El centroizquierdista Rumen Radev ganó las elecciones en Bulgaria y sepultó un largo período de inestabilidad


SOFÍA, Bulgaria.– La coalición de centroizquierda del expresidente Rumen Radev se consolidó como la clara ganadora de los comicios legislativos en Bulgaria. La comisión electoral central difundió el lunes los datos oficiales que cierran un lustro de fragmentación política.

Tras el escrutinio total, la coalición Bulgaria Progresista alcanzó el 44,6% de los votos y aventajó por 30 puntos al partido de centroderecha GERB. El bloque reformista Continuamos el Cambio obtuvo un porcentaje similar al de su rival conservador. El histórico dirigente Boyko Borissov reconoció la derrota y saludó a Radev.

Una mujer pasa junto a carteles electorales del líder de la coalición Bulgaria Progresista y expresidente Rumen Radev en SofíaNIKOLAY DOYCHINOV – AFP

Los reportes finales indicaron que otras dos fuerzas políticas obtuvieron representación en el parlamento de 240 bancas. La titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, felicitó a Radev por su éxito en las urnas. En un mensaje en la red X, remarcó la importancia de Bulgaria para la seguridad regional y manifestó su interés en un trabajo conjunto. Radev ratificó su compromiso con un “camino europeo”, aunque bajo condiciones propias.

Radev describió el resultado como una victoria de la esperanza y la libertad frente al miedo. Aseguró que el país buscará la permanencia en la órbita continental, pero advirtió que una Europa fuerte exige pragmatismo. El líder búlgaro posee antecedentes de afinidad con Rusia y rechazó en reiteradas ocasiones el envío de suministros militares a Ucrania. Según su visión, el apoyo a Kiev conlleva el peligro de arrastrar al país hacia el conflicto bélico.

Maria Simeonova, integrante del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, estimó que Radev buscará ahora legitimidad externa a través del diálogo con otros mandatarios de la región.

El expresidente búlgaro Rumen Radev habla con periodistas tras el cierre de las urnas en las elecciones del domingo, en SofíaValentina Petrova – AP

Si bien el dirigente recibió comparaciones con el húngaro Viktor Orbán, la analista cree que no usará esa retórica en el plano diplomático. Sus cuestionamientos hacia las sanciones contra Moscú se enfocarán sobre todo en el frente interno.

Radev dejó su cargo en la presidencia en enero para competir por la jefatura del gobierno, el puesto de primer ministro. El ex piloto de 62 años realizó estudios de estrategia militar en los Estados Unidos. Su base electoral se reparte entre quienes demandan el fin de la corrupción oligárquica y aquellos que sostienen una mirada euroescéptica.

La caída del anterior gobierno conservador ocurrió tras una ola de protestas sociales contra el manejo espurio de los fondos públicos.

La figura de Radev cobró fuerza gracias a su postura contra la mafia política. Bulgaria, socia de la OTAN y de la Unión Europea, enfrenta reclamos internacionales por la falta de transparencia en su Estado de derecho.

Una persona que porta una bandera búlgara pasa detrás de la portada de un periódico que muestra al expresidente Rumen Radev bajo el titular “¿Y ahora qué?” Valentina Petrova – AP

Vessela Tcherneva, experta en relaciones exteriores, afirmó que el principal desafío de la nueva gestión será la depuración institucional.

El plan consiste en remover la influencia de Borissov y de Delyan Peevski, un oligarca con sanciones internacionales por corrupción. Para este objetivo, el oficialismo requerirá el apoyo de la alianza reformista.

Este triunfo electoral podría clausurar años de parlamentos divididos e inestabilidad institucional. Desde 2021, la nación de 6,5 millones de habitantes tuvo gestiones cortas que terminaron por presión popular o pactos políticos.

Los ciudadanos reaccionaron con cautela ante el panorama actual. Nikoleta Dimitrova, vecina de Sofía, pidió un sistema judicial sólido que restaure la fe en las instituciones.

La presidenta búlgara, Iliana Iotova, emite su voto en un colegio electoral, en SofíaLin Hao – XinHua

Por otro lado, la contadora Cveta Gerogieva planteó una visión escéptica. Manifestó sus dudas sobre la estabilidad política duradera y señaló que existe el riesgo de una nueva convocatoria a comicios en el futuro cercano.

Agencia AP




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