Del cepo al “Big Bang”: cómo cambió el mercado de capitales y cuál es la nueva apuesta para atraer a nuevos inversores

El mercado de capitales creció de forma acelerada en los últimos tres años. En lo que va del año, ya se duplicó el volumen de emisiones que hubo durante todo 2023, un fenómeno que fue impulsado por una mayor cantidad de inversores en el mercado, el renovado apetito por el riesgo argentino y un marco regulatorio que busca reducir las trabas para que las empresas puedan financiarse.

En números, si se toman los últimos 12 meses, el volumen de emisiones alcanzó aproximadamente los US$40.000 millones. Y dentro de la Comisión Nacional de Valores (CNV), la entidad encargada de velar por la seguridad de los inversores, repiten una y otra vez el lema de “hay que regular tanto como sea necesario, pero tan poco como sea posible”. Paradójicamente, durante la actual gestión se dictaron 174 resoluciones —muchas de ellas desandando trabas del pasado—, frente a un promedio histórico de 16 regulaciones al año.

“No era fácil cuando llegamos. La Argentina tenía un cepo cambiario que no solo se instrumentaba a través de las medidas del Banco Central, sino también a través de un montón de medidas en el mercado de capitales, porque el mercado de capitales había absorbido muchas de las operaciones que estaban prohibidas en el mercado cambiario. Hubo que desarmar un montón de normas, desde declaraciones juradas hasta período de parking. Hoy en día nos quedan muy pocas de ellas, y las que quedan, casi uno podría decir que no solo es una regulación cambiaria, sino también de protección de capitales golondrina”, dijo Roberto Silva, presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), durante el evento Global Network of Director Institutes (GNDI).

Recientemente, la CNV lanzó lo que denominan “Big Bang” regulatorio, una normativa que reemplazó parte de los mecanismos de aprobación previa por procedimientos automáticos. Con esta estrategia, el organismo apunta a reducir los tiempos y los costos de acceso al mercado, para que los CFO aprovechen las “ventanas de oportunidad” que se abren en el mercado sin tener que depender de los tiempos burocráticos.

Roberto Silva, presidente de la CNV, durante el evento. Fotografía: Gastón Frías

Mientras que los bancos y sociedades de bolsa se preparan para el lanzamiento de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), la iniciativa que financiará las indemnizaciones de los trabajadores, la CNV también tiene el foco en los intermediarios financieros.

“Tenemos un montón, mucho más de los que probablemente tengan en sus países”, dijo ante un escenario que convocó a líderes del mercado de Brasil, México y otros países de la región. Actualmente, hay registrados en el país 290 agentes de bolsa y unos 80 agentes de negociación.

“Tenemos muchos intermediarios y estamos preocupados un poco por la salud y la seguridad del sistema. Entonces, pusimos un montón de reglas, o estamos en proceso de hacerlo, de manera que el sistema funcione mejor, que haya menos riesgo sistémico y que estos intermediarios estén mejor capitalizados. Empezamos a ponerles distintos regímenes de información”, agregó Silva.

Si bien aseguró que la visión del organismo regulador “no es que tiene que haber menos”, las empresas sí tienen que garantizar un buen servicio, generar capitales, tener un negocio sustentable y ”bajo ninguna circunstancia pueden apropiarse del dinero de sus clientes”. Con esta misma política, durante la actual gestión se establecieron “advertencias” a todas las faltas que son consideradas “menores”, pero “sanciones ejemplares” y “duras” sobre las faltas graves, como sucedió con Guardati Torti S.A.

Gonzalo Pascual Merlo, CEO de BYMA, hizo una comparativa de cómo creció el mercado de capitales en los últimos diez años. Mientras que en aquel entonces había 400.000 cuentas comitentes, una década después hay 28 millones de cuentas abiertas, y casi tres millones tienen saldo invertido.

El evento Global Network of Director Institutes (GNDI). Fotografía: Gastón Frías

“Creo que todavía hay espacio de oportunidad para que siga creciendo. ¿Cómo planeamos hacerlo? Tuvimos la suerte de que la CNV dio el visto bueno y luz verde para la creación de los ETF locales, para empezar a generar un modelo de inversión pasivo en la Argentina. Creo que esto, sumado a una potencial reclasificación de la Argentina a mercado emergente, lo podría terminar de resolver“, explicó.

De esta manera, para Pascual Merlo se podría llegar a jugadores que todavía no están en el mercado local, ya que “hoy hay pocos inversores extranjeros”. BYMA, que es una empresa que cotiza en Bolsa, tiene apenas el 20% de su público extranjero y gran parte de ese universo son brasileños. “Hoy somos off index, no solo quedamos totalmente fuera de todo el mundo de inversión pasiva, sino que hay un porcentaje del mundo de inversión activa que, por no ser emergente, no puede invertir en empresas que tienen la Argentina. Eso es claramente una gran desventaja”, acotó.

Sin embargo, para el empresario, hoy la Argentina se para por primera vez en una situación “en la que finalmente se están haciendo los deberes correctos”, con el orden fiscal, macroeconómico, monetario y cambiario.

“Obviamente, con desafíos todavía por delante y la complejidad en esto que estamos haciendo, pero por primera vez haciendo los deberes. Vamos a ir a rendir un examen habiendo estudiado en serio, habiendo cubierto todo el programa de lo que teníamos que hacer. Eso creo que cambia mucho las condiciones de base de cómo todo lo que está pasando en el mundo y el contexto geopolítico nos pega”, aseguró.


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