Caputo: “Puede haber una invasión extraterrestre que Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida en la Argentina”

Luis Caputo volvió a entrar en modo electoral. Esta vez, el ministro de Economía eligió el Cambras Business Day —el evento que organiza la cámara empresarial brasileña en la Argentina— para lanzar una de las frases más contundentes de su gestión: el kirchnerismo, dijo, no es una opción en el país sin importar lo que ocurra.

“Puede haber un shock externo, puede haber una guerra mundial o una invasión extraterrestre, que Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida en la Argentina”, dijo. Y fue más lejos: pronosticó que Javier Milei ganará las elecciones de 2027 “por paliza en primera vuelta”. “No lo digo con soberbia, sino que es efectivamente lo que pienso”, aclaró.

No fue la única apuesta de la mañana. Caputo sostuvo que la economía crece hoy al 3,5% o 4% anual —“la envidia de la mayoría de los países del mundo”—, pero que el potencial real es del 7% u 8%. La brecha, explicó, se debe al tiempo que “lleva reconvertir 20 años de populismo”. También atribuyó parte del rezago al escepticismo que persiste en la sociedad y en el empresariado.

“Nosotros explicamos esto para que la gente empiece a perder el temor de que se pueda volver al pasado”, dijo. Y anticipó que espera un 2027 mejor al que proyectan muchos consultores. “Lo mejor es lo que viene”, repitió, una frase que reconoció incomoda a “algunos periodistas”.

La presentación arrancó con un balance de gestión. “Estábamos en el precipicio e íbamos camino al infierno en noviembre de 2023. Hoy lo peor ya pasó”, dijo. El ministro describió la herencia recibida como una “bomba atómica” que, a diferencia de otras crisis argentinas, fue desactivada sin corralito, sin default y sin confiscación de depósitos.

“Todo esto se hizo respetando la propiedad privada. Es un cambio trascendental”, dijo. El nuevo modelo, señaló, se basa en la inversión, la competencia y las exportaciones, sustentado en un orden macroeconómico que, a su juicio, surge por primera vez de una decisión política genuina.

El ministro de Economía combinó datos macroeconómicos con una certeza política: el kirchnerismo no vuelve, pase lo que pasePresidencia

Para ilustrar la mejora en los precios relativos, Caputo mostró un gráfico con la variación real de distintos bienes entre noviembre de 2023 y marzo de 2026. El calzado bajó 30% en términos reales; las prendas de vestir, 36%; el equipamiento del hogar, 22%; los vehículos, 12,8%, y los productos medicinales, menos del 10%. En el otro extremo, las tarifas de gas, electricidad y combustibles subieron 119%, aunque subrayó que los subsidios se mantienen para quienes los necesitan.

El gráfico también mostraba —sin que Caputo lo mencionara— que el salario privado registrado medido por el Indec acumula una caída de 4,8% en el período. Sin embargo, el ministro destacó el salario medido por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que elabora la Secretaría de Trabajo, que incluye horas extras y otros ingresos de bolsillo y muestra en cambio una suba de 2,9%.

“Mitos derribados”

En materia cambiaria, el ministro defendió la apertura del cepo. Hasta hace un año, los argentinos no podían comprar más de US$200 por mes; hoy no hay límite. Aun así, el Banco Central lleva comprados US$100 millones diarios desde enero.

“Creemos que podemos comprar más de US$17.000 millones en el año”, dijo. La meta acordada con el FMI era de US$10.000 millones y ya está prácticamente cumplida con US$9000 millones acumulados.

El ministro también destacó que se heredaron más de US$40.000 millones de deuda con importadores y que hoy no hay restricciones para importar ni para que las empresas giren dividendos a sus casas matrices. “Hay también dólares para ellos”, señaló.

De la “bomba atómica” heredada a la “paliza” electoral prometida: Caputo trazó el arco completo de la gestión Milei ante empresarios brasileñosRicardo Pristupluk

En la práctica, esa libertad para repatriar utilidades rige solo para las ganancias generadas a partir de 2025; las anteriores siguen con restricciones. “Esto desmitifica la restricción externa, y esto es recién el principio, porque falta la energía y la minería”, cerró.

El horizonte exportador cerró la presentación con los números más ambiciosos. “Para 2031, el saldo de la balanza comercial energética y minera va a ser de US$60.000 millones, US$40.000 millones más de lo que son hoy”, proyectó Caputo, y aclaró que esa cifra está subestimada. Mencionó también US$140.000 millones en inversiones comprometidas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), récord de exportaciones de bienes en abril y de servicios en el primer cuatrimestre. “Cuando a los empresarios les das las condiciones correctas, el empresario argentino suele sobresalir”, dijo.

Antes de los pronósticos electorales, el ministro había desmantelado dos mitos del modelo anterior: que una economía cerrada protege la industria —“¿En qué industria éramos potencia?“— y que la restricción externa es una fatalidad estructural. “Cuando nos comparamos con nuestros países vecinos, ellos han duplicado nuestra producción de granos. En energía, importamos US$30.000 millones en los últimos 12 años. En minería, Chile exporta US$60.000 millones y nosotros, solo US$6000 millones”, dijo.


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