La apuesta que deberá pagar un organismo del Gobierno británico tras la victoria de la Argentina ante Inglaterra
La Argentina no solo consiguió el pase a la final del Mundial después de remontar y vencer 2-1 a Inglaterra. El resultado de un partido electrizante también resolvió una curiosa apuesta entre dos organismos encargados de administrar los sistemas eléctricos de ambos países.
Tras la victoria de la Selección de Lionel Messi, el operador británico deberá elaborar un informe que compare cómo reaccionó la demanda de energía durante el partido.
Los protagonistas fueron Cammesa, la empresa que administra el mercado eléctrico mayorista argentino, y NESO (National Energy System Operator), el operador del sistema eléctrico de Gran Bretaña. Entre chicanas futboleras y guiños técnicos, ambos organismos terminaron sellando una apuesta: el que pierda deberá elaborar un informe comparando cómo evolucionó la demanda de electricidad en los dos países durante el encuentro.
Todo comenzó el lunes, cuando NESO publicó en LinkedIn un informe sobre el comportamiento del consumo eléctrico durante el partido entre Inglaterra y Noruega. Allí explicó que la demanda británica cayó 2,9% desde el pitazo inicial y volvió a subir 2,8% durante el entretiempo, cuando millones de personas se levantaron casi al mismo tiempo para preparar una bebida, ir a la cocina o utilizar distintos electrodomésticos.
Al final del posteo, el organismo dejó una chicana dirigida a la Argentina. “Que gane el mejor equipo el miércoles… a menos que sea Argentina. Sin rencores, Cammesa”, escribió.
La compañía argentina recogió el guante y respondió con otra mezcla de humor y técnica. “NESO, estamos de acuerdo, salvo por un pequeño detalle… Dejando eso de lado, ambos compartimos la pasión por el fútbol y el compromiso con el suministro eléctrico. En cuanto a compartir información, proponemos intercambiar los datos de demanda eléctrica después del partido, y quien pierda… elaborará el informe comparando ambas evoluciones. ¿NESO acepta el reto?”, planteó.
La aceptación llegó pocas horas después desde Gran Bretaña. “Cammesa, ¿qué pasa en Buenos Aires? Reto aceptado. Esperamos que tengan listos sus bolígrafos”, retrucó NESO, que administra el sistema eléctrico de Inglaterra, Escocia y Gales. Con el triunfo de la Selección, los bolígrafos finalmente deberán prepararse del otro lado del Atlántico.
Detrás del intercambio existe un fenómeno que ambos operadores conocen de memoria. Cuando juega una selección en un Mundial, la curva de demanda eléctrica deja de parecerse a la de un día normal y suele dibujar una característica “W”: el consumo cae durante el primer tiempo, rebota en el entretiempo —cuando millones de personas modifican simultáneamente sus hábitos—, vuelve a descender durante el complemento y se recupera una vez terminado el encuentro.
En el Reino Unido, ese comportamiento se conoce desde hace décadas como TV pickup. El operador británico monitorea especialmente los aumentos abruptos de consumo que se producen durante las pausas de programas o eventos masivos, cuando una gran cantidad de hogares enciende al mismo tiempo pavas eléctricas, cocinas y otros artefactos.
En la Argentina ocurre algo similar. Desde el Mundial de Qatar 2022, Cammesa elabora reportes técnicos después de cada partido de la Selección para documentar esas variaciones y planificar la operación del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Los cambios bruscos obligan a reforzar la disponibilidad de generación, conservar reservas adicionales y adoptar medidas preventivas para preservar la estabilidad de la red.
El antecedente más reciente fue el partido frente a Suiza. Después de alcanzar un pico de 22.033 megavatios antes del comienzo, la demanda inició un descenso más pronunciado que el de un día similar sin fútbol. Entre el inicio del encuentro y el entretiempo acumuló una caída cercana a los 2300 MW. Durante los 17 minutos del descanso rebotó unos 500 MW en apenas diez minutos y volvió a reducirse alrededor de 1000 MW durante el segundo tiempo. El alargue agregó una baja de otros 300 MW.
Para absorber esas variaciones, Cammesa operó en condición de alerta desde una hora antes del partido y hasta después de su finalización, elevó transitoriamente la frecuencia de referencia a 50,10 Hz, mantuvo reservas adicionales y reforzó la disponibilidad de generación hidráulica. La compañía informó que el sistema funcionó con normalidad.
El cruce incluso sumó otra provocación. En los comentarios de la publicación británica, un especialista argentino destacó que, frente a Suiza, la demanda había caído más de 2300 MW durante el primer tiempo. “¿Fue porque la gente se durmió? La primera mitad —bueno, en realidad casi todo el partido— fue un desastre”, respondió el community manager de NESO.
La remontada argentina terminó por darle un ganador también a esa discusión. Después del 2-1 que clasificó a la Selección para la final, NESO quedó a cargo de pagar la apuesta: deberá poner los datos sobre la mesa y contar cómo millones de argentinos y británicos modificaron, casi al mismo tiempo, su consumo eléctrico para seguir un partido que resultó electrizante dentro y fuera de la cancha.


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