El caso del joven que fue esposado mientras agonizaba sacude a Gran Bretaña y desata una batalla política


LONDRES.– El apuñalamiento mortal de un adolescente británico que fue esposado por la policía cuando su asesino permanecía cerca desató un debate el martes sobre la actuación policial, la raza y los delitos con arma blanca.

El asesinato de Henry Nowak, un estudiante universitario de 18 años, ocurrió en diciembre, pero la historia volvió a captar atención luego que el asesino fuera condenado el lunes a cadena perpetua con un mínimo de 21 años de prisión, y se difundiera un video que mostraba que la policía no le creyó a Nowak cuando dijo que lo habían apuñalado.

Moga Singh (izq.), padre de Vickrum Digwa, quien fue declarado culpable el 1 de junio del asesinato del estudiante de 18 años Henry Nowak, y el hermano de Vickrum, Gurpreet Digwa (der.), llegan a los Tribunales de JusticiaJUSTIN TALLIS – AFP

Nowak fue asesinado a puñaladas con extrema ferocidad en una calle de Southampton por Vickrum Digwa, de 23 años. Digwa, un ciudadano británico de origen indio y fe sikh, logró increíblemente presentarse ante la policía, en los primeros minutos tras el hecho, como la supuesta víctima de una inexistente agresión racista.

Las imágenes captadas por las cámaras corporales de los agentes muestran a Nowak tendido en el suelo, gravemente herido, mientras repite que fue apuñalado y que no puede respirar. Sin embargo, los policías presentes en la escena no le creyeron y aceptaron la versión del verdadero atacante.

Ataque a un adolescente británico

El caso volvió al centro de la escena esta semana después de que Digwa recibiera una condena de cadena perpetua, con un mínimo de 21 años de prisión, por el asesinato cometido en diciembre de 2025. La publicación de los videos y audios posteriores al juicio provocó nuevas preguntas sobre la actuación policial y llevó el debate hasta la Cámara de los Comunes.

El primer ministro Keir Starmer afirmó que el video le produjo repulsión y señaló que había preguntas que responder sobre cómo “las acusaciones de racismo influyeron en la toma de decisiones en este caso”.

Mientras tanto, continúan creciendo las protestas contra las fuerzas de seguridad en Southampton, impulsadas desde el inicio del caso por referentes y grupos nacionalistas, quienes apuntan contra las supuestas culpas del “progresismo políticamente correcto”.

Las imágenes de la cámara corporal del estudiante moribundo Henry Nowak, quien fue esposado por la policía británica después de ser apuñalado por Vickrum Digwa y acusado falsamente de insultos racistas contra su asesino, provocaron indignaciónJUSTIN TALLIS – AFP

La ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, calificó el asesinato como “un acto de pura maldad” y describió las imágenes como “algo perturbador y trágico de ver”. También sostuvo que la familia de la víctima “merece respuestas” sobre lo ocurrido aquella noche.

El foco de la tormenta se centra, principalmente, en la Policía de Hampshire y la Isla de Wight. Sus agentes se dejaron engañar inicialmente por Digwa, que simuló un ataque racista por parte de la víctima. Como consecuencia, los policías terminaron esposando al joven de 18 años cuando ya agonizaba, antes de notar que presentaba heridas mortales.

Protestas en Southampton por el crimen del adolescenteJUSTIN TALLIS – AFP

En la grabación se ve como el estudiante universitario, mientras está tendido boca arriba, les dice a los policías que había sido apuñalado al tiempo que le sujetaban las muñecas e intentaban hacerlo incorporarse.

“¿Te han apuñalado? ¿Dónde?”, dice un agente en el video. “No creo que sea así, amigo”.

Poco después, el joven es esposado mientras insiste: “No puedo respirar”, las mismas palabras que pronunció el afroamericano George Floyd en Minneapolis en 2020.

Según relató su padre, Mark Nowak, el estudiante dijo en repetidas ocasiones que no podía respirar y explicó varias veces que había sido atacado con un cuchillo. La familia describió el trato recibido por parte de los agentes como “inhumano y degradante” y afirmó que el contraste entre la atención dispensada al agresor y la recibida por Henry resulta imposible de aceptar.

Las protestas en SouthamptonJUSTIN TALLIS – AFP

“Mi hijo fue un buen chico. Estamos destrozados no solo por su asesinato sin motivos, sino por haber visto cómo lo dejaron morir sin dignidad debido al trato degradante e inhumano de los agentes”, expresó Mark, el padre de Henry.

El atacante le había dicho a la policía que Nowak le había arrancado el turbante y lo había agredido por motivos raciales, algo que en la investigación se probó como falso, pero condicionó la respuesta inicial de los agentes.

Esta captura de vídeo, tomada de las imágenes emitidas por la Unidad de Grabación Parlamentaria del Reino Unido (PRU) a través del sitio web Parliament TV el 2 de junio de 2026, muestra a la ministra del Interior británica, Shabana Mahmood (C), hablando en la Cámara de los Comunes– – PRU

Varios testigos relataron con horror los últimos y débiles lamentos de Henry, y cómo los policías llegaron incluso a ofrecerle asistencia y agua al agresor antes de percatarse del engaño.

Estos detalles obligaron a la propia policía —tras pedir disculpas públicas durante el juicio— a difundir en las últimas horas las impactantes imágenes y audios registrados por la cámara corporal de uno de los agentes que intervino en el lugar.

Ahora, la actuación de la policía de Hampshire es examinada por la Oficina Independiente para la Conducta Policial (IOPC), el organismo encargado de supervisar posibles irregularidades policiales. La investigación continúa abierta y sus conclusiones podrían conocerse en los próximos meses. Por el momento, los agentes involucrados mantienen la condición de testigos.

Una manifestante tira piedras a la policíaJUSTIN TALLIS – AFP

El caso también se transformó en una disputa política. El líder de Reform UK, Nigel Farage, sostuvo que era un ejemplo de la llamada “policía de dos niveles”, un argumento popular de la ultraderecha que sugiere que las minorías étnicas reciben un mejor trato que las personas blancas. Farage también habló de un “racismo contra los blancos”, una interpretación que fue amplificada por Elon Musk en redes sociales.“.

“¿Sabías que a los oficiales de policía se les exige ser racista contra los blancos? Es profundamente incorrecto y debe cambiar ahora”, postó Musk en su red social.

Desde el gobierno laborista rechazaron esa interpretación. Mahmood aseguró que no existe una “policía de dos velocidades” y advirtió sobre los riesgos de utilizar el caso para enfrentar a distintos grupos de la sociedad británica. En la misma línea se expresaron otros dirigentes políticos, aunque coincidieron en cuestionar la respuesta policial.

Mahmood indicó que comprende el horror de la gente ante el video de la muerte trágica, y afirmó que el gobierno intenta reducir drásticamente los delitos con arma blanca.

Amenazas

Mahmood también pidió calma y explicó que los rumores difundidos en internet habían derivado en amenazas de muerte contra un agente que no participó en el arresto.

“La desinformación y los comentarios incendiarios están empeorando aún más una situación terrible”, declaró. “Todos debemos condenarlo”.

Moga Singh (D), padre de Vickrum Digwa, quien fue declarado culpable el 1 de junio del asesinato del estudiante de 18 años Henry Nowak, y el hermano de Vickrum, Gurpreet Digwa (I), llegan a los Tribunales de Justicia para enfrentar cargos por posesión de armas ofensivas, en Southampton, al sur de Inglaterra, el 2 de junio de 2026JUSTIN TALLIS – AFP

Hace dos veranos boreales, una ola de apuñalamientos que mató a tres niñas e hirió a otras 10 personas en una clase de baile en el norte de Inglaterra provocó casi una semana de disturbios generalizados, después que la gente identificara erróneamente en redes sociales al adolescente sospechoso como un solicitante de asilo musulmán. Los enfrentamientos, intensos y violentos, con la policía se dirigieron en su mayoría contra migrantes y musulmanes.

Los padres del agresor, nacido en el Reino Unido, en ese caso eran cristianos de Ruanda, y los investigadores no han podido determinar su motivo, pero descartaron el terrorismo. La policía encontró en sus dispositivos documentos sobre temas que incluían la Alemania nazi, el genocidio de Ruanda y autos bomba.

En el caso de Nowak, un estudiante de primer año de la Universidad de Southampton que había salido con amigos, los agentes se acercaron al lugar de lo que se había reportado como una agresión. Se podía ver a Nowak en una entrada de autos y alguien lo sostenía, diciendo que tenía la boca llena de sangre.

Digwa estaba cerca y les dijo a los agentes que él también había resultado herido, señalando su párpado, que según él estaba hinchado. Afirmó que Nowak le había tirado el turbante y le había tirado del pelo.

Después que esposaron a Nowak, los agentes lo recostaron de lado y buscaron heridas de arma blanca. Pareció perder el conocimiento cuando uno de los agentes dijo que estaba siendo arrestado por agresión y le leyó sus derechos.

Cuando los agentes descubrieron sus lesiones, le quitaron las esposas y comenzaron a practicarle RCP, informó la policía.

Digwa fue declarado culpable de asesinato en el Tribunal de la Corona de Southampton. El juez William Mousley le dijo a Digwa que no creía que Nowak le hubiera dicho nada racista.

“Tú eres la única persona que hace esa afirmación y es completamente incompatible con su conducta anterior”, señaló.

Las manifestaciones en SouthamptonJUSTIN TALLIS – AFP

En Gran Bretaña, donde la posesión de armas de fuego está estrictamente regulada, los cuchillos suelen ser las armas utilizadas en delitos violentos y también están sujetos a restricciones. En general, no se permite portar armas blancas, salvo navajas cuya hoja no supere los 7,60 centímetros. Pero a los sikhs se les permite llevar cuchillos ceremoniales, conocidos como kirpanes, por motivos religiosos.

Mousley dijo que Digwa tenía un kirpán pequeño, cuyo porte es un requisito estricto para los sijkhs, pero que también tenía una daga de 21 centímetros en su funda, que fue el arma utilizada para matar a Nowak. Añadió que la asociación religiosa de los cuchillos había puesto en peligro a otros sijs.

“Tus acciones han avivado la tensión racial en Southampton y en todo el país, lo que ha hecho que muchos sikhs se preocupen por su propia seguridad aunque no hayan hecho absolutamente nada malo”, expresó el juez.

La policía pidió disculpas a la familia de Nowak y dijo que las mentiras contadas por Digwa habían inducido a error a los agentes.

“Es devastador que los agentes no le creyeran a Henry cuando dijo que lo habían apuñalado y que no podía respirar”, afirmó la comisionada de Policía y Delitos, Donna Jones. “Los detalles de la respuesta policial plantean serias preocupaciones sobre la imparcialidad, la equidad y el criterio de la policía”.

La madre de Digwa, Kiran Kaur, de 53 años, fue declarada culpable de ayudar a un delincuente después de intentar ocultar el arma homicida. Será sentenciada el 17 de julio.

Agencias AP y ANSA




Los comentarios están cerrados.