Putin amenaza con intensificar los bombardeos contra Ucrania tras el descontento interno por la guerra


MOSCÚ.- Ante el estancamiento en el campo de batalla en Ucrania y el creciente cansancio bélico entre los rusos, el presidente Vladimir Putin parece dispuesto a intentar cambiar la narrativa en torno al conflicto. Todo apunta a que intensificará drásticamente los ataques aéreos contra Kiev, donde ayer se registró el lanzamiento de más de 230 drones, con la esperanza de revertir la caída de su aprobación interna.

La advertencia de Rusia de llevar a cabo ataques con misiles “constantes y sistemáticos” contra Kiev, acompañada de un llamado a evacuar las embajadas extranjeras de la capital, sugiere que el Kremlin están dispuesto a ampliar los bombardeos a pesar de los elevados costos y la posible indignación internacional. Su estrategia parece enfocarse en convencer a una audiencia cada vez más pesimista en su país de que Moscú está ganando la guerra, que ya lleva cinco años.

Los ejercicios militares masivos de las fuerzas nucleares rusas a principios de este mes y una serie de declaraciones beligerantes de Moscú advirtiendo a los aliados europeos de Kiev sobre posibles represalias por lo que el Kremlin calificó como su participación en los ataques con drones ucranianos han subrayado la intención de Putin de subir la apuesta.

Incidente en Rumania

En ese contexto, Rusia protagonizó este viernes un episodio que causó gran rechazo internacional después de que Rumania lo acusara de una “irresponsable escalada” por la caída de dron sobre un edificio residencial en Galati, una ciudad cercana a las frontesras con Ucrania y Moldavia, que dejó al menos dos heridos.

El lugar del impacto tras el choque de un dron ruso contra un edificio de apartamentos en Galati, al oeste de Rumania (Daniel Mihailescu / AFP)DANIEL MIHAILESCU – AFP

En estos más de cuatro años de guerra, Rumania había detectado decenas de incursiones de drones en su territorio, pero hasta ahora ninguno había golpeado en un edificio residencial.

“El carácter sin precedentes de este suceso exige una respuesta firme, coordinada y proporcionada a nivel nacional, aliado e internacional”, advirtió el presidente de Rumania, Nicusor Dan, quien convocó al Consejo Supremo Nacional de Defensa tras el impacto, condenado también por la OTAN y la Unión Europea.

El hecho ocurre luego que Rusia intensificara en los últimos días sus bombardeos contra Kiev y exigiera la salida de los representantes diplomáticos en Ucrania, lo que desató el repudio generalizado de los países europeos.

Contraataque ucraniano

Pese a la reciente avanzada rusa, las fuerzas armadas de Ucrania han lanzado contraataques exitosos y han recuperado algo de terreno. Tras una serie de avances el año pasado, el progreso de Rusia a lo largo de la línea del frente de más de 1.000 kilómetros (600 millas) se ha estancado casi por completo en los últimos tiempos.

“El rumbo de la guerra está cambiando a favor de las fuerzas ucranianas, al menos por ahora”, afirmó el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington, en un análisis reciente. “El ritmo de avance de las fuerzas rusas se ha estancado, mientras que las fuerzas ucranianas están empleando tácticas y conceptos operacionales novedosos en sus esfuerzos por romper con la guerra de posiciones”.

Incendio en un edificio residencial tras una ataque ruso en Kiev, el domingo 24 de mayo (AP/ Evgeniy Maloletka)

El estancamiento en el campo de batalla socava el objetivo declarado de Putin de capturar rápidamente la región oriental de Donetsk, que aún permanece bajo control ucraniano. Kiev ha rechazado sus exigencias de retirarse de la región como condición para un alto el fuego.

Al mismo tiempo, Ucrania ha ampliado significativamente sus ataques de largo alcance contra instalaciones energéticas y fábricas de armas rusas, causando daños cada vez mayores. Putin redujo el tamaño del desfile anual del Día de la Victoria del 9 de mayo, por temor a ataques con drones ucranianos.

Días después, un ataque masivo con drones en las afueras de Moscú dejó tres muertos y demostró que ni siquiera la capital, fuertemente protegida, es completamente inmune a los ataques, desbaratando los esfuerzos del Kremlin por presentar el conflicto como algo lejano que no afecta a los rusos de a pie.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, afirmó que los ataques estaban “cambiando significativamente la situación y, en términos más generales, la percepción mundial de la guerra de Rusia”.

Masivo bombardeo sobre Kiev, en Ucrania (AP/Efrem Lukatsky)Efrem Lukatsky – AP

Ante la creciente amenaza de los ataques aéreos de gran alcance de Ucrania, los legisladores rusos aprobaron esta semana un proyecto de ley que establece que los bancos del país deberían asumir el coste de la instalación de sistemas de interferencia de drones en sus instalaciones, en lugar de depender de los militares.

“Desde la perspectiva de Rusia, estos ataques no harán más que empeorar”, declaró Thomas Withington, del Royal United Services Institute de Londres. Agregó que los ataques con drones de Ucrania, cada vez más audaces, “están teniendo un coste para Rusia no solo político, sino también económico”.

Impacto económico

La economía rusa se ha estancado al agotarse el impulso inicial derivado del enorme gasto militar. El gobierno ha subido los impuestos y aumentado el endeudamiento interno para controlar el déficit presupuestario. Y aunque la guerra de Estados Unidos en Irán ha supuesto ingresos petroleros extraordinarios para Rusia, persisten importantes desafíos económicos.

Se espera que Putin reste importancia a la dinámica negativa en el foro económico internacional que se celebrará la próxima semana en San Petersburgo, un evento anual destinado a mostrar los logros de Rusia.

Nigel Gould-Davies, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos con sede en Londres, afirmó en un análisis que “los altos precios del capital, la mano de obra y los bienes, impulsados ​​por la guerra, así como el aumento de los impuestos, han comenzado a deprimir los sectores civiles”, lo que ha dado lugar a “una economía dual de producción militar sobrecalentada y estancamiento civil”.

Si bien Rusia ha recurrido a soldados voluntarios para luchar en la guerra, ofreciéndoles salarios relativamente altos y otros beneficios, Gould-Davies argumentó que “hay indicios de que este incentivo puede que ya no funcione eficazmente y que Rusia ha comenzado a perder más tropas de las que puede reclutar”.

Para sostener la guerra, el Kremlin tendrá que movilizar por la fuerza recursos humanos y materiales, lo que le obligará a “restringir las últimas libertades de mercado, libertad laboral y libertad de circulación que quedan tras la era postsoviética”, afirmó.

Como muestra del creciente descontento, algunos influencers de las redes sociales, anteriormente leales al Kremlin, han comenzado a criticar abiertamente las políticas del gobierno.

La decisión de las autoridades de restringir el acceso a internet móvil y bloquear aplicaciones de mensajería populares ha alterado la rutina diaria de millones de personas, provocando un gran descontento. Natalya Kasperskaya, destacada empresaria del sector tecnológico y ferviente partidaria del Kremlin, criticó duramente los cierres y los intentos de bloquear las redes privadas virtuales, advirtiendo que causan graves daños al sector tecnológico.

Agencia AP




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