Trump expone sus exigencias sobre el acuerdo con Irán y afirma que está a punto de “tomar una decisión final”
WASHINGTON.- En medio de la expectativa por la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para extender por 60 días la frágil tregua en Medio Oriente y encauzar las negociaciones de paz luego de tres meses de conflicto, el presidente Donald Trump mantuvo una reunión en la Sala de Situación por unas dos horas para “tomar una decisión final” sobre un posible pacto, en medio del escepticismo del régimen de los ayatollahs.
Sin embargo, tras el encuentro con su equipo de seguridad nacional el presidente no habría tomado hasta el momento una decisión definitiva respecto a un nuevo acuerdo con Irán, señaló al diario The New York Times un alto funcionario de la administración republicana que habló bajo condición de anonimato. Antes, por la mañana, Trump había escrito un largo posteo en su red Truth Social en el que expuso sus condiciones al régimen.
“Irán debe comprometerse a no poseer jamás un arma o bomba nuclear. El estrecho de Ormuz debe abrirse de inmediato, sin peajes, para permitir un tráfico marítimo irrestricto en ambas direcciones. Todas las minas acuáticas (bombas), si las hubiera, serán eliminadas (nosotros ya retiramos, mediante detonación, numerosas minas de este tipo). Irán completará la retirada y/o detonación inmediata de cualquier mina que quede, ¡las cuales no serán muchas!“, había expresado el mandatario en su posteo, que incluyó detalles sobre cómo se avanzaría sobre el uranio del programa nuclear iraní, uno de los ejes más conflictivos entre ambos países.
Poco después del anuncio del mandatario estadounidense, sin embargo, la agencia de noticias semioficial iraní Fars citó fuentes informadas del régimen que rechazaron las nuevas afirmaciones de Trump sobre el posible acuerdo, al describir sus declaraciones como “una mezcla de verdad y mentiras” y un intento de presentar una “victoria falsa”. Además, descartó que el memorándum de entendimiento tenga una disposición sobre destrucción de material nuclear iraní, como señaló el líder republicano.
“El material enriquecido —a veces denominado ‘polvo nuclear’— que se encuentra enterrado a gran profundidad bajo montañas prácticamente derrumbadas (a consecuencia de nuestro potente ataque con bombarderos hace 11 meses), será desenterrado por Estados Unidos (país que, según lo acordado, es el único —junto con China— que posee la capacidad mecánica para realizar esa tarea), en estrecha coordinación y colaboración con Irán, así como con el Organismo Internacional de Energía Atómica [OIEA], y será destruido“, señaló Trump.
El OIEA es dirigido por el diplomático argentino Rafael Grossi, que a su vez es candidato para ser secretario general de las Naciones Unidas. El organismo, que depende de la ONU, podría tener así un rol clave en la extracción de los cerca de 450 kilos de material enriquecido en caso de que se concretara lo apuntado por Trump, aunque los especialistas apuntan a que es muy difícil que esa condición sea aceptada por Teherán.
El programa nuclear iraní es uno de los principales puntos de discordia entre Estados Unidos e Israel -que lanzaron en conjunto la operación contra el régimen el 28 de febrero pasado- con Irán.
Trump no dio detalles de qué funcionarios de su gabinete participaron en la reunión en la Sala de Situación, y tampoco quedó claro si Teherán había aceptado las condiciones que planteó el presidente en su posteo.
El vocero de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, declaró el viernes que “los intercambios de mensajes entre Irán y Estados Unidos continúan”, pero que “no se alcanzó ningún acuerdo definitivo”, informó la agencia estatal iraní IRNA. Baghaei reiteró la postura de Teherán de que las negociaciones se centran actualmente en “poner fin a la guerra” y que no se extienden a la “cuestión nuclear”.
“No se realizará ningún intercambio monetario hasta nuevo aviso. Se han acordado otros puntos de mucha menor importancia. Ahora me reuniré en la Sala de Situación para tomar una decisión final”, había expresado Trump en el cierre de su mensaje de esta mañana.
El presidente también señaló que los barcos que “quedaron atrapados” en el estrecho de Ormuz debido al “asombroso y sin precedentes bloqueo naval” de Estados Unidos, el cual “ahora será levantado”, podrían “iniciar el proceso de regreso a casa”.
“¡Saluden de mi parte a sus esposas, esposos, padres y familias; de parte de su presidente favorito!“, añadió el presidente norteamericano, que busca encauzar una salida a un conflicto que ha impactado negativamente en sus niveles de aprobación, en mínimos en su segundo mandato.
En ese sentido, Fars señaló que las medidas de Irán para la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz -por donde antes de que empezara la guerra transitaba un quinto del suministro global de curdo- podrían incluir la “vigilancia e inspección de buques, prestación de servicios y medidas de seguridad”.
El largo posteo del líder republicano se produjo luego de que altos funcionarios de ambas partes señalaran el jueves que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un acuerdo tentativo para extender la tregua que encauce el final de una guerra que alteró a la economía global, pero que estaba pendiente de la aprobación de Trump. La decisión del presidente se conocería ente mismo viernes luego de su reunión en la Sala de Situación.
“Lograr un acuerdo final depende de que la parte estadounidense abandone su actitud, basada en unas exigencias excesivas y en posiciones cambiantes y contradictorias”, advirtió, por su parte, el canciller iraní, Abbas Araqchi, a su par omaní, según un comunicado de la cancillería que dio detalles del encuentro.
En tanto, en un mensaje en el que remarcó que las tensiones aún persistían, el presidente del Parlamento iraní y figura clave del régimen, Mohammad Bagher Ghalibaf, señaló anteriormente en la red social X que Teherán no tiene “confianza en garantías ni en palabras”, y que “el único criterio es la acción”.
“No se emprenderá ninguna acción antes de que actúe la otra parte. El ganador de cualquier acuerdo es aquel que está mejor preparado para la guerra al día siguiente”, indicó Ghalibaf, sin ofrecer más detalles.
Una de las principales exigencias de Teherán son las garantías de que Washington respetará sus compromisos, en especial luego de que Trump ordenara en su primer mandato retirarse unilateralmente del acuerdo sellado en 2015 entre Irán y seis grandes potencias (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania), según trascendió en reportes de la prensa internacional.
En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, había declarado que el pacto tentativo era “multifacético” y que Trump no aceptaría “un mal acuerdo” con Irán. “Dejó muy en claro sus líneas rojas”, dijo sobre la postura del presidente norteamericano.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance había señalado el jueves que Estados Unidos e Irán estaban “intercambiando propuestas sobre un par de puntos de redacción”, incluidos temas relacionados con las capacidades nucleares de Teherán.


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