Flavio Bolsonaro echa a su jefe de campaña en medio del escándalo por sus vínculos con un banquero detenido


BRASILIA.– El precandidato presidencial brasileño del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, destituyó este miércoles a su jefe de campaña, Marcello Lopes, en el primer movimiento de alto impacto dentro de su equipo político tras el escándalo por su relación con el banquero Daniel Vorcaro, detenido y acusado de encabezar una estafa multimillonaria.

La decisión se produjo luego de que la cúpula del PL recomendara cambios urgentes en la estrategia electoral ante el deterioro de la imagen del senador, cuya aprobación cayó seis puntos en los últimos sondeos, mientras antes aparecía empatado con el actual mandatario Lula da Silva.

Lopes sería reemplazado por Eduardo Fischer, un consultor con experiencia en marketing corporativo y antecedentes en campañas presidenciales, incluida la de 2018.

Marcello Lopes, exjefe de campaña de Flavio Bolsonaro

Aunque fue confirmado anoche, el publicista Eduardo Fischer aún no dio su aprobación definitiva y se espera que la decisión se resuelva en las próximas 48 horas, mientras continúan las negociaciones para definir condiciones clave, como la posibilidad de incorporar a su propio equipo o la continuidad de integrantes actuales. En ese marco, ya mantuvo varias conversaciones con la cúpula de la campaña, desde Rogerio Marinho hasta el propio Bolsonaro y todo indica que terminará aceptando el cargo.

El desplazamiento de Lopes no solo responde a la necesidad de relanzar la campaña, sino también a su vínculo directo con el caso que golpea a Bolsonaro. El ahora exasesor trabajó para Vorcaro en 2025, cuando coordinó una ofensiva mediática —a través de influencers— contra el Banco Central, en momentos en que avanzaban investigaciones por presuntos delitos financieros vinculados al Banco Master.

Ese banco fue posteriormente liquidado tras detectarse una deuda superior a los 7000 millones de dólares, en una causa que derivó en la detención del banquero, que permanece bajo custodia.

Daniel Vorcaro parecía mantener vínculos estrechos con Flavio Bolsonaro

El presidente del PL, Valdemar da Costa Neto, reconoció la preocupación interna por el desgaste político del precandidato y consideró “acertada” la adopción de medidas para contener la crisis. No obstante, negó haber fijado un plazo de 15 días para que Bolsonaro revierta la situación y descartó, al menos públicamente, que el partido esté evaluando la viabilidad de su candidatura.

A pesar de esas declaraciones, en el espacio conservador comenzaron a circular nombres alternativos ante un eventual debilitamiento del senador. Entre ellos aparece el del gobernador de San Pablo, Tarcisio de Freitas y la exprimera dama Michelle Bolsonaro, quien en los últimos meses consolidó una fuerte llegada al electorado evangélico, considerado clave en cualquier estrategia electoral de la derecha brasileña. Michelle Bolsonaro tomó distancia pública de su hijastro en un acto partidario y evitó respaldarlo explícitamente.

El propio Jair Bolsonaro salió a respaldar a su hijo en medio de la crisis, en un intento por frenar las especulaciones internas. Sin embargo, el escándalo no dejó de escalar en los últimos días.

Encuestas recientes muestran un corrimiento de ese apoyo hacia la figura de Michelle BolsonaroEraldo Peres – AP

El punto de inflexión se produjo tras la divulgación de un audio en el que Flavio Bolsonaro solicita millones de dólares a Vorcaro para financiar una película sobre la vida de su padre. El proyecto, titulado “Dark Horse” y producido en Estados Unidos, estaría protagonizado por el actor Jim Caviezel y habría recibido una promesa de financiamiento de hasta 24 millones de dólares por parte del banquero, de los cuales se habría desembolsado menos de la mitad.

La revelación abrió interrogantes sobre la naturaleza del vínculo entre el senador y el financista, en un contexto en el que este último ya estaba bajo investigación judicial. Bolsonaro, que inicialmente negó cualquier relación con Vorcaro, terminó admitiendo el pedido de dinero, aunque aseguró que no hubo irregularidades y afirmó que en la operación hubo “cero dinero público”.

La situación se agravó cuando el propio Bolsonaro admitió haber visitado a Vorcaro en su residencia de San Pablo mientras este cumplía arresto domiciliario, luego de ser detenido cuando intentaba abandonar el país en un jet privado con destino a Dubai. “Si hubiera sabido la gravedad de la situación, habría buscado otro inversor”, afirmó el legislador tras reunirse con dirigentes del PL en Brasilia.

Mientras tanto, el precandidato viajó a San Pablo para mantener reuniones reservadas con representantes del sector financiero en la zona de Avenida Faria Lima, el principal centro económico del país. Según medios locales, los encuentros buscaron evaluar el impacto del escándalo sobre su viabilidad electoral frente al presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien se perfila como candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT).

Fuentes del mercado indicaron que empresarios e inversores intentan determinar si Bolsonaro conserva condiciones políticas para competir en las elecciones presidenciales previstas para el 4 de octubre. La falta de respaldo visible de figuras relevantes del PL durante sus últimas apariciones públicas fue interpretada por analistas como una señal del malestar interno.

El desgaste también generó tensiones en el arco opositor. El exgobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, expresó su “decepción” con el senador y afirmó haber perdido la confianza en su liderazgo, marcando una fisura dentro del bloque de derecha.

Pese a la crisis, el entorno de Bolsonaro sostiene que se trata de un episodio “coyuntural” y asegura que el precandidato mantendrá su agenda, con especial foco en movilizaciones evangélicas en Río de Janeiro y San Pablo. Ese segmento del electorado, decisivo en 2018, sigue siendo considerado un pilar estratégico.

La salida de Lopes aparece como el primer intento concreto de reordenar una campaña golpeada por denuncias, tensiones internas y dudas crecientes sobre su futuro políticoSERGIO LIMA – AFP

El propio Flavio Bolsonaro intenta mostrarse como una versión más moderada del bolsonarismo, aunque en temas como seguridad reivindica políticas de mano dura similares a las del presidente salvadoreño Nayib Bukele.

A este escenario se suman antecedentes judiciales del senador, quien en 2020 fue acusado de desviar fondos públicos mediante un esquema de recaudación de salarios de asesores —causa que luego fue archivada— y cuestionamientos por sus vínculos con milicias parapoliciales en Río de Janeiro.

Agencia ANSA y diario OGLOBO




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