El riesgo país salta hasta los 915 puntos, el valor más alto del año

El riesgo país profundiza la tendencia alcista de las últimas jornadas y supera la barrera de los 900 puntos. De esa forma, alcanza un nuevo valor máximo del año y se encuentra en niveles que no registraba desde octubre de 2025.
El indicador elaborado por JP Morgan salta 72 unidades y se ubica en los 924 puntos básicos (+8,5%), de acuerdo a las pantallas de Rava. Esta escalada se explica por la fuerte caída que sufren los bonos soberanos: los títulos bajo ley local descienden hasta 3,3% (AE38D), mientras que los Globales se desploman 3,7% (GD46D).
Pesa un contexto internacional poco amable. El EFT que mide los países emergentes (EMB) cae 0,4%, aunque la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos cede hasta 4,82%.
Fernando Baer, economista de Quantum, observó que es un “día pesado” porque el mundo sigue en modo risk off, es decir, que venden los activos que se consideran más riesgosos, como es el caso de la Argentina.
A su vez, señaló que pesan las declaraciones de Gary Litman, vicepresidente senior de Iniciativas Globales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quien evauló que la derrota de Trump limitará una posible asistencia financiera al país, una duda que pesa para los inversores sobre el sostenimiento del programa económico. Cabe recordar que, entre los fondos que cuenta el Ministerio de Economía para afrontar vencimientos de los bonos el año que viene, toma en cuenta el swap con Estados Unidos de US$20.000 millones.
Justina Gedikian, analista de la Oficina de Inversiones, señaló que hoy “hay un alto componente global que pego fuerte sobre los activos argentinos”. En ese sentido, explicó que el rebote de ayer tras las elecciones en Estados Unidos se dio vuelta con “una fuerte toma de ganancias en tecnológicas”. Y explicó: “En ese contexto, la Argentina vuelve a funcionar como uno de los primeros activos que se desarman cuando los inversores reducen riesgo, lo que se reflejó en una rápida suba del riesgo país escalando por encima de los 900 puntos básicos”, explicó.
La analista detalló que la magnitud de golpe es tan fuerte porque “llega en un momento en que los bonos argentinos ya venían más expuestos”. Y agregó: “El mercado empezó a incorporar el riesgo electoral de 2027 antes de lo habitual, y con esa incertidumbre de fondo cualquier shock externo se amplifica en los precios”. Por lo tanto, el indicador se mostrará así de sensible hasta que “aparezca un catalizador local que devuelva algo de previsibilidad”.
La nueva escalada del riesgo país profundiza el deterioro que comenzó a acelerarse durante octubre. El indicador de JP Morgan había terminado septiembre en 607 puntos básicos y cerró octubre en 787 unidades, después de acumular una suba de casi el 30% en apenas un mes. Con el salto de este jueves, ya sumó otros 137 puntos en las primeras ruedas de noviembre, lo que representa un avance adicional del 17,4%.
Todo se da en un contexto de presiones externas y tensiones internas. En el mercado llamaron la atención, ayer, los movimientos de los bonos en pesos. Los títulos ajustados por inflación (CER) y los duales de mayor plazo registraron subas de hasta el 4,3%, acompañadas por un volumen de operaciones superior a los $3 billones, frente al billón habitual. Los operadores atribuyeron el fenómeno a compras oficiales por unos $2 billones, aunque no hubo confirmación sobre qué organismo habría intervenido.
La maniobra apuntaría a recomponer los precios de los títulos y reducir sus rendimientos antes de la próxima licitación del Tesoro, en un mes en el que el Gobierno enfrenta vencimientos por unos $40 billones, que podrían reducirse mediante canjes de deuda. La inyección de pesos también coincidió con una baja de las tasas de caución, que pasaron de superar el 30% anual a cerrar cerca del 22%.
El movimiento vuelve a alejar a la Argentina de la posibilidad de recuperar el acceso al financiamiento internacional a tasas sostenibles.
El riesgo país mide el rendimiento adicional que exigen los inversores para mantener títulos argentinos frente a bonos comparables del Tesoro estadounidense. Por eso, cuando caen los precios de los bonos soberanos y suben sus rendimientos, el indicador tiende a aumentar.
En 2027 deberá refinanciar vencimientos de deuda por US$25.000 millones, en un año de elecciones presidenciales y legislativas que ya de por sí carga con su propio riesgo político. Con el riesgo país por encima de los 900 puntos y sin posibilidades de financiarse en el mercado internacional, obliga al BCRA a acumular más dólares en un momento en que frena su ritmo de compra. Si bien la entidad monetaria compró US$1395 millones en octubre, el mayor monto de los últimos tres meses, en el inicio de noviembre solo compró US$9 millones, con dos días sin intervenciones en el mercado.
Ante la incertidumbre sobre una reelección de Javier Milei y el sostenimiento del programa económico, los inversores le ponen un precio alto a los bonos argentinos y se mueven a activos de menor riesgo.
En un contexto marcado por el sell off, las acciones argentinas tambien registran fuertes caídas tanto en Estados Unidos como en el mercado local. Los papeles que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR) operan en territorio negativo, en sintonía con las fuertes caídas de los principales índices de Wall Street. Mercado Libre lidera el desplome con 13,5% tras la presentación de su balance. Le siguen Edenor (-6,5%), Ternium (-6,5%) e YPF (-5,8%). A contramano, Tenaris sube 2,5%.
El Merval desciende 4,2%, hasta las 84.564 unidades, lo equivalente a US$50 (-4,2%). Retroceden mayormente Edenor (-6,4%), YPF (-6,1%) y Banco Supervielle (-6,1%).
