El avión de Pedro Sánchez hizo un aterrizaje de emergencia en Turquía y el líder tuvo que quedarse a pasar la noche
MADRID.– El avión oficial en el que viajaba el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, hacia Armenia debió realizar un aterrizaje de emergencia el domingo por la noche en Ankara, la capital de Turquía, debido a un imprevisto técnico que obligó a interrumpir el trayecto y alterar su agenda internacional.
Según informó la Secretaría de Estado de Comunicación, la aeronave –un Airbus A310 de la Fuerza Aérea Española– partió desde la base de Torrejón de Ardoz, en Madrid, poco antes de las 16, con destino a Ereván. Sin embargo, ya en ruta, se detectó una incidencia técnica que, aunque fue calificada como menor por fuentes oficiales, obligó a activar los protocolos de seguridad y proceder a un aterrizaje no programado en Ankara.
La delegación española, encabezada por Sánchez, pasó la noche en la capital turca a la espera de que se resolviera el problema técnico. Desde el gobierno evitaron dar detalles sobre la naturaleza exacta del fallo, pero subrayaron que la decisión de aterrizar respondió a medidas preventivas habituales en este tipo de situaciones.
Asimismo, desde el entorno gubernamental se insistió en transmitir tranquilidad sobre la seguridad del vuelo y el correcto funcionamiento de los protocolos aplicados.
“El avión ha tenido que realizar un aterrizaje imprevisto en Ankara por una incidencia técnica. La delegación pasará la noche en Turquía y reanudará el viaje a primera hora del lunes”, señalaron fuentes oficiales en un comunicado difundido tras el incidente.
Durante la madrugada, otro avión de la Fuerza Aérea Española, un Falcon, fue desplazado hacia Turquía como medida de respaldo, aunque finalmente el mandatario reanudó su viaje hacia Armenia en la misma aeronave una vez solucionada la avería. Este tipo de dispositivos alternativos forma parte de los protocolos de seguridad para garantizar la continuidad de los desplazamientos oficiales ante cualquier eventualidad.
El incidente del mandatario español adquiere además un trasfondo geopolítico particular: Turquía y Armenia mantienen una histórica enemistad de más de un siglo, marcada por la negativa de Ankara a reconocer el genocidio armenio perpetrado entre 1915 y 1923, en el que murieron cerca de 1,5 millones de armenios.
El contratiempo obligó a modificar el cronograma previsto para la visita de Sánchez a Armenia, donde debía participar en la octava cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), un foro que reúne a casi medio centenar de líderes del continente, tanto de países miembros de la Unión Europea como de otros Estados europeos, con excepción de Rusia y Bielorrusia.
El retraso provocó que Sánchez sea el único asistente de la reunión que no llegara a la fotografía oficial del evento.
De todas maneras, fuentes del Ejecutivo señalaron que el presidente español llegó a tiempo para intervenir en el plenario de la cumbre y participar en una de las mesas redondas principales, centrada en resiliencia democrática y amenazas híbridas, que estará copresidida por Francia y Moldavia. En ese ámbito, Sánchez tiene previsto defender la necesidad de reforzar los mecanismos de control frente a la manipulación informativa extranjera, limitar el anonimato en redes sociales y avanzar hacia la implementación de una edad mínima digital.
La cumbre, que se celebra bajo el lema “Construyendo el futuro: unidad y estabilidad en Europa”, busca reforzar los vínculos políticos y estratégicos entre los países del continente, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y desafíos comunes en materia de seguridad, energía y estabilidad institucional.
La participación de Sánchez en este foro responde a una invitación del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y del primer ministro armenio, Nikol Pashinian, en el marco de los esfuerzos por estrechar la cooperación con países del Cáucaso Sur.
No es la primera vez que una incidencia técnica afecta a los desplazamientos internacionales del jefe del Ejecutivo español. El pasado 4 de septiembre, el Falcon en el que viajaba a París para asistir a una reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania tuvo que regresar a mitad de trayecto por una avería, lo que obligó a Sánchez a intervenir de forma virtual.
De todas maneras, desde el Ejecutivo no se quiere abordar una posible renovación de la flota por las críticas que podría recibir. Sánchez fue muy señalado, especialmente, por el uso de los Falcon, aeronave que fue utilizada para desplazamientos que no eran parte de su actividad presidencial.
Agencia AFP y diario El País


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