Después de permanecer fuera de funcionamiento durante casi siete días, la web de Flybondi volvió a estar operativa en las últimas horas. El sitio permite nuevamente comprar pasajes y reprogramar vuelos, aunque la low cost no opera desde el 6 de agosto pasado.
El martes 18 de agosto, después de 12 días sin vuelos, el sitio había comenzado a mostrar un error 504 (“gateway time-out”) que impedía consultar vuelos, comprar pasajes o realizar reprogramaciones.
La situación era particularmente relevante porque, desde hace meses, la web es prácticamente el único canal para adquirir pasajes de Flybondi: distintas agencias de viajes dejaron de comercializarlos debido al elevado número de cancelaciones de la compañía.
Ahora, con el sitio nuevamente operativo, la oferta publicada muestra pasajes para septiembre hacia cuatro destinos: Bariloche, Córdoba, Mendoza y Puerto Iguazú. Para otras plazas, en cambio, recién aparecen disponibilidades a partir de noviembre.
LA NACION consultó a fuentes allegadas a la empresa y al Gobierno para conocer los motivos por los que la web permaneció inactiva durante casi una semana y cuáles son los planes de la compañía para los próximos meses, pero no obtuvo respuesta.
Sin embargo, fuentes del sector que pidieron mantener su identidad en reserva señalaron que la decisión de volver a poner online la página está vinculada con la estrategia que analiza la compañía para presentarse en concurso preventivo de acreedores. Según estas fuentes, para avanzar con esa alternativa, Flybondi necesita mantener una actividad comercial que le permita demostrar que puede continuar operando y generar ingresos durante el proceso.
La web, según explicaron, se había caído por falta de pago del servicio de infraestructura tecnológica de AWS (Amazon Web Services) y, en principio, la decisión era dejarla fuera de funcionamiento. Pero sin página no hay ventas de pasajes y, sin ventas, la compañía pierde una fuente de flujo de caja necesaria para sostener una eventual estrategia concursal.
En este contexto, la reapertura del sitio permite ofrecer pasajes a futuro y mostrar una actividad comercial que podría formar parte del plan que Flybondi deberá presentar ante la Justicia para avanzar con un eventual concurso preventivo.
La estrategia que analizan apunta, además, a que el concurso de Flybondi tramite ante el mismo juzgado que lleva el proceso de OCA, la empresa postal vinculada a Leonardo Scatturice. Para eso, se evalúa plantear la existencia de un conjunto económico que permita pedir la radicación por conexidad.
La posibilidad de un concurso también agrega una nueva dimensión a la disputa entre COC Global Enterprise, el grupo que maneja Flybondi, y Cartesian Capital Group. En los papeles, Cartesian continúa siendo el accionista mayoritario de la aerolínea, ya que el traspaso formal de las acciones tras el ingreso de COC nunca llegó a concretarse.
La relación entre ambos grupos atraviesa un momento de fuerte tensión y la comunicación se produce actualmente a través de abogados. Según fuentes al tanto de las conversaciones, Cartesian no realizó nuevos aportes de fondos y no tendría previsto hacerlo. En ese escenario, COC debería moderar su posición para poder negociar con el accionista mayoritario las condiciones de una eventual presentación concursal.
En un comunicado reciente, COC anunció que iniciaría acciones legales para exigir a Cartesian que aporte fondos y tome las decisiones necesarias para normalizar la situación financiera y operativa de Flybondi.
Según el grupo de Scatturice, la crisis se agravó luego de que la Justicia dispusiera embargos sobre las cuentas bancarias de la compañía por una deuda con ARCA. COC también sostuvo que había ingresado a Flybondi con un aporte de US$70 millones y afirmó que Cartesian no había realizado nuevos aportes ni otorgado una extensión de fondos.
A la crisis financiera se suma el deterioro de la situación laboral. Flybondi acumula salarios adeudados desde junio y también debe el medio aguinaldo al personal que continúa en relación de dependencia. Además, más de 700 exempleados llevan más de tres meses sin cobrar indemnizaciones por despidos sin causa y acuerdos de retiro voluntario que la propia compañía firmó y homologó.
Por otra parte, el 6 de agosto, la falta de pago de aportes patronales dejó a empleados activos y exempleados sin cobertura de medicina prepaga ni obra social, lo que interrumpió tratamientos y controles médicos.


Los comentarios están cerrados.