -que ya se habían reunido en octubre pasado en una cumbre en Kuala Lumpur para limar asperezas- discutirán sobre varios temas, como la política arancelaria norteamericana, el combate al crimen organizado, las tierras raras, inversiones y la guerra en Medio Oriente, según los analistas.

Las rispideces podrían reflotarse por las posturas divergentes que Trump y Lula tienen sobre varios de los temas que dominan la agenda internacional, como la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, la reforzada política de presión de la Casa Blanca sobre el régimen de Cuba y la intervención norteamericana en Venezuela tras la captura en Caracas el 3 de enero pasado del entonces presidente Nicolás Maduro.

El año pasado, Trump usó los aranceles como herramienta punitiva sobre el gobierno de Lula para forzar a que la Justicia brasileña retirara los cargos contra el expresidente Jair Bolsonaro, aliado del líder republicano, quien había sido condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado y otros cuatro delitos luego de perder las elecciones de 2022 frente a Lula.

El presidente norteamericano denunció en aquel momento una “caza de brujas” contra Bolsonaro e impuso un arancel del 50% a las importaciones de productos brasileños, una de las tasas más altas que aplicó Washington en su guerra comercial global.

Incluso, en julio pasado la administración Trump sancionó al juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil Alexandre de Moraes al acusarlo de censura y detenciones arbitrarias relacionadas con investigaciones contra Bolsonaro. Brasilia denunció que las medidas violaban la soberanía del país sudamericano.

Meses más tarde, Estados Unidos retiró aranceles sobre varias de las exportaciones de Brasil tras un deshielo entre las administraciones de Trump y Lula, escenificado en un encuentro a fin de octubre al margen de una cumbre en Malasia. Entre otros productos, fueron aliviadas las tasas al café y la carne brasileñas, en medio de un repunte de la inflación en Estados Unidos que ha inquietado a las filas republicanas de cara a las elecciones de medio término.

“Se espera que Lula aproveche la conversación para impulsar su agenda económica y de seguridad pública en Brasil durante un año electoral, posiblemente mediante la firma de un acuerdo de cooperación para combatir el narcotráfico”, apuntó el diario brasileño O Globo.

Se especula que el gobierno norteamericano podría designar a las dos mayores bandas narcos de Brasil -el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho– como grupos terroristas, luego de las presiones del clan Bolsonaro.

No sabemos si la visita [de Lula] servirá de algo. Pero es más probable que ayude a que no hacer nada”, comentó a la agencia Reuters un funcionario brasileño involucrado en la organización de la reunión de alto nivel.

Ambos mandatario también podrían discutir sobre las posibilidades de inversión norteamericana en las tierras raras en territorio brasileño, en momentos en que la Casa Blanca busca afianzar una cadena de suministro de esa producción crítica que reduzca la dependencia de China, que controla cerca del 70% de la producción mundial y más del 90% del refinado de tierras raras.

Se espera que Trump esté acompañado por cinco funcionarios en la reunión: el vicepresidente JD Vance; los secretarios Scott Bessent (Tesoro) y Howard Lutnick (Comercio); la jefa de Gabinete, Susie Wiles, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.

Junto al mandatario brasileño estarán los ministros Mauro Vieira (Relaciones Exteriores), Wellington César (Justicia y Seguridad Pública), Dario Durigan (Finanzas), Márcio Elias Rosa (Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios), Alexandre Silveira (Minas y Energía), y el director general de la Policía Federal. Andrei Rodrigues.




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