Este martes, y tras una investigación que se extendió durante un año y medio, la Policía catalana detuvo a Jonathan Andic, hijo del fundador de la marca de indumentaria Mango, Isak Andic, sospechado de haber tenido participación en la muerte de su padre. El deceso del creador de la empresa ocurrió en diciembre de 2024 cuando cayó por una montaña cuando ambos hombres paseaban juntos y al comienzo fue caratulado como accidente.
La causa por el fallecimiento de Isak Andic, que se consideró inicialmente como un accidente, dio varios giros hasta la detención este martes de Jonathan, quien siempre defendió su inocencia. De acuerdo con el diario barcelonés La Vanguardia, que adelantó el hecho con información suministrada por los Mossos d’Esquadra, el aprehendido fue conducido a los juzgados de Martorell, donde se le volverá a tomar declaración.
Andic, de 71 años, que creó una de las mayores firmas de moda del mundo, con alrededor de 2800 tiendas, cayó al vacío (unos 100 metros) en diciembre de 2024 mientras hacía senderismo en un conocido lugar de montaña, a las afueras de Barcelona, y, supuestamente, resbaló. Su hijo Jonathan, el mayor de sus tres hijos, era el único que lo acompañaba en aquel paseo por las cuevas de salitre de Collbató.
Fue justamente Jonathan Andic quien hizo un llamado para pedir ayuda cuando su padre cayó. Al arribar personal de emergencias al lugar, el hijo de la víctima les contó que paseaba junto a su padre cuando escuchó el ruido del desprendimiento de piedras y arena y acto seguido vio cómo caía al vacío.
El consejero delegado de la empresa, Toni Ruiz, expresó en ese entonces a la agencia EFE mediante un comunicado: “Con profundo pesar lamentamos comunicar el inesperado fallecimiento de Isak, nuestro presidente no ejecutivo y fundador de Mango, en un accidente ocurrido este sábado”.
La muerte de Isak Andic, nacido en Estambul y una de las personas más ricas de España, causó una gran conmoción. Había abierto su primera tienda en Barcelona en 1984. Su marca Mango se expandió rápidamente por toda España y se convirtió en uno de los principales grupos de moda del mundo.
La histórica compañía argentina de calzado Grimoldi selló un acuerdo de franquicia con la firma española Mango para reintroducir la marca en el mercado local, dos décadas después de su salida. El contrato prevé la apertura de cinco locales en los próximos cinco años: el primero levantará persianas en septiembre en el shopping Alto Palermo, con la colección primavera-verano. Y a esto se suma la puesta en línea de un e-commerce, según pudo saber este diario.
Para Mango representa una segunda apuesta por el mercado argentino. La firma había llegado al país en 1998 con el objetivo de competir mano a mano con otras cadenas globales como Zara, y había diseñado un ambicioso plan de expansión de 100 tiendas. Sin embargo, en 2003 decidió retirarse tras considerar que el negocio local no alcanzaba escala suficiente. Hoy, la empresa opera más de 2900 puntos de venta, acumula €3700 millones en facturación anual y emplea a más de 18.000 personas en el mundo.
Con información de la agencia AFP


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