Ingreso millonario para el Estado.

En un proceso de licitación que no tuvo la prolijidad que se esperaba, Edison Energía-Genneia hizo la mayor oferta para quedarse con Transener. La apertura de sobres por la participación estatal en Citelec —la sociedad controlante de la principal empresa de transporte de energía eléctrica de alta tensión del país— estuvo marcada por una falla en la plataforma Contratar, el sistema oficial donde el Estado publica sus licitaciones, que retrasó una hora la publicación de la oferta ganadora y dejó al sector energético en vilo durante toda la mañana.

A las 10, hora prevista para la publicación simultánea de los tres sobres, solo aparecieron dos: el de Central Puerto, por US$301 millones, y el de Edenor, por US$230 millones.

El de Edison Energía-Genneia —la sociedad entre los hermanos Patricio y Juan Neuss, el fondo Inverlat, el Grupo Newsan y el banquero Jorge Brito— no estaba disponible. Pasadas las 11, finalmente se conoció: US$356 millones, suficientes para desplazar a Central Puerto del primer lugar y quedarse con el activo.

La demora generó malestar en el sector. En una licitación de esta envergadura —que pone en juego el control del 85% de la red de alta tensión del país—, la publicación no simultánea de las ofertas compromete la transparencia del proceso y abre la puerta a cuestionamientos. Mientras Contratar no mostraba la tercera oferta, la incertidumbre reinaba: por un momento, todo indicaba que Central Puerto se alzaría con el premio.

El monto final que pagará Edison Energía-Genneia casi duplica el piso estimado de US$206 millones que el fisco esperaba obtener de la operación y la convierte en una de las adjudicaciones más significativas del proceso de privatización de activos de Enarsa. La adjudicación está prevista para junio, en línea con el cronograma original.

Para Edison Energía, quedarse con Transener implica coronar dos años de expansión a un ritmo sin precedentes en el sector eléctrico argentino. El vehículo inversor integrado por los hermanos Neuss —cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo—, los socios del fondo Inverlat (Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai) y los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli del Grupo Newsan, acumuló en ese período la distribuidora tucumana EDET, la Empresa Jujeña de Energía (Ejesa), la transportista Litsa, la central hidroeléctrica Potrerillos y las represas Alicurá y Cerros Colorados del Comahue, estas últimas por US$226 millones. Genneia, por su parte, es la principal generadora de energías renovables del país.

Sumar Transener le da al grupo una presencia transversal en toda la cadena eléctrica: generación, transporte y distribución. En caso de concretarse la adjudicación, el paquete accionario seguirá siendo manejado por Pampa Energía, del empresario Marcelo Mindlin —actual socio del Estado en Citelec—, tal como anticiparon las partes. “Son tres compañías con la misma visión estratégica sobre Transener, pero con independencia en las decisiones”, señalaron.

Transener opera el 85% de la red de líneas de alta tensión del país y supervisa el 15% restante. Administra más de 15.000 kilómetros del sistema de extra alta tensión de 500 kV, que constituye la columna vertebral del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La estructura accionaria que se disputó es indirecta: el Estado posee el 26,32% de Transener a través de Enarsa, que controla el 50% de Citelec junto a Pampa Energía. El resto de la participación se distribuye entre la Anses (19,57%) y el capital flotante que cotiza en la Bolsa porteña (27,79%).

El activo que acaba de cambiar de manos carga con un diagnóstico técnico severo. Pablo Tarca, director general de Transener, lo expuso en una audiencia pública: la demanda de electricidad creció 117% entre 2002 y 2024, mientras que el sistema de transporte se expandió apenas un 54%.

“Tenemos un sistema fuertemente saturado”, advirtió. En 20 de los últimos 33 años, el sector convivió con situaciones de emergencia económica, lo que derivó en restricción de inversiones y baja rentabilidad crónica. El congelamiento de tarifas y los mecanismos de ajuste discrecional aplicados durante décadas tienen una responsabilidad directa en ese resultado.


Los comentarios están cerrados.