Las memorias de Gisele Pelicot: del descubrimiento del horror a su vida después del megajuicio que estremeció al mundo


PARÍS.- La francesa Gisele Pelicot publicará el próximo martes sus memorias, en las que habla de las violaciones de su exmarido y de decenas de desconocidos mientras estaba drogada, y del histórico juicio que la convirtió en un icono feminista mundial.

En este mural cerca del tribunal de Aviñón, donde se lleva a cabo el juicio contra Pelicot se lee “Justicia para Gisele, Justicia para todos”MIGUEL MEDINA – AFP

Estos son algunos de los temas que aborda en el libro, titulado Un himno a la vida en su edición en español, y que saldrá a la venta el 17 de febrero en 22 idiomas.

Las memorias, escritas junto a la periodista y novelista Judith Perrignon, arrancan el 2 de noviembre de 2020, el día en que Gisele y su marido fueron convocados a la comisaría de la localidad de Carpentras, cerca de su domicilio en Mazan, en el sur de Francia.

Su entonces esposo, Dominique Pelicot, había sido citado por la policía para ser interrogado después de que un guardia de seguridad de un supermercado lo sorprendiera grabando en secreto videos bajo las faldas de mujeres.

Este boceto judicial muestra los acusados de violar a Gisele Pelicot en el juzgado de Aviñón, en el sureste de Francia

Unos minutos después, su mundo se derrumbó, cuando se enteró que durante años su propio marido la había violado y hecho violar por al menos medio centenar de desconocidos después de haberla sedado.

Poco a poco y con cuidado, el agente Laurent Perret le explicó cómo el hombre al que ella consideraba un esposo cariñoso y “un tipo estupendo” la había convertido, de hecho, en la víctima involuntaria de sus perversiones.

“Voy a mostrarle fotos y videos que no le van a gustar”, le dijo el oficial, según los fragmentos del libro publicados el martes por el diario francés Le Monde.

Gisele Pelicot durante un intervalo del juicio en el juzgado de AviñonCHRISTOPHE SIMON – AFP

La primera mostraba a un hombre que violaba a una mujer que yacía de lado y llevaba lencería. “Esa de la foto eres tú“, indicó el policía.

Luego le mostró otra foto, y otra después de esa, extraídas de una colección de imágenes que Dominique Pelicot tomó de su esposa a lo largo de los años, cuando la dejaba inconsciente regularmente al adulterar su comida y bebida con drogas, para que los extraños que invitaba a su casa pudieran violarla y agredirla mientras él grababa.

Cuando la policía le muestra imágenes de los crímenes, ella no se lo puede creer. “Mi cerebro se detuvo“, escribe. “No reconocía a los individuos. Ni a esa mujer. Tenía la mejilla tan flácida, la boca tan lacia. Era como una muñeca de trapo“.

Este boceto judicial creado en el juzgado de Aviñón, en el sureste de Francia, el 26 de noviembre de 2024, muestra al juez, al fiscal y al acusado Dominique Pelicot durante el juicioBENOIT PEYRUCQ – AFP

El libro alterna capítulos dedicados a estos horribles hechos que tuvo que soportar, tanto a nivel personal, familiar y judicial, que hasta ahora se habían reservado en gran medida para los tribunales franceses, con otros en los que narra su vida de antes y habla de su familia, especialmente de su abuela y su madre, que murió cuando tenía nueve años.

Pelicot, de 73 años, también rememora el juicio de Aviñón de 2024, que tuvo un impacto internacional por la magnitud de los hechos, el número de acusados y su decisión de pedir que las audiencias fueran públicas.

Aunque en un principio quería que el juicio fuera a puertas cerradas, finalmente decidió que el proceso fuera abierto al público y que la vieran cara a cara con sus agresores, para que “la vergüenza cambie de bando“, dijo entonces.

Gisele Pelicot sale del tribunal de apelación, menos de un año después del histórico veredicto en el juicio que conmocionó a Francia, el 6 de octubre de 2025 en Nimes, al sur de FranciaLewis Joly – AP

En el libro explica no obstante el “sentimiento confuso” que la acompañó antes del juicio: “A él [Dominique Pelicot], tenía ganas de tenerlo frente a mí. De ellos, temía su número”, relata.

“Cuanto más se acercaba el juicio, más me imaginaba convertirme en rehén de sus miradas, de sus mentiras, de su cobardía y de su desprecio“, continúa. “¿Acaso no los estaba protegiendo si cerraba la puerta?”, se pregunta, según los extractos publicados en Le Monde.

“Cuando recuerdo el momento en que tomé mi decisión, pienso que si hubiera tenido veinte años menos quizá no me habría atrevido a rechazar el juicio a puerta cerrada. Habría temido las miradas, esas malditas miradas con las que una mujer de mi generación siempre ha tenido que lidiar”, afirma en las memorias.

Los simpatizantes esperan la salida de Gisele Pelicot frente al tribunal tras la lectura del veredicto en Aviñón, el 19 de diciembre de 2024CLEMENT MAHOUDEAU – AFP

“Tal vez la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes setenta años y ya nadie te presta atención. No lo sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo”, escribe.

Pelicot también tuvo palabras de agradecimiento para el numeroso público, en su mayoría mujeres, que la aplaudía en el exterior del tribunal de Aviñón. “Esa multitud me salvó“, asegura.

Ese apoyo la ayudaba también a encarar las vistas, cuando tenía que declarar. No tenía que buscar las palabras, relata en el libro, “alimentadas y reconfortadas gracias a esa multitud afuera que crecía y me escoltaba cada día en los alrededores del tribunal”.

Una mujer sostiene una pancarta en la que se lee en francés “todas las mujeres de la tierra te apoyan. Gracias Gisele”, mientras la gente se congrega frente al tribunal de Aviñón el 19 de diciembre de 2024CLEMENT MAHOUDEAU – AFP

A esas mujeres “que me transmitieron una fuerza increíble”, dice Pelicot en una entrevista difundida este miércoles por el semanario Télérama, “les doy las gracias porque, sin ellas, no sé si habría aguantado”.

El impactante caso y su valentía al exigir que se juzgara en un tribunal abierto provocaron un debate nacional acerca de la lacra de la cultura de la violación en Francia. El desgarrador juicio terminó en diciembre de 2024 con veredictos de culpabilidad para los 51 acusados.

Gisele Pelicot sale del tribunal junto a su hijo David Pelicot luego de una audiencia en el juico contra Dominique Pelicot CHRISTOPHE SIMON – AFP

El tribunal encontró a Dominique Pelicot culpable de todos los cargos y lo sentenció a 20 años de prisión, la pena máxima posible. Otros 49 hombres fueron condenados por violaciones y agresiones sexuales durante un período de casi una década. Otro hombre fue condenado por drogar y violar a su propia esposa con su ayuda.

El título del libro en francés, Y la alegría de vivir, muestra también la fuerza de voluntad y el carácter de esta mujer.

“Esta alegría de vivir siempre la he tenido”, dijo a Télérama. Soy una optimista incondicional“. Por eso, explica, a pesar de los horribles acontecimientos que vivió, “estoy viva y me permito a ser feliz“. “Puedes tener amigos e incluso volver a enamorarte, como es mi caso”, añadió.

“Estoy viva y me autorizo a ser feliz”, dice Gisele Pelicot Clement Mahoudeau – AFP

Su entereza y fortaleza que, según ella, vienen de su familia, especialmente cuando perdió a su madre de niña, dieron la vuelta al mundo durante el juicio, hasta convertirla en un ícono feminista para muchos.

“No me siento muy cómoda con la palabra ‘ícono’”, cuenta. “La acepto, por supuesto, por todas las mujeres que me lo dicen, pero me supera un poco“.

La mujer afirma, no obstante, que escribió sus memorias porque su historia “podía dar esperanza a otras personas, especialmente a las víctimas, a las mujeres traumatizadas“.

Una pancarta en la que se lee en francés “Gracias Gisele” cuelga de la antigua muralla de la ciudad de Aviñón CLEMENT MAHOUDEAU – AFP

Pelicot hará una gira en Francia para presentar las memorias. También viajará el 20 de febrero a Londres, donde protagonizará un acto en el que las actrices Juliet Stevenson y Kristin Scott Thomas leerán fragmentos del libro. Luego irá a otros países, como Alemania, España, Italia y Estados Unidos.

Agencias AFP y AP


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