Aerolíneas Argentinas pone en marcha la renovación de flota más ambiciosa en una década

LONDRES.- Con los proyectos para privatizarla fuera de agenda, Aerolíneas Argentinas avanza en el mayor plan de renovación de flota de la última década, impulsado por la mejora de sus resultados financieros en 2024 y 2025. En la Feria Internacional de Farnborough, que se lleva a cabo en esta ciudad, el presidente de la compañía, Fabián Lombardo, firmó este miércoles dos contratos con empresas de leasing para incorporar 14 aviones entre 2028 y 2031. Esas aeronaves se suman a otros dos Boeing 737 MAX 8 ya contratados y a cuatro unidades adicionales que la empresa negocia en el mercado.

Si concreta ese programa, Aerolíneas incorporará 20 aviones en los próximos años. Según explicó Lombardo a LA NACION, el objetivo no es ampliar el tamaño de la flota, sino reemplazar los equipos más antiguos. “El plan permite incrementar la oferta de asientos un 10% manteniendo una flota de 84 aviones. Si el mercado lo permite, eventualmente podremos extender algunos contratos y ampliar la flota, pero hoy el foco está puesto en la modernización”, afirmó.

Los acuerdos firmados en Farnborough contemplan la incorporación de seis Airbus A330neo y ocho Boeing 737 MAX 10. El programa se completa con los dos Boeing 737 MAX 8 ya contratados y otros cuatro cuya incorporación aún está en negociación.

Respecto de los Airbus A330neo, Paul Geaney, presidente y CCO de Avolon —el lessor de esa operación—, dijo que son aviones de fuselaje ancho de nueva generación con un desempeño comprobado, que ofrece una sólida propuesta económica, flexibilidad operativa y una experiencia superior para los pasajeros. “Esperamos seguir apoyando a Aerolíneas Argentinas mientras continúa modernizando su flota y fortaleciendo sus operaciones de largo alcance”, agregó.

Paul Geaney, presidente y CCO de Avolon, junto a Fabián Lombardo, presidente de Aerolíneas ArgentinasFernando Peralta

Por su parte, Thomas Baker, director ejecutivo y presidente de ACG -el lessor de los Boeing 737 MAX10-, resaltó el acuerdo para la incorporación de esas aeronaves. “Estamos encantados de ampliar nuestra asociación con Aerolíneas Argentinas mientras continúa fortaleciendo su red doméstica y regional. El 737-10 ofrece a las aerolíneas una capacidad adicional fundamental, una mayor eficiencia de combustible y una rentabilidad mejorada, lo que lo convierte en una opción ideal para rutas de alta demanda”, opinó.

Fabián Lombardo, presidente de Aerolíneas Argentinas, y Thomas Baker, director ejecutivo y presidente de ACG

De acuerdo con el cronograma previsto, dos Boeing 737 MAX 8 llegarán durante 2027. A partir del primer semestre de 2028 comenzarán a incorporarse los Airbus A330neo, configurados con 291 asientos: 30 en clase ejecutiva, 24 en Premium Economy y 237 en Economy.

El interior del A330 NeoDirk Beichert

La posibilidad de avanzar con este plan está directamente vinculada a la recuperación financiera de la compañía. En 2024, Aerolíneas registró un resultado operativo positivo de US$56,6 millones, según los estados contables auditados por KPMG. En 2025, ese resultado ascendió a US$120,7 millones y la empresa alcanzó por primera vez en su historia un patrimonio neto positivo. Los estados contables de ese ejercicio serán sometidos a la aprobación de la Asamblea de Accionistas a comienzos de agosto.

Los Airbus A330neo reemplazarán de manera progresiva a los actuales aviones de largo alcance y estarán destinados a las rutas internacionales. Los Boeing 737 MAX 10 y MAX 8, en tanto, operarán la red doméstica y regional. El plan también contempla la modernización de las cabinas de los Airbus A330 que permanecerán en servicio.

Consultado sobre una eventual privatización —aunque actualmente no existe ningún proyecto legislativo vigente para avanzar en ese sentido—, Lombardo sostuvo que están “construyendo una Aerolíneas Argentinas ordenada, eficiente y atractiva para cualquier escenario futuro, preparada para competir de igual a igual con los mejores operadores de la región”.

Respecto de la mejora en los resultados, el ejecutivo la atribuyó principalmente a un “cambio cultural” en la gestión. Desde fines de 2023, la empresa redujo su dotación un 17,6%, al pasar de 11.900 a 9800 empleados; canceló rutas deficitarias; renegoció contratos con proveedores y, desde julio de 2024, dejó de recibir transferencias del Estado.


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