Por primera vez desde julio de 2023, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) decidió aumentar las tasas de interés. Aunque es una noticia que el mercado ya descontaba, en un contexto donde la guerra en Medio Oriente continúa, el barril de Brent sigue arriba de los US$100 y mete presión a los precios de la economía, se trata de un cambio de tendencia frente al ciclo de recortes que había arrancado en 2024. A nivel local, esto podría dificultar el regreso de la Argentina al mercado internacional de deuda.
La autoridad estadounidense aumentó este miércoles la tasa de referencia en 25 puntos básicos, situándola en un nuevo rango de entre 3,75% y 4%. Es decir: tener dólares será más caro durante algún tiempo. Inmediatamente después de conocerse el anuncio, el índice de dólar (DXY), que mide la fortaleza de esta moneda, escaló y alcanzó los 100,2 puntos.
“Es esperable que haya presiones sobre las monedas emergentes, entre ellas, el peso argentino. Aunque el contado con liquidación (CCL), de momento, se mantuvo estable luego de la noticia. Además, a pesar de que en un primer momento las tasas del Tesoro americano se vieron a la baja, rápidamente se revirtió, lo cual impactó en bonos argentinos, que pasaron a registrar caídas del 0,05% promedio para los Globales. Las acciones también se vieron afectadas”, dijo Alan Versalli, estratega de Cocos.
Al ver lo que pasó en el mercado cambiario, hoy el dólar oficial minorista —que cerró justo al mismo tiempo en que se dio a conocer la noticia— subió $5 y cerró en $1535. En cuanto a los tipos de cambio financieros, que cierran su operatoria a las 17 horas, la reacción pudo verse apenas un poco más: el MEP trepó $5,11 y terminó el día a $1537,56 (+0,3%), mientras que el contado con liquidación avanzó $8 y cerró a $1604,75 (+0,6%).
“La suba de tasas estaba descontada y lo que hizo la FED hoy fue confirmar que el mercado estaba acertado. Hay crecientes presiones inflacionarias a nivel global, que en gran medida se originan en la suba de la energía producto de la guerra en Medio Oriente y también en Rusia y Ucrania. Más inflación implica tasas más altas y más costos de energía, lo que puede impactar en la actividad. La Argentina necesita volver a acceder al mercado internacional de deuda para renovar vencimientos más elevados el año próximo y, en ese escenario, puede que no tenga un gran impacto en lo cambiario, pero sí complica volver a los mercados de deuda dado que aún tenemos un alto spread”, dijo Andrés Reschini, titular de F2 Soluciones Financieras.
El riesgo país, índice que mide la diferencia de tasa que pagan los mercados emergentes frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, terminó la jornada en 510 puntos. El indicador aumentó cuatro puntos frente al cierre anterior (+0,79%) y marcó el nivel más alto en dos semanas.
“Si bien el Gobierno no incluyó en el Plan Financiero como fuente de financiamiento a la colocación de deuda internacional, lo considera y sería de gran ayuda que pueda lograrse. En ese sentido, el escenario actual es adverso”, agregó Reschini.
En este mismo punto hicieron hincapié desde la sociedad de bolsa Puente, la cual remarcó que las tasas de referencia de la FED no solo podrían continuar subiendo, sino que además se mantendrán altas por más tiempo. “Esto, sumado a la dinámica fiscal de los Estados Unidos, probablemente tendrá impacto sobre las tasas de largo y, si bien no necesariamente afectaría el riesgo país, sí podría aumentar el costo de financiamiento en una colocación internacional”, explicó el equipo Research.
“¿Qué significa esto para la Argentina? En primer lugar, implica un incremento en la tasa de interés que el país debe pagar por los repos (acuerdo de recompra) y otros compromisos multilaterales a tasa variable. Además, encarece el costo de fondeo de nuevas emisiones de deuda en dólares, al elevarse la tasa base que debe pagar el Gobierno”, coincidió Roberto Silva, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros.
Con el foco puesto en la reacción del mercado accionario, la Bolsa porteña cayó un 2,2% en dólares y cerró la jornada en US$1887. En cuanto a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, las mayores bajas del día fueron para los papeles de YPF (-5,2%), Globant (-4,3%) y Pampa Energía (-3%).
“En la medida en que caiga el mercado accionario norteamericano, eso puede contagiar el mercado accionario argentino, que ya está bastante débil. Un segundo efecto es que, en la medida en que las tasas de corto plazo suban, es probable que el dólar se aprecie y que eso ponga presión a la depreciación en todas las otras monedas contra el dólar, inclusive el peso argentino. Y tercero, habrá que ver qué pasa con el mercado de bonos, particularmente el segmento de 10 años”, explicó el economista Alberto Ades, director de investigación y estrategia del hedge fund NWI Management, en Nueva York, señaló a LA NACION.
Con respecto al último punto, agregó que si la comunicación es “suficientemente creíble” y hay una compresión de los bonos, podría ser positivo para la Argentina en las necesidades de financiamiento. “Porque, en general, los mercados emergentes se financian en ese segmento. Así que el impacto es mixto”, analizó Ades, que destacó que la Argentina “se encuentra en este contexto en una posición mucho más sólida” que la de unos años atrás, cuando tenía un gran déficit fiscal.
Por su parte, Martín Castellano, economista jefe para América Latina del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), también resaltó que la economía argentina hoy está menos expuesta que en episodios anteriores a una suba de tasas de interés a nivel global.
“La consolidación fiscal, el compromiso con la disciplina macroeconómica y el proceso de desinflación funcionan como amortiguadores frente a este escenario. Al mismo tiempo, una dependencia más acotada del financiamiento de mercado frente al fondeo oficial reduce la vulnerabilidad ante cambios en las condiciones financieras externas”, explicó a LA NACION.
A ello se suma una posición energética robusta que contribuye a fortalecer las cuentas externas, y todo indica que los fundamentos macroeconómicos actuales ayudan a acotar el impacto sobre la economía real, añadió Castellano. “Si bien no esperamos que esta suba de tasas provoque una reversión súbita de los flujos de capital hacia la región, sí podría generar presión sobre el peso y los activos financieros locales, particularmente si los inversores interpretan la decisión como el inicio de un ciclo de endurecimiento monetario más prolongado en Estados Unidos. Dado el perfil de riesgo de la Argentina, la sensibilidad de los activos locales a cambios en las condiciones financieras globales sigue siendo significativa”, cerró.


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