Deuda en dólares y riesgo político 2027: los dos factores que condicionan la calificación de la deuda argentina, según Moody’s
Moody’s confirmó que no tiene planes de aplicar una mejora en la calificación de la deuda argentina en lo inmediato y explicó que los riesgos vinculados a las elecciones de 2027 y el financiamiento de los vencimientos en moneda extranjera el año próximo son dos factores clave que condicionan la nota de los instrumentos de deuda local.
“La confianza de que estas políticas van a continuar es clave para la calificación. Y sería prematuro subir la calificación si no hay certeza de continuidad en las políticas”, dijo hoy Jaime Reusche, vicepresidente y senior credit officer de la calificadora estadounidense, al enfatizar en el escenario de “incertidumbre” que presenta el contexto financiero para el país, especialmente el año que viene. Fue en un encuentro organizado por la firma en el hotel Four Seasons de Buenos Aires, en el que el ejecutivo también dialogó con el viceministro de Economía, José Luis Daza.
“El análisis es continuo y constante. Estamos sopesando esos dos temas. Si en un momento las condiciones están dadas para una mejora, ahí lo haremos”, agregó Reusche.
El enfoque de Moody’s llega un día después de que Fitch, otra de las grandes calificadoras del mercado financiero internacional, confirmara una mejora de un escalón en el grado de la deuda argentina (de CCC+ a B-), con “perspectiva estable”.
En su comunicado, celebrado por funcionarios del equipo económico, la firma destacó las “mejoras estructurales en lo fiscal y en la balanza externa”, y elogió también las reformas económicas y la mejora en las perspectivas de acumulación de reservas, con un BCRA que aceleró las compras de divisas en lo que va de 2026 (adquirió US$7300 millones en el mercado este año).
Según Reusche, hay factores que confirman una “mejora” en la posición de la economía argentina. En particular, el ejecutivo de Moody’s elogió la consolidación fiscal y el ajuste en el gasto público impulsado por la gestión de Javier Milei, el crecimiento de la actividad económica tras la caída de 2023 y el desplome generado a comienzos de 2024 y la capacidad política del Gobierno en avanzar en desregulaciones o reformas como la flexibilización laboral.
No obstante, en Moody’s también se refirieron a la “incertidumbre” vinculada con la capacidad de que el país pueda afrontar sus vencimientos de deuda en moneda extranjera en 2027. “Vemos un equilibrio subóptimo, y la razón es que, si bien los flujos (de dólares) mejoraron mucho y el Banco Central ha estado comprando bastantes divisas, el tema es que el nivel de reservas no está aumentando. Entonces, está bien por un lado y mal por otro”, enfatizó Reusche.
Si bien el ejecutivo descartó cambios en lo inmediato, planteó que podría haber alguna revisión en los próximos meses, en virtud del análisis “continuo” de las variables. “Típicamente hacemos revisiones en no más de seis meses. La última fue en enero. El año pasado, cuando ajustamos, fue en enero de 2025 y julio de 2025. Nuestra intención es seguir analizando”, dijo Reusche.
Al mismo tiempo, destacó el efecto positivo por los términos de intercambio que generó el conflicto en Medio Oriente para el país, con una mejora en su capacidad exportadora. Según sus estimaciones preliminares, por cada US$10 de aumento en el barril de petróleo, las exportaciones argentinas podrían crecer unos US$1700 millones (anualizado) por ventas de hidrocarburos. “A río revuelto, ganancia de pescadores. Este es uno de los pocos países en los que ocurre”, dijo Reusche, al describir el ‘viento de cola’ que implicó la suba en los precios.
“Mientras tanto, habrá que ver si es un escenario transitorio o permanente y la cuestión acá es cuánto de este beneficio se va a internalizar o le da sostenibilidad a las cuentas externas, hasta el boom exportador que habrá en el país desde 2028. Eso es algo que todavía estamos evaluando. El año 2027 es un punto donde hay bastantes retos y eso es lo que estamos tratando de cuantificar en los próximos meses, si las fuentes de financiamiento calzan con las necesidades”, dijo Reusche.
La mirada fue compartida por Marie Diron, managing director de Global Sovereign Risk en Moody’s, quien se mostró cauta con respecto a la mejora de los flujos externos. “Hay que ver la tendencia y ver por qué las reservas crecen, si es por buena suerte y hay suba de las commodities, es algo bueno, pero estaríamos mucho más confiados de que eso es duradero si hubiera mejores fundamentals para sostener ese crecimiento de las reservas”, dijo la ejecutiva, que trabaja en las oficinas de la firma en Londres.
En ese sentido, advirtió sobre la transición económica hasta el esperado incremento exportador de 2028. “Hay que ver qué hace el Gobierno para asegurar que aprovecha esta oportunidad, de 2028 en adelante. Se puede establecer un contexto de inversión que estimule otras áreas, para maximizar inversiones. Porque si la economía está altamente desbalanceada, con tres sectores en boom y otros que están dolorosamente estancados, eso no es duradero. Los gobiernos deben tomar políticas para compartir eso y estimular el crecimiento en otras actividades”, dijo ante la consulta de LA NACION.


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