Artemis II se prepara para su maniobra más peligrosa esta noche: cuáles son los riesgos


HOUSTON.– Tras un histórico vuelo alrededor de la Luna lleno de momentos intensos y simbólicos, los cuatro astronautas de la misión Artemis II se preparan para un peligroso reingreso a la Tierra en el que deben atravesar la atmósfera para amerizar el viernes por la noche frente a las costas de California.

“Podremos empezar a alegrarnos cuando la tripulación esté a salvo” a bordo del buque encargado de recuperarla, señaló el jueves Amit Kshatriya, administrador adjunto de la NASA, durante una rueda de prensa.

La tripulación de Artemis II la integran Christina Koch, Jeremy Hansen, Victor Glover y Reid WisemanNASA

“Será realmente en ese momento cuando podremos dejar que las emociones tomen el control y empezar a hablar de éxito”, añadió el funcionario.

Tras aventurarse a más de 406.000 km de la Tierra, más lejos que nadie antes que ellos, la cápsula Orión que transporta a los estadounidenses Christina Koch, Victor Glover y Reid Wiseman y al canadiense Jeremy Hansen debe posarse frente a San Diego hacia las 17.07 hora local (21.07 en la Argentina).

Controladores de vuelo monitorean la nave Orión desde el Johnson Space Center de la NASA, el 8 de abril de 2026 en Houston, TexasDANIELLE VILLASANA – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Un regreso sano y salvo de la misión de diez días proporcionaría a la NASA el alivio de haber logrado enviar de nuevo astronautas lejos en el espacio, por primera vez desde el final del programa Apolo en 1972, tras años de retrasos y dudas.

Un éxito que exige que el escudo térmico de Orión resista los 2700 °C generados por el rozamiento con la atmósfera en el momento del reingreso.

“Atravesar la atmósfera como una bola de fuego” será una gran experiencia, señalaba el piloto Victor Glover a principios de esta semana, y confesó que desde su selección para la tripulación en 2023 siente aprensión ante ese momento.

Si esta fase siempre es delicada para los astronautas que regresan de la Estación Espacial Internacional, en esta ocasión las inquietudes se ven reforzadas por el hecho de que se trata del primer vuelo tripulado de Orión y de que se detectó un problema durante una prueba sin tripulantes en 2022.

La cápsula Orión de la misión no tripulada Artemis I amerizó en el Océano Pacífico el 11 de diciembre de 2022 tras completar con éxito una misión alrededor de la LunaGetty Images

En aquella ocasión, de regreso a la Tierra, el escudo térmico que protege la nave se había alterado “de una manera inesperada”, según un informe técnico posterior.

A pesar de esta anomalía, la agencia espacial norteamericana decidió continuar con el mismo escudo, revisando la trayectoria para escoger un ángulo de entrada en la atmósfera más directo y así limitar el rebote que había contribuido a deteriorar el escudo térmico.

Una decisión que ha generado ríos de tinta y que sigue atormentando a los máximos responsables de la NASA.

Jared Daum, ingeniero aeroespacial en el Johnson Space Center de la NASA, muestra el sistema de paracaídas de la nave Orión, el 9 de abril de 2026 en Houston, TexasRONALDO SCHEMIDT – AFP

“No voy a dejar de pensar en ello hasta que estén en el agua”, reconoció recientemente el jefe de la NASA, Jared Isaacman, en una entrevista.

“Es imposible decirles que no persiste ninguna aprensión irracional”, admitió el jueves su mano derecha, al tiempo que aseguraba no tener ningún temor racional al respecto.

Insistiendo en las múltiples pruebas, simulaciones y modelizaciones realizadas, los responsables de la NASA aseguran confiar en los cálculos de sus ingenieros y contar con un margen de seguridad suficiente.

Tan crítico como el desempeño del escudo térmico es el cumplimiento preciso de la trayectoria de descenso y del ángulo de reingreso mediante una serie de correcciones de rumbo realizadas con los propulsores de guiado.

La última de estas tres maniobras de propulsión estaba prevista para la tarde del viernes, aproximadamente cinco horas antes del amerizaje. Los astronautas no tenían previsto tomar el control manual salvo en caso de emergencia. Su cápsula Orión, bautizada Integrity, vuela de manera completamente autónoma.

Imagen del 6 de abril de 2026 de los astronautas de Artemis II preparándose para su viaje alrededor de la cara oculta de la LunaLi Rui – XinHua

La trayectoria final de descenso recalibrada también redujo el tamaño de la posible zona de amerizaje, limitando las opciones de aterrizaje en caso de mal tiempo en el mar. Funcionarios de la NASA dijeron el jueves que los pronósticos para la zona preferida de amerizaje eran favorables.

La NASA estima que tomará alrededor de otra hora desde el amerizaje para que los equipos de recuperación aseguren la Orión, la eleven a bordo de un buque y ayuden a los astronautas a salir de la cápsula uno por uno.

El buque de recuperación USS John P. Murtha aguardaba la llegada de la tripulación, junto con un escuadrón de aviones y helicópteros militares.

Todos contendrán la respiración durante los 13 minutos –seis de ellos sin posibilidad de comunicación con la tripulación– que separan la entrada en la atmósfera de la nave, que alcanzará los 38.000 km/h, y su amerizaje en el Pacífico, después de haber sido frenada por una serie de robustos paracaídas.

Las familias de los astronautas estarán presentes para la ocasión en el centro espacial de la NASA en Houston, que coordina la misión.

La nave Orión en el sexto día de la misión Artemis II, fotografiada el 7 de abril de 2026 por una de las cámaras montadas en las alas de sus paneles solaresHANDOUT – NASA

Al ser ante todo una misión de prueba, Artemis II debe permitir a la NASA asegurarse de que sus sistemas están listos para posibilitar el regreso de los norteamericanos a la superficie lunar, con el fin de establecer allí una base y preparar futuras misiones a Marte.

La NASA ambiciona un primer alunizaje en 2028, es decir, antes del final del mandato del presidente norteamericano, Donald Trump, y de la fecha fijada por sus rivales chinos para caminar sobre la Luna en 2030.

Pero los expertos esperan nuevos retrasos, ya que los alunizadores siguen en desarrollo por parte de las empresas de los multimillonarios Elon Musk y Jeff Bezos.

Vista de la Tierra en fase creciente sobre el horizonte de la cara oculta de la Luna, fotografiada por la tripulación del Artemis II el 6 de abril de 2026HANDOUT – NASA

Mientras tanto, esta primera misión tripulada de un programa que ha costado decenas de miles de millones de dólares y ha sufrido numerosos contratiempos y retrasos buscaba reavivar la pasión espacial de los estadounidenses.

Pero también, esperaba la tripulación, “permitir, aunque fuera por un instante, que el mundo hiciera una pausa”, confiaba Wiseman esta semana.

Agencias AP, AFP y Reuters


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