Rusia vuelve a atacar Kiev con un feroz bombardeo: al menos ocho muertos y decenas de heridos


KIEV.- Lejos de avizorarse un escenario de paz entre Rusia y Ucrania, Moscú avanzó por tercer día consecutivo con ataques masivos con drones y misiles contra Kiev, donde al menos cinco personas murieron y decenas más resultaron heridas, según las autoridades. El presidente Volodimir Zelensky y líderes europeos calificaron la embestida sobre la ciudad capital como “la mayor de los últimos cuatro años”.

La fuerza aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 675 drones de ataque y 56 misiles, principalmente contra Kiev, y aclaró que sus unidades de defensa aérea lograron derribaron 652 drones y 41 misiles.

Por su parte, Zelensky informó que más de 20 sitios de la capital resultaron dañados, incluidos edificios residenciales, una escuela, una clínica veterinaria y otras infraestructuras civiles. “En este momento, cinco personas ya fueron señaladas como muertas en Kiev”, señaló el mandatario en sus redes sociales. “Estas no son, desde luego, las acciones de quienes creen que la guerra está llegando a su fin. Es importante que los aliados no guarden silencio ante este ataque”, había apuntado en un mensaje anterior.

Las autoridades ucranianas indicaron que el ataque coincidió con el viaje de Trump a China. El ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, dijo que el mandatario estadounidense y Xi Jinping tenían suficiente influencia para obligar al presidente ruso, Vladímir Putin, a poner fin a su invasión, que dura ya cuatro años.

“Justo en el momento en que los líderes de los países más poderosos se reúnen en Beijing y el mundo espera paz, previsibilidad y cooperación, Putin lanzó cientos de drones, misiles balísticos y de crucero contra la capital de Ucrania”, denunció Sybiha en X.

“Solo la presión sobre Moscú puede hacer que se detenga”, señaló Sybiha acerca de Putin.

El secretario de Defensa de Reino Unido, John Healey, calificó el ataque del jueves de “impactante” y dijo que había acelerado las entregas británicas de defensas antiaéreas.

Rusia ha golpeado a Ucrania con ataques aéreos a gran escala tras un alto el fuego entre el 9 y el 11 de mayo, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que pidió a Zelenskyy y a Putin que respetaran. Los combates continuaron durante esas 72 horas, aunque, según los reportes, con una menor intensidad.

Los ataques socavaron las sugerencias recientes de Trump y Putin de que la guerra, que comenzó con la invasión de Moscú a su vecino en 2022, podría estar llegando a su fin.

La ofensiva suscitó críticas por parte de otros líderes como el caso del presidente francés Emmanuel Macron quien en redes sociales condenó el ataque sobre la capital ucraniana.

“Al lanzar un nuevo ataque masivo con drones y misiles contra ciudades y civiles ucranianos —el mayor de los últimos cuatro años—, Rusia agrava aún más la indignación que produce su agresión. Deja al descubierto toda la hipocresía con la que negoció la frágil tregua de los últimos días”, sentenció Macron.

Masivo bombardeo sobre Kiev, en Ucrania (AP/Efrem Lukatsky)Efrem Lukatsky – AP

“Al bombardear a civiles, Rusia demuestra menos su fuerza que su debilidad: se está quedando sin soluciones en el frente militar y no sabe cómo poner fin a su guerra de agresión”, insistió el mandatario quien volvió a explicitar su apoyo a Ucrania para lograr un cese al fuego “que garantice su seguridad y la de Europa”.

En un sentido similar se expresó la presidenta de la República de Moldavia, Maia Sandu, que arremetió contra Rusia a la que acusó de continuar con “su matanza” y quien además denunció una violación del espacio aéreo en su territorio.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también aseguró que los ataques muestran que Moscú “se burla abiertamente” de los esfuerzos internacionales por alcanzar la paz.

Por su parte, Rusia sostuvo que los ataques estuvieron dirigidos contra objetivos militares y estructuras energéticas vinculadas al ejército ucraniano.

La ofensiva se produjo pocos días después de la frágil tregua de tres días impulsada por Donald Trump, quien había intentado acercar posiciones entre Kiev y Moscú. Sin embargo, ambas partes se acusaron mutuamente de violar el alto el fuego y retomaron rápidamente las hostilidades.

El Kremlin volvió a endurecer su postura el miércoles al reiterar que Ucrania debe retirarse completamente de la región oriental del Donbás antes de avanzar hacia un cese del fuego y negociaciones de paz.

Kiev rechazó esa exigencia por considerarla equivalente a una capitulación. En paralelo,Ucrania pidió a Trump que aborde la guerra durante sus reuniones en Pekín con el presidente chino Xi Jinping. El canciller ucraniano, Andriy Sybiga, afirmó que el ataque ruso demuestra que el Kremlin representa una amenaza global para la seguridad internacional.

Agencias AP, AFP y ANSA




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