El Brexit se mete en la crisis del Partido Laborista mientras un posible sucesor de Starmer sugiere volver al bloque
LONDRES.– El Brexit se coló en la crisis del Partido Laborista británico, tras los comentarios el fin de semana de uno de los posibles aspirantes a suceder a Keir Starmer como primer ministro, que sugirió un regreso a la Unión Europea (UE).
Wes Streeting, que dimitió como ministro de Salud la semana pasada tras los desastrosos resultados del Partido Laborista en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo, calificó el Brexit, la salida británica de la UE, como “un error catastrófico”.
“Necesitamos una nueva relación especial con la UE, porque el futuro de Reino Unido está en Europa y, algún día, dentro de la Unión Europea“, dijo Streeting el sábado en Londres.
Starmer, que se encuentra sometido a una intensa presión para dimitir desde las elecciones locales, afirmó el lunes que sigue centrado en desempeñar su cargo.
“Estoy centrado en el trabajo que se me ha encomendado, que es servir a mi país y cumplir con mis obligaciones como primer ministro de este país”, declaró ante su equipo durante una visita a la sede del Partido Laborista.
Las fuertes pérdidas laboristas en las elecciones provocaron que casi una cuarta parte de los diputados del primer ministro pidieran su renuncia, mientras los rivales dentro de su partido compiten de manera abierta por sustituirlo, lo que ha inquietado a los inversores, que han hecho subir los costos de financiación del Gobierno.
Anteriormente, el viceprimer ministro David Lammy había afirmado que Starmer no establecería un calendario para su salida. Esto se produjo después de que los medios informaron durante el fin de semana de que estaba sopesando si anunciar o no un plan para dimitir.
El referéndum del Brexit, en el que se decidía la salida o la permanencia de Reino Unido en la UE, el 23 de junio de 2016, vio cómo un 51,9% se mostró favorable a dejar el bloque europeo y un 48,1% en contra.
La salida británica de la UE, que se completó en 2020, sigue siendo un tema polémico en el país. Desde su llegada al poder en julio de 2024, Starmer ha tratado de acercarse a Europa, aunque insiste en que Reino Unido no entrará de nuevo en el bloque.
El actual primer ministro descartó volver al mercado único y a la unión aduanera, o restablecer la libre circulación. En cambio, impulsó una mayor cooperación en defensa y seguridad y una reducción de barreras comerciales, con acuerdos para suavizar controles y trámites en exportaciones e importaciones.
Con Starmer, Reino Unido volvió a participar en programas de la UE, en particular en cooperación académica y juvenil, además de fomentar una relación política más estrecha con Bruselas, con reuniones frecuentes con dirigentes europeos.
El conservador David Cameron convocó el referéndum del Brexit y dimitió tras el triunfo de los partidarios de la salida de la UE.
Tras la marcha de Cameron en 2016, otros cuatro primeros ministros conservadores, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss y Rishi Sunak, pasaron por Downing Street en apenas ocho años.
Starmer puso fin en 2024 a catorce años de gobiernos conservadores, prometiendo estabilidad, crecimiento económico y una relación más pragmática con Europa.
Entre los conservadores, opositores tradicionales a los laboristas, no sentaron bien las palabras de Streeting el sábado sobre un eventual regreso a la UE.
El diario conservador The Daily Telegraph y el tabloide Daily Mail hablaron el lunes de “traición”.
Por su parte, la líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, señaló el domingo que el debate sobre el Brexit está “zanjado hace mucho tiempo”.
Para ella, reabrirlo es “la señal de que el Partido Laborista no tiene un proyecto para el país”.
El acercamiento británico a Europa coincide con un alejamiento de su tradicional aliado, Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó a mediados de abril con revisar el acuerdo comercial con Reino Unido, de 2025, lamentando la falta de apoyo británico en la guerra contra Irán.
Las elecciones locales y regionales de mayo dejaron como primera fuerza política al partido antiinmigración Reform UK, que ganó 1450 concejales, mientras los laboristas perdieron 1500.
Los conservadores, por su parte, dejaron de ser la segunda gran fuerza del país.
Desde su llegada al poder, la popularidad de Starmer, de 63 años, no ha dejado de caer, en un contexto de economía estancada y aumento del coste de la vida, agravado por la guerra en Medio Oriente.
Streeting, de 43 años, procedente del ala derecha del laborismo, aún no se presentó formalmente a la sucesión de Starmer –para lo que necesitaría el apoyo del 20% de los 403 parlamentarios de su partido, en una cámara de 650 escaños– , aunque declaró el sábado que se presentará a cualquier contienda formal por el liderazgo.
Los otros dos aspirantes a suceder a Starmer vienen del ala izquierda del partido y son Angela Rayner, de 46 años, antigua vice primera ministra, y Andy Burnham, de 56, alcalde del Gran Mánchester, también abiertamente proeuropeo.
Agencias AFP y Reuters


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