Bolivia expulsa a la embajadora de Colombia por “injerencia externa” en medio de la ola de protestas
LA PAZ.– En medio de un aumento de la inquietud internacional por la ola de protestas en Bolivia, el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país informó el miércoles que expulsó a la embajadora de Colombia en el país con el argumento de la necesidad de “preservar principios de soberanía y la no injerencia en asuntos internos”.
Según la cancillería boliviana, la medida fue tomada en conformidad con el derecho internacional y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, y no representa una ruptura en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Además, el gobierno de Rodrigo Paz afirmó que “toda valoración o pronunciamiento externo respecto de la situación interna del país” debe realizarse “con responsabilidad, prudencia diplomática y pleno respeto a la institucionalidad democrática y constitucional vigente”, y remarcó que las diferencias políticas y sociales en Bolivia deben resolverse “mediante mecanismos democráticos, institucionales y pacíficos, sin interferencias externas”.
Las tensiones siguen aumentando en Bolivia debido a las violentas protestas contra el gobierno del presidente conservador Rodrigo Paz, elegido el 8 de noviembre.
Al menos 127 personas fueron arrestadas el martes en una jornada marcada por saqueos, incendios provocados, ataques a edificios públicos y enfrentamientos con la policía en la capital. Según el gobierno, las manifestaciones, encabezadas por sindicatos, campesinos y simpatizantes del expresidente Evo Morales, forman parte de una estrategia de presión política destinada a desestabilizar al gobierno actual.
“No toleraremos más este tipo de abusos contra la población. Estos criminales han sobrepasado todos los límites”, declaró el comandante de la Policía Nacional, Mirko Sokol.
La crisis boliviana también activó a la diplomacia de la Argentina luego de que Morales denunciara que el gobierno de Javier Milei envió aviones Hércules para trasladar policías y militares que participaron en la represión de las protestas. El canciller Pablo Quirno, rechazó las acusaciones y aseguró que los vuelos solo transportaron alimentos y ayuda humanitaria para enfrentar los bloqueos de rutas que paralizan gran parte del país.
En un comunicado conjunto, la Unión Europea y las embajadas de Alemania, España, Francia, Italia y Suecia en La Paz condenaron los actos de violencia en Bolivia e instaron a la calma y al diálogo “con respeto a la democracia, el orden constitucional y las instituciones del Estado”.
En una carta abierta, 31 exjefes de Estado del grupo Iniciativa Democrática de España y las Américas instaron a la Organización de los Estados Americanos a monitorear los acontecimientos en el país, argumentando que “la manipulación política de las protestas sociales, en la experiencia boliviana, busca socavar la estabilidad de las instituciones democráticas”.
La postura del gobierno de Estados Unidos es más contundente: el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, afirmó en una conferencia organizada por la Americas Society/Council of the Americas que lo que está sucediendo en Bolivia es “un golpe de Estado financiado por esta alianza perversa entre la política y el crimen organizado en toda la región”.
Agencias ANSA y Reuters


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