GRENOBLE, Francia.– La justicia francesa lanzó este martes un llamado a testigos para identificar posibles víctimas de Jacques Leveugle, un francés de 79 años encarcelado y acusado de violar y agredir sexualmente a 89 menores entre 1967 y 2022 en nueve países, informó la fiscalía de Grenoble.
El fiscal de Grenoble, Étienne Manteaux, dijo que Leveugle fue sometido a una investigación formal en febrero de 2024 por violación agravada y agresión sexual de menores y está en prisión preventiva desde abril de 2025.
Unas 40 víctimas ya fueron identificadas, pero muchas aparecen en los escritos del acusado sólo con nombres o apodos, lo que dificulta su localización, según Manteaux. El llamado busca “permitir que se presenten otras posibles víctimas”, explicó en rueda de prensa.
Las agresiones tuvieron lugar en Colombia, Alemania, Suiza, Marruecos, Níger, Argelia, Filipinas e India, así como en el suroeste de Francia y el territorio francés de Nueva Caledonia, en el océano Pacífico, detalló la fiscalía.
La fiscalía de Grenoble indicó que los delitos cometidos antes de 1993 están, en principio, prescritos, con la excepción de los registrados en Marruecos.
El caso fue descubierto por el sobrino del acusado, quien durante una visita a su casa, en el departamento de Isère, encontró una memoria USB donde su tío relataba “relaciones sexuales” con menores de entre 13 y 17 años. El material incluía “15 tomos” redactados en forma de diario, con textos y fotografías, que fueron reportados a las autoridades.
Manteaux dijo que eligió hacer público el nombre del hombre para alentar a otras víctimas a presentarse. Por lo regular, no se revela el nombre de personas bajo investigación en Francia.
“Este nombre debe ser conocido porque el objetivo es permitir que posibles víctimas se presenten”, afirmó en una conferencia de prensa.
“Pensábamos que internamente lograríamos identificar a todas las víctimas”, pero “nos dimos cuenta de que nos topábamos con un muro”, señaló Manteaux, precisando que algunas personas aparecen mencionadas sólo por su nombre.
En la radio RTL poco después de la conferencia de prensa, Manteaux enfatizó la necesidad de actuar rápidamente. “Hay urgencia”, dijo, citando la edad del sospechoso y la dificultad de rastrear a las víctimas a lo largo de 55 años.
Nacido en Annecy en 1946, Jacques Leveugle está detenido desde su imputación en 2024. Tras haber residido durante varios años en Marruecos, el sospechoso vivía con su hermano en Vizille al momento de su arresto, según reportó el medio francés Le Figaro.
Leveugle fue profesor de francés, instructor de espeleología y educador en campamentos juveniles y con delincuentes juveniles. Viajó por todo el mundo trabajando con jóvenes en numerosos programas comunitarios y extracurriculares, contexto que aprovechaba para acercarse a sus víctimas.
“Recorrió esos distintos países y, en cada uno de esos lugares donde se instaló para brindar apoyo escolar, ser docente, conocía a jóvenes y mantenía relaciones sexuales con ellos”, detalló el fiscal.
“Esto no es un abuso ‘clásico’. Pasaba mucho tiempo con cada uno de estos jóvenes”, indicó el fiscal, que lo describe como un “personaje complejo”, citado por el canal televisivo BFM. “Los menores que han prestado declaración admiten que este hombre dedicó mucho tiempo a enseñarles…”, agregó Manteaux. “Les pagaba dinero para obtener sus licencias de conducir, les proporcionaba una gran estimulación intelectual, los animaba a continuar sus estudios y se dedicaba intelectualmente a ellos”.
Al ser interrogado por los investigadores, el sospechoso, sin antecedentes penales, admitió que sus memorias eran “una expresión de la realidad”. Según Manteaux, afirmó haberse dado cuenta de la gravedad de sus actos y expresó su arrepentimiento, señalando que no había percibido el poder moral que ejercía sobre estos jóvenes.
El hombre también afirmó en sus “memorias” haber matado “voluntariamente a dos personas”.
Durante la investigación, reconoció haber asfixiado con una almohada a su madre, enferma de cáncer en fase terminal, en la década de 1970. Según su relato, quería terminar con su sufrimiento.
También admitió haber asesinado a su tía, de 92 años, en la década de 1990. “Como tenía que regresar a las Cevenas y ella le rogó que no fuera, decidió matarla también, así que, aprovechándose de su sueño, tomó una almohada y la asfixió”, detalló el fiscal.
“Justifica sus acciones afirmando que le habría gustado que alguien le hubiera hecho lo mismo si se encontrara en esa situación terminal”, agregó el magistrado.
Se abrió una investigación independiente de la de las violaciones y agresiones sexuales por estos dos incidentes, que el acusado “reconoce y admite plenamente”, indicó el medio Le Figaro.
El caso vuelve a remover a la sociedad francesa, tras el macrojuicio contra Joel Le Scouarnec, un excirujano de 74 años, acusado de violar y agredir sexualmente a 299 niños, y del caso Pelicot, de un hombre que invitaba a personas que conocía por internet a su casa para que abusaran de su mujer mientras ella estaba dormida por psicofármacos administrados sin su consentimiento.
Agencias AFP y AP


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