La inflación en la ciudad de Buenos Aires se aceleró por quinto mes consecutivo y rompió en enero el 3%. Así lo informó el organismo estadístico porteño, que arrojó un IPC del 3,1%, 0,4 puntos porcentuales más que en diciembre (2,7%).
El dato se conoce tras la controversia por la decisión del Gobierno de frenar la actualización de la metodología del Indec para estimar la inflación, con un cambio en la composición de la canasta empleada a partir de la más reciente encuesta de gasto de los hogares. Este escenario, que forzó la renuncia del titular del organismo, Marco Lavagna, generó también dudas por la confiabilidad de las estadísticas públicas. El dato de enero, que finalmente se elaborará con la metodología vigente, se conocerá mañana.
Con el 3,1%, enero replicó la cifra de igual mes de 2025 y llevó al IPC porteño a ubicarse por encima del 3% por primera vez desde marzo último. Se trata de un período que, por la temporada de vacaciones, suele tener estacionalidad en rubros sensibles (aunque de menor ponderación en el índice), como Recreación y cultura (7,4%), (con ajuste significativo en el rubro de paquetes turísticos -41,6%-) o Restaurantes y hoteles (5,3%), que encabezaron las subas por categorías. En este último punto, el informe advierte por un ajuste del 26,4% en los valores de servicios de alojamiento.
Además, el número marcó el quinto mes consecutivo de aceleración del costo de vida en la Ciudad de Buenos Aires, tras marcar un mínimo del 1,6% en agosto (2,2% en septiembre y octubre, 2,4% en noviembre y 2,7% en diciembre).
Al interior del índice, se destacó una aceleración en la inflación del rubro Alimentos, que se encareció en promedio un 4% (31,4% interanual). Se trata de uno de los rubros con mayor ponderación en la canasta y explicó 0,69 puntos del 3,1% de la inflación en el mes. Dentro de este rubro, los ajustes más sensibles se dieron en Frutas (5,1%), Verduras y tubérculos (17,8%), Carnes (3,6%), Pescados y mariscos (6,4%) y Azúcar y repostería (4,7%).
Otro rubro con ajuste significativo fue el de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (servicios públicos), que se encareció un 2,4% y explicó 0,47 puntos del índice en el mes. En esta categoría, pesaron los incrementos en Alquileres, mantenimiento y reparación de la vivienda o las expensas (1,6%) y los ajustes de tarifas en agua (4%) y gas (3,6%).
En promedio, hubo un mayor incremento en enero de los servicios (3,5%) que entre los bienes (2,3%).
Además, la ya mencionada aceleración en el segmento de los precios estacionales (15,8% en el mes) se acompañó con un ajuste del 1,7% en los precios regulados.
La inflación núcleo en la ciudad, sin considerar estos dos últimos rubros, se ubicó en el 2,2%, y registró una desaceleración de 0,6 puntos porcentuales frente al 2,8% de diciembre.
Otro rubro con impacto en la inflación de enero fue Transporte, que tuvo un ajuste del 3,7% y explicó 0,41 puntos del IPC. Dentro de este segmento hubo un ajuste significativo del precio de los pasajes aéreos (42,9%), afectados por el factor estacional, y en menor medida de los pasajes de tren (4,2%).
También tuvieron aumentos en el mes los rubros de Salud (2,2%), Seguros y servicios financieros (4%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,7%), y Bebidas alcohólicas y tabaco (2,5%).
Los menores ajustes se dieron en las categorías de Información y comunicación (0,9%) y en Educación (0,1%).
En cambio, en enero hubo deflación en el segmento de Prendas de vestir y calzado, con una caída promedio del 1% en el mes. Mientra que el calzado aumentó un 1,8%, ese movimiento se compensó con una baja del 1,9% en los precios de la indumentaria.
“La primera lectura es que confirma que se mantiene la aceleración que vimos en diciembre, aunque con un matiz importante: estuvo muy influido por el aumento de los estacionales, que subieron 15,8% m/m, traccionados por verduras y turismo”, explicó Milagros Gismondi, economista de Invecq, al ponderar también la baja en la inflación núcleo. Según sus proyecciones, el valor nacional rondará el 2,8%.
“También se observó una brecha marcada entre servicios (3,5%) y bienes (2,3%), y posiblemente esto reabra el debate sobre el nuevo IPC del Indec mañana, porque el nuevo IPC hubiera tenido más peso de los servicios que el actual índice”, agregó la analista, y completó: “El dato de CABA sugiere que la inflación nacional de enero estará en niveles similares a diciembre, en torno a 2,8%, y que no se habría materializado el freno que algunos esperaban, aunque ahora no fue la carne la culpable sino los estacionales”.
Mañana se difundirá el IPC nacional de enero elaborado por el Indec, que finalmente no aplicará la actualización en los ponderadores para la confección del índice. En el Gobierno proyectan que el dato será “similar al de diciembre”, mes en el que el IPC del Indec fue del 2,8%. Así lo informó la semana pasada el ministro Luis Caputo, en una entrevista con LN+ la semana pasada, donde insinuó ya conocer el valor final.
Fue en la semana que se disparó la controversia por el avance del Gobierno sobre el Indec para frenar el cambio metodológico, que ya tenía en agenda e incluso había sido ratificado en el programa en curso con el FMI y hasta por el Banco Central. “Siempre la bajada de línea de Milei fue que el cambio se hiciera una vez que el proceso de desinflación estuviera terminado”, dijo Caputo.
Las consultoras privadas advirtieron que el dato final podría ubicarse incluso por debajo del IPC de enero. Según las estimaciones de EcoGo, Analytica o C&T Asesores Económicos, el dato rondará el 2,4%, mientras que las proyecciones de Equilibra lo ubican en el 2,2%. En tanto, el equipo de Research del banco BBVA, que emplea herramientas de machine learning en sus modelos de proyección, ubican al IPC de enero en 2,53%.


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