El stock de depósitos privados en dólares bajo administración del sistema financiero local superó cómodamente los US$40.000 millones a comienzos de la semana, al acreditarse en cuentas locales las amortizaciones y rentas correspondientes al pago de los bonos surgidos de la última reestructuración de la deuda externa con inversores, cuyo vencimiento operó el 9 de julio.
El monto total de esas colocaciones cerró el último lunes en US$40.437 millones, para marcar un nuevo récord en más de 25 años, tras crecer US$617 millones en esa jornada por el motivo antes mencionado.
Esto puede inferirse al tomar en consideración el “salto” de US$702 millones que ese día mostraron las cajas de ahorro en dólares, que concentran alrededor del 75% de los depósitos en moneda estadounidense y son las cuentas en las que habitualmente se acreditan este tipo de pagos.
Ese ingreso no hizo más que consolidar la tendencia alcista que estos depósitos ya venían mostrando desde comienzos de mes, período en el que habían aumentado US$437 millones, presumiblemente impulsados por la conversión a dólares que algunos asalariados decidieron realizar tras cobrar el medio aguinaldo. En junio, de hecho, esos depósitos habían crecido US$498 millones, luego de mantenerse prácticamente estables en mayo, para cerrar ese mes en US$39.342 millones.
De este modo, acumulan un incremento de US$3451 millones en lo que va del año. Pero, si se considera la evolución que registran desde el inicio de la administración Milei, “ya suben US$26.000 millones”, destacó el economista y consultor Fernando Marull, en referencia a la marcada recuperación de la confianza y al impulso que el Gobierno busca darle al blanqueo de una economía bimonetaria, consolidada durante las últimas décadas por el creciente rechazo al peso que provocaron los elevados niveles de inflación.
En los bancos aseguran que ahora habrá que observar cuántos de los dólares acreditados “se quedan” en el sistema, algo que recién podrá dimensionarse dentro de algunas semanas. “La gente ya se acostumbró a usarlos para afrontar pagos o destinarlos a la suscripción de distintos tipos de inversiones para obtener alguna renta”, comentaron en una entidad privada.
Aun así, en el sistema financiero estiman que la evolución positiva de los depósitos puede contribuir a que los créditos en dólares, que ya rondan los US$24.000 millones, continúen expandiéndose. “El fondeo local es clave, porque es el más barato”, sostienen.
El sostenido incremento de las colocaciones en dólares contrasta con el estancamiento de los depósitos en pesos, que apenas crecieron 12,7% en términos nominales en lo que va del año. Descontada la inflación, eso implica una caída cercana al 4% en términos reales en el mismo período. El retroceso se concentra en los depósitos a plazo, que constituyen una de las principales fuentes de fondeo para el crédito y acumulan una baja del 15% en términos reales en el año, afectados por las tasas de interés reales negativas que pagan los bancos.


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