Doble cara: el crédito en pesos volvió a enfriarse en abril, pero los préstamos en dólares marcan récords

El mercado de créditos en pesos está en pausa. Mientras que la mora sigue en niveles históricamente elevados y los bancos reacomodan sus estrategias de préstamos ante este nuevo escenario, en abril la cartera de créditos volvió a retroceder en términos reales por cuarto mes consecutivo. La contracara es el financiamiento en dólares que, con el mercado de cambios en calma, se expandió a niveles históricos.

El saldo total de préstamos al sector privado alcanzó el mes pasado los $97,5 billones, lo que representó un avance nominal de apenas el 1,8% respecto de marzo. Sin embargo, al descontar la inflación -estimada en torno al 2,5% para ese mes-, el resultado fue negativo y marcó una caída real del 0,7% mensual, de acuerdo con el informe de First Capital Group.

La línea más afectada fue la de préstamos personales. El saldo llegó a $10,8 billones, con un incremento nominal del 1,6%, pero la caída real fue del 0,9% mensual. En términos interanuales, el crecimiento real es del 6,1%. Sin embargo, en este caso la tasa promedio se ubica en 70% anual, casi tres veces la inflación proyectada para los próximos 12 meses (del 23,8% según el Relevamiento de Expectativas del Mercado).

“Ya son siete los meses durante los cuales esta operatoria perdió valor en términos reales, al extremo de retroceder a prácticamente los valores de un año atrás. Todavía no se solucionan las dificultades de cobranza experimentadas desde finales del año pasado y, por otra parte, los consumidores no recuperan la confianza necesaria para aumentar su endeudamiento”, aseguró Guillermo Barbero, socio de First Capital Group. La mora alcanzó en febrero al 13,7% de los créditos personales.

El financiamiento a través de tarjetas de crédito disminuyó 0,8% en términos reales Freepik

Una situación similar atraviesan las tarjetas de crédito. El financiamiento a través de este medio subió un 1,7% nominal el mes pasado, hasta los $24,4 billones. Se trató de una caída real del 0,8% mensual, y del 1% interanual. Es decir, la cartera se encuentra por debajo de los valores de un año atrás, a pesar de la baja de la tasa de interés y la oferta del mercado de cuotas con y sin interés. “Ante un consumo que no despega, la principal herramienta de financiamiento utilizada es un reflejo de ello”, sumó Barbero.

Los números en negativo también alcanzaron a los préstamos comerciales. En abril, subieron un 2,3% nominal y llegaron a $31,7 billones, pero la variación real tuvo una disminución del 0,2% frente a marzo y del 0,5% frente a abril de 2025. Para Barbero, la baja de tasas activas tuvo un efecto positivo parcial y produjo un efecto en la recuperación, aunque por ahora es parcial por parte de la demanda.

Los créditos hipotecarios —incluidos los ajustables por inflación o UVA— mostraron en abril su primera pausa luego de más de un año de crecimiento sostenido. El saldo llegó a $7,5 billones con una suba nominal del 2,5% mensual, pero la variación real fue prácticamente neutra. Pese a eso, el salto interanual es contundente: un 149,5% nominal y un 88,7% real respecto de abril del año anterior, cuando el saldo era de apenas $3,0 billones.

En este caso, la línea se vio afectada por la aceleración de la inflación en los primeros meses del año. “Esto causó una retracción de la demanda, ante el riesgo del incremento de las cuotas y el alza del valor del préstamo medido en dólares”, sumó el analista.

La línea de créditos hipotecarios se mantuvo sin variaciones positivas por primera vez desde su relanzamiento Daniel Basualdo

Sin embargo, hubo una excepción dentro del mercado de créditos en pesos. Este fue el caso de los préstamos prendarios, que tuvieron un saldo total de $6,1 billones durante el mes pasado, un aumento del 6,4% nominal en abril. En este caso, tuvo una variación positiva real del 3,8% mensual y del 43,2% interanual.

“Sorprende el salto cuantitativo de esta línea, procedido de cinco meses de caídas reales. El ofrecimiento de planes de pago en cuotas sin interés o con intereses reducidos, implementados por las terminales automotrices y algunos bancos, incentivaron la gran demanda que se observa este mes”, sumó Barbero.

Mientras el crédito en pesos pierde dinamismo real, la contracara en moneda extranjera muestra un panorama opuesto. El saldo de préstamos en dólares creció un 6,6% mensual hasta los US$22.735 millones, y acumula una expansión interanual del 56% respecto de los US$14.577 millones de abril de 2025. Son cifras récord.

El financiamiento en dólares aumentó un 6,6% en abrilGemini

El grueso del financiamiento en divisas sigue siendo la línea comercial, que representa el 74,3% del total y avanzó un 6,9% en el mes y 52,2% en el año. La estabilidad cambiaria es el factor detrás de esta dinámica: las empresas ligadas al comercio exterior aprovechan el costo financiero en dólares y los bancos aprovechan para colocar tanto fondos propios como de terceros.

Las tarjetas en moneda extranjera también mostraron dinamismo: el saldo financiado subió un 14,2% mensual hasta US$781 millones, aunque en términos anuales el crecimiento fue más modesto (5,0%), lo que sugiere que los niveles actuales son consistentes con la tendencia del último año. Por su parte, los prendarios en dólares —ligados principalmente a maquinaria agrícola— registraron un alza mensual del 9,4%, sumando US$104 millones al saldo total.


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