Pam Bondi reconoció “errores de redacción” en la desclasificación de los documentos de Epstein


WASHINGTON.– La exfiscal general estadounidense Pam Bondi se negó a responder ‌las preguntas del Congreso sobre ‌si ⁠el presidente Donald Trump conocía las actividades del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein que dieron lugar a sus acusaciones penales, pero reconoció “errores de redacción”, en la desclasificación de solo tres de los seis millones de documentos del caso que tiene el ministerio de Justicia.

En una entrevista ​a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes ‌celebrada el viernes, la exfiscal (equivalente en otros países al ministro de Justicia) también responsabilizó a Todd ​Blanche, quien ahora ejerce como fiscal general ​en funciones, como el responsable de la divulgación final de los documentos.

“No dirigí todos los aspectos de esta iniciativa ni llevé a cabo yo misma la revisión de los documentos. Delegué la supervisión de este proceso en el fiscal general adjunto Todd Blanche”, afirmó Bondi en una declaración ​preparada a la que tuvo acceso la agencia Reuters.

El presidente Trump junto a Todd BlancheANDREW CABALLERO-REYNOLDS – AFP

El legislador Robert García, de California, el principal demócrata del comité, dijo a la ⁠prensa que Bondi se negó a responder a preguntas relacionadas con Trump, afirmando que un abogado del Departamento ‌de Justicia sentado a su lado “intervino y le dijo a la exfiscal general que no iba a responder a esas preguntas”.

Bondi, que fue despedida por Donald Trump el pasado abril por su polémica gestión del caso Epstein y tras protagonizar una polémica sesión en el Congreso, regresó este viernes al Capitolio para enfrentarse otra vez a los legisladores en un interrogatorio muy esperado ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.

En su declaración escrita que presentó al iniciar la audiencia, admitió que durante el proceso de revisión y desclasificación del archivo de Epstein “hubo errores de redacción”, aunque no detalló a qué se refería con esa expresión, y remarcó que “desde el primer día de este proceso, el Departamento de Justicia se ha comprometido con la rendición de cuentas y la transparencia”.

La congresista demócrata Melanie Stansbury, de Nuevo México, dijo que Bondi comunicó a la comisión que el Departamento de Justicia había divulgado 3 millones de los 6 millones de documentos relacionados con Epstein. “Esto es un encubrimiento”, indicó.

Durante la sesión en el Capitolio, Bondi dijo a los congresistas: “El equipo de profesionales que revisó todo el material que recopilamos me aseguró que los únicos materiales que se retuvieron eran aquellos que no eran pertinentes, estaban protegidos por el privilegio profesional o eran duplicados”.

Liz Stein, sobreviviente de los abusos de Epstein, muestra documentos censurados relacionados con la investigación de Epstein mientras habla con los medios en el Capitolio el 29 de mayo de 2026 en Washington, DC.ANNA MONEYMAKER – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Durante su mandato, el Departamento de Justicia afirmó que no haría pública información que pudiera exponer a las víctimas o comprometer las investigaciones en curso. Bondi se enfrentó a duras críticas por parte de los demócratas y algunos republicanos durante ‌su mandato por su gestión de la divulgación de millones de documentos relacionados con Epstein.

Los ⁠demócratas y algunos republicanos acusaron a Bondi de intentar proteger a Trump del ‌escrutinio público. El mandatario se opuso a la divulgación de la información hasta ⁠poco antes de que el Congreso aprobara por abrumadora mayoría ⁠una ley que ordenaba su divulgación.

Los documentos publicados revelan la vasta red de contactos y relaciones con el poder que mantuvo el “mayor depredador sexual de la historia de Estados Unidos”, como calificó un juez al financiero neoyorquino. Epstein organizaba fiestas en su isla del Caribe a las que invitaba a famosos, millonarios y personalidades de todo el mundo en busca de favores para agrandar su fortuna; a cambio, a algunos de ellos les ofrecía supuestamente los servicios de su red de explotación sexual.

El nombre de Trump aparece en miles de ocasiones en los documentos. Pero no existe aún ninguna prueba de que el presidente estuviera al tanto de los delitos de Epstein. Ambos fueron amigos y compañeros de aventuras durante los años ochenta y noventa en las noches de Nueva York, pero Trump aseguró que rompió relaciones en 2004 cuando echó a Epstein de su club de Mar-a-Lago por su comportamiento de “bicho raro”.

Agencia Reuters y diario El País




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