Los datos que reveló el teléfono de Jonathan Andic sobre la muerte de su padre, fundador de Mango
La policía catalana detuvo a principios de esta semana a Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, sospechado de haber estado involucrado en la muerte de su padre. Ahora, se conocieron mayores detalles a partir del teléfono del hombre de 45 años: la Fiscalía concluyó que fue tres días seguidos a la montaña antes de la caída de su padre, Isak Andic, el 14 de diciembre del 2024.
Según el diario español El País, Jonathan estuvo en la montaña de Montserrat, España, tres días consecutivos en la misma semana del accidente: el 7, 8 y 10 de diciembre. La última vez hizo un recorrido casi exacto al del día de la caída de Isak Andic.
Los investigadores llegaron a esa conclusión por los datos del teléfono del hombre de 45 años, que reveló el tiempo que estuvo en la zona y la distancia que recorrió. En su declaración ante la policía, Andic aseguró que había paseado por la zona por última vez “unas dos semanas” antes del día del 14 de diciembre.
El celular que la Policía española intervino, en septiembre de 2025, no es el mismo que tenía el día de la excursión con su padre. Andic cambió su iPhone 14 por un iPhone 16 Pro después de una supuesta “desaparición” del primero. “Le fue robado en Quito (Ecuador) en un viaje relámpago que realizó de ida y vuelta”, contó a su secretaria. La jueza sostiene además que “borró” el contenido del antiguo.
El empresario de 71 años—quien creó una de las mayores firmas de moda del mundo, con alrededor de 2800 tiendas, y fue considerado el hombre más rico de Cataluña— murió cuando cayó unos 150 metros mientras hacía senderismo con su hijo en un lugar de montaña a las afueras de Barcelona.
Fue justamente Jonathan, que actualmente es vicepresidente del consejo de administración de Mango, quien hizo un llamado para pedir ayuda cuando su padre se accidentó. Al arribar personal de emergencias al lugar, el hijo de la víctima les contó que iba unos metros por delante cuando escuchó ruido de desprendimiento de piedras, giró y vio al hombre precipitarse montaña abajo.
Más tarde, las incongruencias y contradicciones mostradas en su discurso llamaron la atención de las autoridades, que terminaron por involucrarlo en el caso. Tras las investigaciones, un año y medio después, el hombre fue detenido el martes de esta semana. Horas después, pagó una fianza millonaria para evitar la cárcel y salió en libertad.
Otro detalle encontrado que aportó a la investigación fue una huella forzosa del presunto resbalón, que no podría haberse originado de forma natural por la resbalada. La información que dieron los Mossos d’Esquadra, que recogieron hasta cuatro reconstrucciones de la pisada, concluyó que Isak debería haber frotado intensamente contra el suelo hasta en cuatro ocasiones para dejar esa señal.
De acuerdo con lo publicado en el diario La Vanguardia, se debería haber realizado “de forma deliberada, ejerciendo presión en el suelo, (…) porque dicha marca no se puede realizar de forma fortuita”, según indicaron desde la fuerza.
El informe de la autopsia detalló que el cuerpo presentaba lesiones incompatibles con una caída accidental y que la caída fue “como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante”.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que Isak Andic era un excursionista experimentado y conocía bien el área.


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