Denuncian en Estados Unidos a cuatro glorias del fútbol argentino

Cuatro glorias del fútbol argentino de los años 90 enfrentan demandas judiciales en los Estados Unidos por presuntas deudas de juego en Las Vegas, en casos que podrían derivar en embargos de bienes, complicar futuros ingresos al país y, en el peor de los escenarios, abrirían la chance a una posible detención si vuelven a pisar suelo norteamericano.

En un camino que ya recorrió el periodista deportivo Enrique “Quique” Felman, que terminó varios días en un centro de detención en Miami, los jugadores fueron denunciados también por el gigante del juego Resorts World Las Vegas, ubicado en esa ciudad. El casino presentó demandas individuales con el objetivo de recuperar US$2,6 millones en esta primera etapa.

Los demandados son Norberto Ortega Sánchez, Sergio “La Bruja” Berti, Sergio “Ratón” Zárate y José “Turu” Flores. Según la documentación a la que accedió LA NACION, el casino sostiene que los exfutbolistas habrían incumplido el pago de instrumentos de crédito —similares a un cheque, pero para el juego—, conocidos como markers. Cuando la empresa intentó cobrarlos, fueron devueltos por sus bancos por falta de fondos.

En términos más simples, la argumentación del casino sostiene que los argentinos fueron, se endeudaron, jugaron, perdieron y no pagaron. “¡Aviso! Ha sido demandado”, es el encabezado de los documentos enviados.

José Turu Flores festeja uno de sus dos goles contra Cartaginés, de Costa Rica. Fue denunciado ante la Justicia de EE.UU.LA NACION

Las deudas de juego en otros países no pueden derivar en investigaciones ni sanciones en la Argentina. Sin embargo, si Ortega Sánchez, Berti, Zárate y Flores quieren volver en el futuro a Estados Unidos, deberán defenderse en la justicia norteamericana. Tienen 21 días para responder formalmente tras la notificación antes de que se dicte una sentencia por rebeldía, que autorizaría el embargo de dinero o propiedades para satisfacer la deuda.

La ofensiva del casino es la profundización de la estrategia legal que llevó a estar detenido a Felman. El periodista había aterrizado en el aeropuerto de Miami el 1° de febrero pasado y fue detenido durante 13 días por una deuda impaga de US$300.000 en este casino de Nevada. Quedó liberado solo después de pagar la deuda.

Zárate surgió en Vélez Sarsfield y formó parte del ciclo más exitoso de la historia del club de Liniers. Su caso representa el monto más elevado. Se le reclama que devuelva US$1.000.000 por haber incumplido el pago de cuatro instrumentos de US$250.000 cada uno, emitidos en marzo de 2025. La cifra incluye US$2000 en daños estatutarios.

Ortega Sánchez fue un enganche clásico de recordada técnica. Pasó por varios clubes, pero se lo recuerda especialmente en San Lorenzo. El reclamo contra él asciende a US$625.000. La deuda surge de dos instrumentos de crédito entregados en febrero de 2025 —uno por US$500.000 y otro por US$125.000—, a lo que se suman US$1000 por daños estatutarios derivados de los fondos no pagados.

Berti fue uno de los volantes por izquierda más determinantes de los 90. Formó parte del River multicampeón de Ramón Díaz. Llegó a integrar el plantel argentino que disputó el Mundial de Francia 1998. Se le exige el pago de US$500.000. La suma corresponde a dos instrumentos emitidos a fines de abril de 2025 (por US$125.000 y US$375.000, respectivamente), más US$1000 en concepto de daños.

Flores fue una de las máximas figuras del Vélez Sarsfield de Carlos Bianchi que conquistó la Copa Libertadores y la Intercontinental en 1994. Se le reclaman también US$500.000, aunque originados en un único instrumento de crédito de abril de 2025. En este reclamo, los daños estatutarios se fijaron en US$500.

En todas las presentaciones, el casino alega que los demandados recibieron fichas o crédito de juego que nunca fueron cubiertos por sus instituciones bancarias. Además del capital, la firma solicita el pago de intereses y honorarios legales, que no fueron definidos.

Salvo en el caso de Flores, cuya citación fue enviada el 12 de diciembre del año pasado, en los tres restantes casos salieron el 9 de febrero de este año. Las fechas importan. Eso muestra que el casino está intensificando sus esfuerzos para cobrarles las presuntas deudas a los argentinos.

Sklar Williams es el estudio que lleva adelante las demandas. El abogado que encabeza los litigios es Anthony R. Ager, quien centraliza las actuaciones. Las demandas, presentadas bajo la carátula de acciones civiles, fueron radicadas en el Tribunal de Distrito del Condado de Clark, con sede en el Centro de Justicia Regional de Las Vegas.

Los expedientes quedaron distribuidos en los departamentos 2, 11 y 24 del Octavo Distrito Judicial de Nevada, donde el casino Resorts World busca una sentencia monetaria por el impago de créditos de juego. Todos los documentos están validados por la oficina del secretario del Tribunal, Steven D. Grierson.

El casinogate que involucra a argentinos en Las Vegas tiene un denominador común: es Maximiliano Palermo. Se trata del representante de jugadores que invitó a Felman, a las cuatro glorias del fútbol ahora mencionadas y a muchos otros jugadores, periodistas y apostadores.

LA NACION habló semanas atrás con él. “Lo que más me importa dejar en claro es que, de todas las cosas que se vienen diciendo desde hace un mes, casi nada es verdad, sobre todo en redes sociales y en algunos medios”, dijo entonces.

Según diversos testimonios recabados por este medio, Palermo actuaba como intermediario. Llevaba a los participantes, les pagaba el pasaje, el hotel en Las Vegas, la comida y otros viáticos. Además, les otorgaba un bono promocional del establecimiento de apuestas. Al igual que su padre, se dedica a la representación de jugadores de casino y percibe comisiones vinculadas a las pérdidas de los apostadores.

Felman, por su parte, aseguró que fue una “víctima”. En sus palabras: “Para promocionar el casino y hacer ganancias, [Palermo] llevaba 400 personas por mes, les daba un crédito, jugaba con la plata de los demás y te decía que se hacía cargo de la deuda; luego, por motivos que desconocemos, desapareció del planeta y nos dejó la deuda; yo fui víctima”.

Felman detalló que el esquema se apoyaba en el otorgamiento de créditos elevados con bonos de incentivo vinculados al volumen de juego. Según su relato, por un préstamo de US$300.000, el casino entregaba un bono de US$5000, mientras que para créditos de US$500.000, el beneficio ascendía a US$10.000. “Nos daban las fichas y nos hacían firmar un papel. Te decían: ‘Quedate tranquilo que si perdés, te damos el dinero para devolverlo al casino’”, explicó Felman en una entrevista con LA NACION al salir del centro de detención Metro West y cuando emprendía su vuelta al país.

LA NACION se comunicó con los exjugadores de fútbol y también con Palermo, pero ninguno contestó los mensajes enviados por este medio.

El apellido Palermo está involucrado en otra investigación. Juan Carlos, padre de Maximiliano, fue denunciado por la justicia federal de Estados Unidos. En ese marco, firmó un acuerdo de declaración de culpabilidad vinculado a lavado internacional de dinero. El texto central del proceso incluyó una reconstrucción aceptada por el propio acusado sobre el funcionamiento del circuito investigado por agentes federales.

Ahora, Palermo padre es colaborador de la Justicia. Los agentes norteamericanos creen haber encontrado una operatoria internacional que permitió mover grandes sumas de dólares fuera de la Argentina durante los años del cepo. Las maniobras involucraron dinero en negro que pasó a través de cuevas en varios países y que se blanqueaba en un casino de Las Vegas.

Norberto Ortega Sánchez, Sergio “La bruja” Berti, Sergio “Ratón” Zárate y José “Turu” Flores

Maximiliano insistió tiempo atrás a LA NACION: “Lo más insólito y absurdo es que hablen de lavado de dinero cuando ninguna de las personas que viajó llevó jamás un centavo para jugar. Mencionan a personas que ni siquiera fueron, hablan de causas que no existen y mil mentiras más. Nosotros simplemente aceptamos la propuesta de un casino que quería llenar el salón con jugadores para promocionarse y nos divirtió viajar cada vez que pudimos. Hicieron de esto una película que nada tiene que ver con la realidad”.

El caso de Zárate se tramita bajo el número A-26-938990-C; el de Ortega Sánchez, con el A-26-938992-C; el proceso contra Berti, como A-26-938995-C y el de Flores quedó registrado con el número A-25-934969-C.


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