La polémica por Imane Khelif se mete en las elecciones del COI: el máximo candidato a presidente advirtió que “hay riesgo de perder el deporte femenino”
Pasaron unos cuatro meses desde que la controversia por la inclusión de Imane Khelif en las competencias de boxeo de los Juegos Olímpicos de París 2024 invadió los canales de televisión y portadas de medios gráficos de todo el mundo. Este lunes, el presidente de la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics), Sebastian Coe, retomó el tema al afirmar que si es elegido como sucesor de Thomas Bach en la presidencia del Comité Olímpico Internacional (COI) buscará revisar las normas para admitir a las deportistas en las competiciones femeninas.
El exatleta británico de 68 años aludió a uno de los asuntos que más revuelo generó durante los Juegos de París, el de las boxeadoras argelina Imane Khelif y taiwanesa Lin Yu-ting, que ganaron sendos oros olímpicos a pesar de no haber superado los test de género en el último Mundial.
“No creo que se pueda tomar a la ligera en un deporte como el boxeo. Hay que tener unas normas claras, como en todos los deportes”, dijo Coe después de un evento de World Athletics organizado el pasado viernes en Budapest.
“Las Federaciones Internacionales están esperando que el mundo olímpico genere ese marco. Se trata si se quiere de un asunto compartido, pero creo que el liderazgo y el impulso debe venir desde el movimiento olímpico”, señaló.
“Si no protegemos el deporte femenino y si no tenemos una serie de normas claras y nada ambiguas sobre el tema, corremos el riesgo de perder el deporte femenino. Personalmente, como presidente de un deporte olímpico [el atletismo], no estoy preparado para que eso ocurra”, sentenció.
Cuatro décadas después de ganar su segundo oro olímpico de 1.500 metros en Los Ángeles-1984, Coe sigue siendo uno de los atletas más célebres y prestigiosos de la historia.
Después de su carrera pasó a los despachos, tanto en la política como en el deporte. Fue el rostro de los organizadores de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y desde 2015 preside la Federación Internacional de Atletismo, cuyos mandos tomó en plena tormenta después de la larga etapa del senegalés Lamine Diack.
“Me inclino a creer que he estado entrenando para este puesto toda mi vida. En realidad, desde que con 11 años me puse por primera vez las zapatillas de correr”, sonrió.
“Tengo una visión y también un plan para la próxima generación del movimiento olímpico. Creo que sí, que estoy muy buen equipado para ese puesto”, afirmó.
La competencia se presenta fuerte. Diversos analistas estiman que ha llegado el momento de que una mujer lidere el COI, algo que nunca ha ocurrido, y la exnadadora zimbabuense Kirsty Coventry es una de los siete aspirantes.
Coventry es parte del poderoso Comité Ejecutivo del COI pero Coe, miembro del COI desde 2020, confía en su proyecto.
“Tenemos que mirarnos a nosotros mismos como movimiento y preguntarnos si estamos aprovechando al máximo las experiencias y habilidades de colegas que, como yo, nos sentamos en sesiones y congresos. No estoy seguro de que lo estemos haciendo y no creo que tengamos las estructuras adecuadas para permitir eso de una manera óptima”, valoró.
Coe ha hecho algunos enemigos con su postura inflexible de vetar a los rusos en el atletismo, primero por los escándalos de doping y luego por el ataque de Moscú contra Ucrania.
Con Bach, el COI ha ido orquestando en los últimos meses el regreso de los rusos y bielorrusos al deporte mundial mediante un sistema de bandera neutral, pero Coe se mostró inflexible y mantuvo el veto en el atletismo de París 2024.
En el caso de ser elegido, Coe dice que efectuará consultas más amplias sobre los asuntos clave.
“Quiero asegurarme, si me convierto en presidente [del COI], de crear estructuras que permitan que la voz de los miembros no solo sea escuchada, sino que sea tenida en cuenta”, dijo.
Eso incluiría “una Junta Directiva que responda ante los miembros y una oficina presidencial que esté en contacto con las partes interesadas”.
Los siguientes Juegos Olímpicos serán en Los Ángeles (Estados Unidos) en 2028 y en Brisbane (Australia) en 2032. Arabia Saudita, que albergará el Mundial de fútbol en 2034, apunta también a buscar la sede olímpica. Para la cita de 2036 también peleará una potencia emergente como India.
“Necesitamos llevar nuestro deporte a nuevas regiones y territorios, que lleven el deporte al mayor número posible de jóvenes”, destacó.
“No voy a cerrar los ojos a cualquier país, en cualquier continente, que quiera albergar nuestros eventos. Animaré activamente a la competición entre ciudades que tengan la ambición y el deseo, y cuyos intereses se alineen con los nuestros, ya sea Arabia Saudita, India o cualquier lugar del mundo”, apuntó.
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