Ante inversores financieros en Nueva York, Caputo buscó dar certidumbre sobre el plan económico de cara a 2027
NUEVA YORK.- Antes de la llegada del presidente Javier Milei a esta ciudad el martes para participar de la Asamblea General de la ONU, el ministro de Economía, Luis Caputo, hizo esta tarde una presentación en la sede del banco JP Morgan en la que buscó dar certidumbre sobre el programa económico de cara a 2027 ante las inquietudes que le presentaron inversores financieros de fondos de largo plazo.
Tras una exposición inicial de unos 30 minutos en la que destacó los logros del programa económico del Gobierno, Caputo respondió todas las consultas de los cerca de 50 participantes del encuentro, varias de ellas sobre los desafíos al plan que plantean las elecciones presidenciales del año próximo, según reconstruyó LA NACION.
Ante una pregunta de uno de los inversores, el ministro destacó que la Argentina está en una “mejor situación” que en 2023, año en el que ganó Javier Milei, y que la ventaja es que ahora el Gobierno tiene “resultados para mostrar”, y que “esa es una diferencia enorme”.
Caputo, que en su exposición mostró varios gráficos sobre las distintas variables de la economía, resaltó que esta será la primera vez en cuatro años que la Argentina goce de superávit fiscal primario y financiero. “La política monetaria tampoco cambiará: seguiremos aplicando una política monetaria restrictiva”, les dijo a los inversores.
También destacó la estrategia del Gobierno de mantener su compromiso con la “prudencia fiscal” a todos los niveles y la disciplina monetaria, apoyándose al mismo tiempo en un mayor dinamismo exportador. El encuentro estuvo moderado por Facundo Gómez Minujín, CEO de JP Morgan para la Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay.
Otra de las consultas a Caputo fue sobre el acceso a los mercados internacionales para 2027, y qué condiciones o factores serían los ideales para que el equipo económico considere esa posibilidad.
“Por un lado, que el riesgo país se sitúe en niveles significativamente más bajos. Y creo que eso llegará con la reelección”, inició su respuesta el ministro.
“Si se comparan los bonos que vencen antes de las elecciones con bonos idénticos que vencen justo un año después, se observa una diferencia de casi 400 puntos básicos. Eso refleja simplemente el riesgo electoral. Por tanto, considero que vale la pena esperar, ya que creo que Milei ganará. Esto generará un mayor optimismo tanto entre la gente como en los mercados, y el riesgo país se reducirá considerablemente”, explicó el ministro.
Por otro lado, Caputo dijo que al mercado le conviene que el Gobierno continúe amortizando deuda, “tal como lo hemos estado haciendo hasta ahora”.
“Esta dinámica cambiará significativamente después de 2027, ya que es muy probable que obtengamos mejores calificaciones crediticias y reduzcamos la exposición al riesgo país en nuestras carteras. Además, para entonces ya no existirá el riesgo político -confió-. Al combinar todos estos factores, es probable que se den las condiciones adecuadas para acceder a los mercados si fuera necesario”.
Caputo también fue consultado sobre cómo actuaría el Gobierno para dar garantías al mercado en caso de que las encuestas no fueran tan favorables al Gobierno en la primera mitad de 2027 y se empezara a ver nuevamente una dolarización de carteras.
En ese sentido, el ministro dijo que, en caso de que no lograran renovar la deuda local, recurrirían a otras fuentes, como por ejemplo al swap con China o al del Tesoro norteamericano, que sigue operativo.
“Estamos trabajando en otras alternativas”, dijo Caputo, que se mostró “seguro” de que también obtendrían ayuda adicional de diversas entidades —que evitó mencionar—, “ya que todo el mundo está apoyando a la Argentina”.
“Esa es una diferencia enorme respecto a la Argentina del pasado, cuando siempre estábamos enfrentados a todos. ¿Por qué? Porque no hacíamos las cosas bien: queríamos que el mundo entero nos apoyara, pero no ofrecíamos nada a cambio; no cumplíamos con nuestras obligaciones. Ahora la situación es distinta”, dijo, y lo gráfico con su última presencia en la cumbre de ministros de Finanzas de países que integran el G-20.
Allí, Caputo fue ubicado en la misma mesa en la cena que dio el anfitrión, en secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, y al lado del alto funcionario de la administración de Donald Trump en las sesiones del evento que se desarrolló en Asheville, Carolina del Norte.
“Esas son señales, son cosas que no suceden por casualidad. Eligen específicamente mostrar esos pequeños detalles”, dijo Caputo, que junto con Bessent firmó el año pasado el auxilio financiero que Estados Unidos le dio al Gobierno con un swap por US$20.000.
“La Argentina se ha convertido en el alumno ejemplar de la clase, cuando antes éramos siempre los peores; es un cambio significativo”, dijo Caputo ante los inversores.
El ministro, que destacó los beneficios del RIGI y la reducción de 25 puntos en el índice de pobreza en la gestión libertaria, señaló en una de sus respuestas que “es cierto que la economía crece a ritmos distintos”, pero indicó que “eso es normal”.
En su explicación, el ministro recordó que durante décadas la Argentina penalizó a los sectores en los que tenía una ventaja competitiva con impuestos a las exportaciones, por ejemplo del sector agrícola, y que no se permitía el auge del sector energético por la política de subsidios que desalentaba la inversión.
“Tampoco permitíamos que el sector minero prosperara, ya que carecíamos de la legislación adecuada y la actividad estaba prohibida en muchas provincias. Al eliminar esas trabas, es natural que dichos sectores cobren fuerza. Es algo normal y positivo para la economía, porque todos esos sectores garantizan que esta estabilidad perdure a largo plazo. No se trata de algo pasajero; son flujos que seguirán aumentando año tras año”, sostuvo.
“Esa previsibilidad económica de la que la Argentina carecía antes, ahora las distintas industrias sí la tienen. Es un nuevo modelo. Deben cambiar de mentalidad y comprender que ahora les toca invertir y competir”, amplió.
Caputo también hizo hincapié en las posibilidades de que el Gobierno logre aprobar las leyes que impulsa en caso de un éxito electoral en 2027, y que en una eventual reelección de Milei con resultados similares a los de las elecciones legislativas de 2025 el Gobierno obtendría la mayoría en la Cámara de Diputados y muy cerca de lograrla en el Senado.
“Así que, ¿se implementarán esas reformas en el próximo mandato? Sin duda alguna. Esas y muchas más. Lo positivo es que ahora será mucho más sencillo llevarlas a cabo, ya que durante estos cuatro años todo consistió en negociaciones para sacar adelante estas iniciativas”, se entusiasmó.


Los comentarios están cerrados.