El dólar inició junio con mayor presión, pero los especialistas prevén estabilidad para el resto del mes
El dólar comenzó junio con tendencia alcista: en los primeros tres días del mes la divisa oficial minorista registra una suba de $30 (+2,1%) y este miércoles cotiza en el Banco Nación a $1460, un valor nominal que no alcanzaba desde febrero. Ante este panorama, los especialistas proyectan que las cotizaciones se mantendrán estables durante el sexto mes del año, por una persistente oferta de divisas por exportaciones y el financiamiento de empresas en el exterior.
El economista Fernando Marull señaló que en junio “se espera un dólar estable”, en línea con la dinámica de los últimos meses y explicó que esto se debe a que “seguirá la oferta de soja y el flujo financiero”, dado que se trata de un período que se caracteriza por la estacionalidad de las liquidaciones del campo. A su vez, el titular de FMyA puntualizó que la suba que presentó la moneda extranjera a principio de mes responde a que “hubo menos oferta”.
Martín Polo, jefe de estrategia en Cohen Aliados Financieros, coincidió con este diagnóstico. El economista evaluó que el incremento inicial del dólar está relacionado con una mayor demanda que, posteriormente, “tiende a aflojar”. Esta presión se debe a que “en los últimos cuatro meses el tipo de cambio bajó con una inflación que se aceleró”, por lo que se espera que la cotización de la moneda extranjera busque “recuperar algo de terreno”.
En este punto, el analista advirtió que el contexto internacional constituye un factor clave de riesgo y volatilidad. No obstante, destacó que durante la primera mitad del año el entorno externo resultó favorable: la debilidad del dólar frente al real brasileño permitió compensar la pérdida de competitividad provocada por la caída del tipo de cambio nominal local frente a la suba de precios internos.
Pese a esto, Polo subrayó que el escenario ha cambiado: si bien anteriormente hubo un fuerte ingreso de capitales —impulsado por la estacionalidad del agro y la emisión de obligaciones negociables—, los inversores modificaron su postura. La oferta de divisas, antes abundante, se ha transformado ahora en demanda, lo que dejó al mercado financiero en una posición “menos holgada”.
No obstante, pese a este cambio estructural en el flujo de capitales, Polo sostuvo que espera que el dólar se mantenga “más tranquilo” este mes porque todavía es temporada alta de liquidaciones del campo, lo que favorece un “mejor mercado cambiario”. Las proyecciones de Cohen Aliados Financieros estiman una suba en la divisa durante junio en línea con la inflación, proyectada para el mes en torno al 2%.
No obstante, advirtió que, de cara al segundo semestre, habrá “un tipo de cambio que se deslice un poco más rápido”, es decir, que podría acelerar su ritmo de depreciación. Por lo tanto, se descartan las expectativas previas de que el año cerraría con un tipo de cambio en $1400.
Por su parte, Andrés Reschini, titular de F2 Soluciones Financieras, consideró que hasta el cierre del pasado martes 2 de junio “no se notó un salto en la demanda por cobertura ni tensión en la curva pesos”. Esto indica que no hay un “cierre masivo de posiciones en pesos para rotar hacia el dólar”. Aunque es cierto que en el primer día del mes el dólar mayorista se mostró algo más acelerado de lo habitual, señaló que corresponde a “un tipo de cambio real que difícilmente vaya a apreciarse más y que está, en consecuencia, operando en un entorno global con el dólar más fuerte en lo poco que va de junio”.
“Daría la impresión de que esta suba es por la fortaleza del dólar frente a las principales monedas del mundo y la región”, aseveró Reschini. Respecto al techo de la cotización en junio, concluyó que “dependerá principalmente de lo que suceda con el dólar en la región y la inflación local”.


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