octubre 15, 2026

Georgieva dijo que la Argentina pagará por adelantado al FMI y Caputo respondió: “Te vas a sorprender”

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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, afirmó este jueves que la Argentina, principal deudor del organismo, pagará sus compromisos por adelantado, como hizo Grecia. Lo dijo durante un panel que compartió con el ministro de Economía, Luis Caputo, en las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia. “Te vas a sorprender”, respondió el funcionario argentino.

El intercambio combinó un nuevo respaldo al programa económico de Javier Milei con la expectativa oficial de que las inversiones permitan reducir la dependencia del financiamiento de los organismos internacionales. El contexto internacional y la suba del riesgo país alejan la posibilidad para el país de conseguir crédito a tasas razonables.

“Serán como Grecia. Pagarán por adelantado”, intervino Georgieva cuando la moderadora, la periodista de Bloomberg Lisa Abramowicz, le preguntó a Caputo si los incentivos a la inversión permitirían alcanzar una sostenibilidad fiscal que evitara depender del FMI y el Banco Mundial. Después de la comparación, el ministro sostuvo: “Sí, Lisa, eso de hecho ya está ocurriendo”. Ninguno anunció una operación concreta ni estableció un calendario para una eventual cancelación anticipada.

El diálogo ocurrió durante el Debate sobre la Economía Mundial, uno de los encuentros centrales de las reuniones que organizaron los organismos.

También participaron el presidente del Eurogrupo y ministro de Economía y Finanzas de Grecia, Kyriakos Pierrakakis; el vice primer ministro y ministro de Finanzas de Tailandia, Ekniti Nitithanprapas, y el gobernador del Banco Central de Nigeria, Olayemi Cardoso.

Kyriakos Pierrakakis, Ekniti Nitithanprapas, Kristalina Georgieva, Olayemi Cardoso y Luis Caputo, en las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok

Georgieva había presentado a la Argentina y Grecia como ejemplos de países que recuperaron la disciplina fiscal después de atravesar crisis: “No se puede gastar indefinidamente dinero que no se tiene”. La titular del FMI recordó una recomendación de su antecesora, Christine Lagarde: reparar el techo cuando brilla el sol. “La naturaleza humana es como es: arreglamos el techo cuando está lloviendo”, agregó.

La experiencia griega atravesó buena parte de la conversación. Georgieva destacó que ese país había cancelado anticipadamente sus obligaciones con el Fondo y que ahora financiaba asistencia técnica para otros miembros. Pierrakakis señaló que cuatro de los cinco países europeos con superávit fiscal habían pasado por programas de asistencia durante la década anterior. “El trauma colectivo puede ser una lección muy fuerte”, afirmó.

Caputo, por su parte, defendió el ajuste realizado desde diciembre de 2023 con la llegada de Milei a la Casa Rosada. El ministro de Economía dijo que el Gobierno había eliminado un déficit fiscal de cinco puntos del PBI en el primer mes de gestión mediante una reducción del gasto público y sostuvo que la experiencia había desafiado la idea de que la consolidación fiscal era necesariamente impopular y recesiva. También destacó la desaceleración de la inflación y la baja de la pobreza respecto a los niveles heredados por la gestión de Alberto Fernández.

El ministro planteó que el desafío argentino había sido generar previsibilidad, además de estabilidad, después de una larga sucesión de crisis y defaults. En ese sentido, destacó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y afirmó que las empresas estaban respondiendo con “un voto de confianza” mediante inversiones en la economía real. Habló de US$200.000 millones para desplegar durante los próximos años, una magnitud que vinculó con mejoras de productividad, crecimiento y empleo.

La conversación también abordó el riesgo de un cambio de rumbo político. Abramowicz le preguntó cómo convencer a los inversores de que las políticas serían estables ante las elecciones presidenciales de 2027. Caputo respondió que la sociedad había aprendido de las crisis y valoraba los resultados del programa. “Cuando empezamos, éramos apenas un conjunto de promesas. Ahora hemos cumplido”, sostuvo.

Georgieva destacó la disciplina fiscal de la Argentina y afirmó que el país pagará por adelantado al FMI, durante el debate que compartió con Caputo en Bangkok

“Cuando me preguntan cuál es el mayor riesgo al invertir en nuestro país, me gusta decir que el mayor riesgo es no invertir en la Argentina”, agregó. También señaló que el país podía aprovechar la incertidumbre global por su capacidad de producir alimentos, energía y minerales críticos, y mencionó conversaciones con grandes empresas tecnológicas para atraer inversiones.

El optimismo del panel convivió con un desafío pendiente: recuperar el acceso al mercado internacional a tasas sostenibles. El programa con el FMI por US$20.000 millones aprobado en abril de 2025 contempló ese regreso como una pieza central para fortalecer las reservas y afrontar los compromisos externos. Sin embargo, las tasas internacionales elevadas y la suba del riesgo país encarecen una eventual colocación soberana y dificultan ese objetivo.

La Argentina es, por amplio margen, el principal deudor del FMI: al 14 de octubre debía unos US$56.800 millones, equivalentes al 34,1% de los US$166.300 millones que el organismo tenía prestados en todo el mundo. Esa exposición se acumuló mediante el préstamo de 2018, su refinanciación en 2022 y los desembolsos del nuevo programa aprobado en 2025.

Entre 2027 y 2030, la Argentina enfrenta pagos al Fondo por unos US$38.900 millones de capital, intereses y sobretasas de sus préstamos. Los compromisos aumentan desde unos US$7600 millones el año próximo hasta US$11.400 millones en 2030, sin descontar los desembolsos que pueda recibir del organismo. Después de 2030, todavía quedarían unos US$30.300 millones por esos mismos conceptos, con vencimientos hasta mayo de 2036.

Mientras tanto, los equipos técnicos y las autoridades argentinas continúan negociando el cierre de la tercera revisión del programa, de cuya aprobación depende un desembolso de unos US$869 millones. “Los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión”, afirmó Caputo después de la reunión que mantuvo el martes con Georgieva en Bangkok.

El respaldo de la directora del Fondo llegó, además, en una semana en la que el organismo recortó del 3,5% al 2,1% su proyección de crecimiento para la Argentina en 2026. Para 2027, redujo la expansión esperada del 4% al 3,5%.