Aguinaldo: cómo aprovechar este ingreso extra para armar un fondo de emergencia

El cobro del aguinaldo en junio representa una oportunidad estratégica para crear un fondo de emergencia. Este ingreso, equivalente al 50% de la remuneración más alta del semestre, permite establecer una reserva destinada exclusivamente a cubrir gastos inesperados.

Un fondo de emergencia es, esencialmente, un ‘colchón de seguridad’ financiero”, dijo Damián Vlassich, team leader de Estrategias de Inversión en IOL. El especialista explicó que este capital debe mantenerse separado de los ahorros cotidianos o de las inversiones de largo plazo. Tiene como objetivo hacer frente a imprevistos —como una emergencia médica, un problema con el auto, arreglos del hogar o la pérdida temporal de ingresos— sin tener que recurrir al endeudamiento con tarjetas o créditos personales, instrumentos que actualmente “tienen tasas muy elevadas”.

El fondo de emergencia es una reserva que se destina a gastos imprevistos, sin que afecte a las finanzas cotidianasShutterstock

Y agregó: “Su función principal es brindar tranquilidad y estabilidad: sirve como una barrera de contención para que un golpe inesperado no desestabilice las finanzas familiares ni obligue a desarmar inversiones de largo plazo en un mal momento del mercado“.

Paula Spitaleri, directora de Balanz Academy, evaluó que el aguinaldo es “el momento ideal para dar el primer paso hacia un fondo de emergencia, sin que implique sacrificar el día a día”. Esto se debe a que es una de las pocas oportunidades en el año en que se recibe un ingreso extraordinario. En ese sentido, observó que “es plata que no existía en el flujo habitual, y eso facilita psicológicamente separarlo antes de que se diluya en gastos cotidianos”.

¿Cómo armar un fondo de emergencia?

La capacidad de ahorro debe ajustarse al tipo de ingreso: para trabajadores con un sueldo fijo y un empleo estable, el fondo de emergencia debería cubrir tres meses de gastos esenciales, mientras que los trabajadores independientes deberían elevar la meta a seis meses. “Cuanto más irregular es el ingreso, más grande debería ser el colchón”, señaló Spitaleri. De todos modos, subrayó que no hace falta llegar a eso de inmediato, puesto que “con destinar aunque sea el 30% del aguinaldo a ese objetivo, ya se está construyendo un colchón real”.

En esa línea, recomendó, apenas se cobra el aguinaldo, separar el porcentaje de este ingreso extra que se destinará a esta reserva en una cuenta o instrumento separado, con nombre propio como puede ser “Emergencias” o “Colchón financiero”. “La separación física del dinero es lo que hace que el propósito se sostenga en el tiempo”, puntualizó.

Las claves para armer un fondo de emergencia con el aguinaldoShutterstock

En la misma sintonía, Vlassich sostuvo que “la clave no es el monto, sino la constancia y el destino de esos fondos”. Por lo que recomendó fijar un objetivo medible que sea fácil de alcanzar en el corto plazo. Por ejemplo, ponerse como meta reunir lo equivalente a un mes en vez de apuntar a los tres o seis meses desde un principio. A su vez, se debe priorizar la liquidez sobre la rentabilidad, puesto que este dinero tiene que estar disponible de inmediato ante cualquier urgencia. Por último, automatizar el ahorro: no hace falta esperar a fin de mes para ver cuánto dinero sobró, sino separar un porcentaje de los ingresos apenas se cobran y derivarlo a una cuenta de inversión.

¿Cómo invertir el aguinaldo para hacer un fondo de emergencia?

En un contexto marcado por la inflación como es el caso de la Argentina, la directora de Balanz Academy reflexionó que “la clave no es guardar el dinero bajo el colchón” para crear esta reserva. Los fondos comunes de inversión (FCI), principalmente de Money Market, se presentan como la alternativa adecuada, ya que “permiten que ese fondo no pierda valor, mientras está disponible cuando se necesite”.

En esa línea, Vlassich indicó que, si se prioriza la liquidez inmediata, se puede optar por un FCI que permita que “los pesos generen renta diaria” y que ese dinero se pueda rescatar rápidamente cuando se necesita.

Quienes buscan blindar el fondo de emergencia en moneda dura pueden inclinarse por activos con bajo riesgo. El team leader de Estrategias de Inversión en IOL destacó los fondos que invierten en bonos soberanos de baja volatilidad (como Bopreales) y obligaciones negociables de energía y servicios públicos. “Otra alternativa de renta fija muy atractiva para flujos predecibles es el bono soberano Bonar 2027 (AO27), que paga una renta mensual del 6% TNA en dólares”, añadió.

¿Conviene invertir el fondo de emergencia?Andrzej Rostek – Shutterstock

Desde Adcap Grupo Financiero advirtieron que hay diferencia entre un “colchón de liquidez” y una cartera de inversión, que se basa en la finalidad del dinero y no tanto en el instrumento utilizado. “El fondo de emergencia prioriza la seguridad y la liquidez, mientras que una cartera de inversión busca hacer crecer el capital dentro de un horizonte temporal determinado”, determinaron.

Es por eso que también sugirieron colocar este capital en “instrumentos conservadores, líquidos y de bajo riesgo”, preferentemente en moneda dura o en activos que ayuden a preservar el poder adquisitivo sin exponer el dinero a una volatilidad significativa.


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