La frase de Trump que que violó un principio histórico de la política y consolidó la imagen de un multimillonario desconectado


Con su riqueza generacional, su finca de ocho hectáreas en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, y sus lucrativos negocios familiares alrededor del mundo, el presidente Donald Trump nunca pretendió ser un estadounidense común.

En cambio, sostuvo que podía utilizar su experiencia empresarial para ayudar a levantar a los hombres y mujeres olvidados del país.

Pero en las últimas semanas, mientras los estadounidenses sienten una fuerte presión económica por la guerra que lanzó contra Irán, las acciones y declaraciones de Trump lo expusieron a acusaciones de estar desconectado —o ser indiferente— frente a la vida cotidiana de los ciudadanos comunes.

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Los costos se disparan por su ola de renovaciones, redecoraciones y obras en Washington y en la Casa Blanca. En redes sociales publica frenéticamente mensajes centrados en proyectos personales, quejas y triunfos propios, incluido un comentario sobre una crítica periodística de hace 22 años a su programa de televisión The Apprentice. Pero quizás el ejemplo más llamativo ocurrió el martes, cuando le preguntaron si las dificultades económicas que atraviesan los estadounidenses lo motivaban a cerrar un acuerdo para terminar la guerra.

“Ni un poco”, respondió.

“No pienso en la situación financiera de los estadounidenses”, continuó Trump, en una admisión sorprendentemente franca que llegó después de semanas minimizando el impacto económico del conflicto o simplemente pidiendo paciencia. Su única preocupación, afirmó, era impedir que Irán obtuviera un arma nuclear: “Eso es todo”.

Personas compran en un supermercado en Schaumburg, IllinoisNam Y. Huh – AP

Ese mismo día, el Departamento de Trabajo informó que la inflación en Estados Unidos se aceleró el mes pasado al ritmo más rápido en tres años, mientras el precio de la nafta superó los 4,50 dólares por galón.

Los demócratas aprovecharon de inmediato la declaración —que probablemente será utilizada en avisos de campaña para las elecciones legislativas— y afirmaron que evidenciaba la desconexión entre las prioridades del presidente y las del electorado.

“Donald Trump acaba de decir en voz alta la parte silenciosa: no le importan los estadounidenses que luchan para llegar a fin de mes en su economía”, declaró Rosemary Boeglin, directora de comunicación del Comité Nacional Demócrata.

Incluso aliados del mandatario tuvieron dificultades para defender sus palabras. El vicepresidente JD Vance, consultado esta semana sobre si coincidía con Trump, respondió: “Bueno, no creo que el presidente haya dicho eso; creo que es una tergiversación de lo que quiso decir”.

Sin embargo, en una entrevista con Fox News, Trump redobló la apuesta.

“Es una frase perfecta”, dijo. “La volvería a decir”.

Reconoció que existe un “dolor de corto plazo” asociado a la guerra, aunque aseguró que “el dolor es mucho menor de lo que la gente pensaba”.

La Casa Blanca defendió la postura presidencial y sostuvo que Trump está enfocado en proteger la seguridad nacional.

Buques aparecen anclados en el estrecho de Ormuz, frente a la ciudad portuaria de Khasab– – AFP

“La responsabilidad última del presidente es la seguridad y protección de los estadounidenses”, afirmó Steven Cheung, vocero presidencial. “Irán no puede tener un arma nuclear y, si no se hubiera actuado, la tendría, lo que amenaza a todos los estadounidenses”.

Barrett Marson, estratega republicano radicado en Arizona, consideró que el comentario fue una “bomba de sinceridad” de Trump, comparable a su famosa afirmación de que podría dispararle a alguien en la Quinta Avenida sin perder apoyo político. Pero advirtió que las elecciones legislativas de este año serán ajustadas y que los republicanos corren el riesgo de perder el control total del Congreso.

“Él exhibía su riqueza y a la gente no le molestaba”, dijo Marson. “Pero ahora es algo así como: ‘Guau, realmente no sentís nuestro dolor; estás aumentando nuestro dolor y, además, no te importa’. Eso podría traerle problemas políticos. Él no estará en la boleta, pero esta elección es importante para él”.

Trump se muestra orgullosamente multimillonario y construyó un discurso populista basado en defender a quienes quedaron rezagados. Sus aliados sostuvieron durante años que, precisamente por su fortuna, no podía ser comprado por intereses especiales.

El presidente Donald Trump y Eric Trump observan el torneo Maaden LIV Golf Virginia en el Trump National Golf ClubAlex Brandon – AP

Sin embargo, durante su segundo mandato, Trump obtuvo beneficios económicos de la presidencia como nunca antes. Recientemente, su hijo Eric lo acompañó en el viaje a China, lo que volvió a despertar interrogantes sobre los límites entre los negocios del gobierno y los intereses privados. Eric Trump dirige la empresa familiar, que mantuvo vínculos comerciales con China a lo largo de los años.

Una nueva encuesta de CNN reveló que el 77% de los estadounidenses —incluida una mayoría de republicanos— considera que las políticas de Trump aumentaron el costo de vida en sus comunidades.

La inflación trepó un fuerte 3,8% en abril. El precio promedio de la nafta subió más de 40% desde el inicio de la guerra con Irán en febrero. Y los alimentos registraron el mayor aumento mensual en casi cuatro años, encareciendo desde tomates hasta productos del mar.

James Carville, histórico estratega demócrata que trabajó en la campaña presidencial de Bill Clinton —famosa por la frase “Siento tu dolor”—, señaló que al menos Trump no estaba “fingiendo empatía”.

Mar-a-LagoJIM WATSON – AFP

Pero agregó que quebró una regla política fundamental: nunca confirmar una sospecha existente.

“Es lo que los abogados llaman una confesión contra interés”, afirmó. “La mayor confesión contra interés en la historia de la presidencia”.

Administraciones anteriores siguieron otra estrategia para abordar el impacto económico de las guerras. Aunque el presidente George W. Bush solía destacar el crecimiento económico durante las guerras de Irak y Afganistán, también expresaba empatía hacia las familias y empresas afectadas por el aumento del combustible, que superó los 4 dólares por galón durante su gobierno.

“Las palabras que usamos para definir la economía no reflejan la ansiedad que siente el pueblo estadounidense”, dijo Bush en una conferencia en la Rosaleda en 2008. “A la persona promedio realmente no le importa cómo la llamemos”.

Douglas Holtz-Eakin, quien fue economista jefe del Consejo de Asesores Económicos de Bush durante el inicio de la guerra en Afganistán y hoy preside el American Action Forum, sostuvo que la principal diferencia entre ambos presidentes radica en la disciplina comunicacional.

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“Existía un mecanismo para que el presidente pensara en aquello a lo que estaba llevando al país”, explicó. “Trump hace todo él mismo, es el principal vocero. Y no hubo un proceso de planificación sobre lo que podía ocurrir”.

Los miembros del gabinete de Trump también enviaron señales contradictorias en distintos momentos.

Este mes, el secretario de Transporte, Sean Duffy, llamó la atención por protagonizar una serie de YouTube titulada The Great American Road Trip, en un momento en que el precio promedio de la nafta se disparaba. El director del FBI, Kash Patel, participó de una excursión VIP de snorkel en Pearl Harbor. Y Vance anunció, como parte de su nueva tarea supervisando una fuerza especial antifraude, que el gobierno revisaría y suspendería algunos beneficios públicos, justo cuando muchos estadounidenses están preocupados por su futuro económico.

Mientras analistas y medios debatían durante toda la semana la polémica declaración presidencial, Trump estaba en China en una gira diplomática. En redes sociales, tanto él como la Casa Blanca difundieron videos cuidadosamente producidos de su fastuosa bienvenida y de una cena de gala cuyo menú incluía langosta en sopa de tomate y pato asado.

Y cuando regresaba a Washington el viernes, dejó en claro una de las conclusiones que sacó de su viaje.

“China tiene un salón de baile, ¡y Estados Unidos también debería tenerlo!”, escribió en Truth Social. “Está en construcción, adelantado respecto del cronograma, y será la mejor instalación de su tipo en todo Estados Unidos”.




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