TEL AVIV.– La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, publicó hoy su informe anual de salud, en el que se revela que hace dos meses y medio se sometió a radioterapia para tratar un cáncer de próstata en etapa temprana.
El nuevo episodio de salud del premier israelí ocurre después de que este se sometiera a una cirugía por hiperplasia prostática benigna el 29 de diciembre de 2024.
La cirugía fue exitosa y sin complicaciones, según confirmó en un comunicado el profesor Aron Popovtzer, director del departamento de oncología del Centro Médico Hadassah en Jerusalén, quien ha estado tratando al premier.
“Solicité posponer la publicación del informe anual de salud dos meses para evitar su publicación en medio de la guerra, para impedir que el régimen terrorista iraní siga difundiendo propaganda falsa contra Israel“, escribió Netanyahu en una publicación en X.
“Gracias a Dios, gozo de buena salud, estoy en excelente forma física. Tuve un pequeño problema de próstata que se resolvió por completo”, añadió el mandatario israelí.
El premier explicó que los médicos le habían dicho que podía controlar el tumor o someterse a tratamiento.
“Ya me conocen: cuando me informan rápidamente de un posible peligro, quiero abordarlo de inmediato. Esto aplica tanto a nivel nacional como personal. Y eso fue lo que hice. Gracias a Dios, también superé esto”, agregó Netanyahu.
El premier israelí de 76 años, quien ha tenido varios problemas de salud en los últimos años, ha hecho grandes esfuerzos para fomentar una imagen pública como un líder saludable y enérgico. Durante un juicio en su contra el mes de su última operación, Netanyahu se jactó de trabajar 18 horas al día, incluso si esas largas jornadas están acompañadas de un habano, bromeó entonces el premier. Pero como el líder con más tiempo en el cargo en la historia de Israel, una carga de trabajo tan extenuante durante 17 años también podría pasar factura a su bienestar.
No obstante, las complicaciones por agrandamiento de la próstata son comunes en hombres de 70 y 80 años, dijo al momento de la operación del primer ministro el doctor Shay Golan, jefe del servicio de urología oncológica en el Centro Médico Rabin de Israel, a la Radio del Ejército Israelí. Golan habló en términos generales sobre el procedimiento y no estaba involucrado en el tratamiento de Netanyahu.
Netanyahu ha tenido otros problemas de salud antes, incluyendo arritmia cardíaca. En 2023, fue hospitalizado de urgencia por posible deshidratación, según los médicos. A principios de 2024, también fue operado de una hernia.
Netanyahu forma parte de un grupo de líderes mundiales de edad avanzada –incluyendo al expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, de 83 años, y al mandatario norteamericano, Donald Trump, de 79– cuya salud y condición física han sido profundamente escrutadas tanto en su país como en el extranjero debido al efecto que esto podría tener en su liderazgo.
Un visible moretón en la mano izquierda de Trump a inicios de este año durante el Foro Económico de Davos suscitó cuestionamientos sobre la salud del mandatario norteamericano, quien aseguró que el mismo había sido consecuencia de un golpe contra una mesa y de su consumo frecuente de aspirina, según dijo en un intercambio con periodistas a bordo del Air Force One.
Las imágenes del moretón, tomadas durante la ceremonia inaugural del Consejo de la Paz de Trump, empezaron a circular en redes sociales y otros medios, en línea con el interés recurrente que suele despertar el estado de salud del republicano.
El verano boreal pasado, al magnate se le diagnosticó insuficiencia venosa crónica, una afección común entre los adultos mayores que se produce cuando las venas tienen dificultades para devolver la sangre al corazón. En esa misma época, también se lo vio con moretones en las manos, que su médico atribuyó tanto al frecuente apretón de manos del presidente como al consumo de aspirina.
Según comentó él mismo, Trump ha tomado una dosis diaria alta de aspirina durante más de dos décadas, desoyendo las guías médicas y las recomendaciones de sus propios médicos de reducir la cantidad.
Hace una década, la mejor evidencia disponible sugería que el uso rutinario de aspirina podía reducir los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares en personas sin antecedentes de enfermedad cardíaca, al ayudar a prevenir la formación de coágulos. Sin embargo, los resultados de tres estudios publicados en 2018 dieron un giro a esa idea: indicaron que la aspirina podría no ofrecer tantos beneficios en personas sin antecedentes de enfermedad cardíaca y demostraron que aumenta el riesgo de muerte por hemorragias y cáncer.
Además de los moretones en sus manos, también se ha visto a Trump con hinchazón en las piernas y en varios eventos públicos, el mandatario pareció haberse quedado dormido algunos instantes.
Agencias AP, ANSA y AFP


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