WASHINGTON. – El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este jueves el restablecimiento de las relaciones del organismo financiero con el gobierno de Venezuela, bajo la administración desde principios de enero de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
“Guiado por las opiniones de los miembros del Fondo Monetario Internacional que representan la mayoría del poder de voto total del FMI y, en consonancia con la práctica de larga data, la directora gerente, Kristalina Georgieva, anunció hoy que el FMI está tratando ahora con el Gobierno de Venezuela, bajo la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez”, señaló el FMI en un comunicado.
Venezuela es miembro del FMI desde diciembre de 1946. Las relaciones con Venezuela se habían suspendido en marzo de 2019 debido a cuestiones relacionadas con el reconocimiento del gobierno de Nicolás Maduro, cuya legitimidad estaba cuestionada por la comunidad internacional. En ese momento el fondo reconoció a la oposición, que controlaba el Parlamento, como gobierno legítimo.
El vicepresidente y ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, había anticipado que la reanudación de relaciones entre el FMI y Venezuela debería producirse en breve. “Creo que vamos a llegar a la mayoría suficiente como para que esto se produzca”, dijo al margen de las reuniones de primavera boreal del FMI y el Banco Mundial (BM).
Tras el derrocamiento de Maduro en una operación militar estadounidense, el 3 de enero, el FMI emprendió consultas internas con sus miembros para analizar los pasos a dar.
La administración de Donald Trump empezó rápidamente a trabajar con el nuevo gobierno en manos de Rodríguez, que ejercía la vicepresidencia en el gobierno de Maduro y que se puso a disposición de Washington para alcanzar un entendimiento bilateral como no sucedía en décadas.
Washington reconoció recientemente al gobierno de Rodríguez como legítimo, y hasta el momento no se ha hablado de una transición a la democracia, como solicitan la oposición y la sociedad civil.
El martes pasado, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, aseguró que “el Fondo está trabajando para reincorporar a Venezuela, para que se parezca más a una economía normal”.
En el fondo de las negociaciones está el acceso a las reservas de Venezuela en el FMI. Venezuela tiene en el FMI 3568 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) que equivalen a 5100 millones de dólares, aproximadamente, que están bloqueados por el no reconocimiento a Maduro.
Venezuela requiere ingresos de capitales extranjeros para financiar proyectos de gran envergadura, y los DEG serían muy útiles.
La última vez que las autoridades monetarias y financieras venezolanas se reunieron formalmente con una misión del FMI fue en 2004, para realizar una revisión anual de la gestión del país.
El sector petrolero venezolano está en el centro de la atención internacional. La española Repsol dijo este jueves que llegó a un acuerdo preliminar con el gobierno venezolano y la estatal PDVSA para obtener el control operativo y elevar la producción en una empresa mixta petrolera de la que es accionista minoritario.
Según la anterior ley de hidrocarburos de Venezuela, todos los proyectos petroleros eran operados conjuntamente por PDVSA y sus socios. Algunas empresas ejercían mayor influencia que otras en la toma de decisiones.
Una reforma aprobada en enero permite ahora a las empresas extranjeras operar yacimientos de forma independiente y aumentar sus participaciones accionarias.
Los pactos son provisionales hasta que el Ministerio de Hidrocarburos emita nuevos modelos de contrato y se firmen los acuerdos definitivos.
Muchas empresas extranjeras buscan tener mayor influencia en las decisiones operativas y financieras de sus proyectos, aun siendo socias minoritarias. Compañías como Repsol desean mayor gobernabilidad para asegurar el pago de miles de millones de dólares en deuda pendiente.
Agencias AFP y Reuters


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