Cómo proteger a las mascotas y prevenir accidentes tras las lluvias

Las lluvias intensas pueden alterar temporalmente los refugios y el comportamiento de diferentes animales. Esto puede favorecer su desplazamiento hacia patios, depósitos y viviendas.
La Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable recomienda adoptar medidas preventivas para proteger a las familias y sus animales de compañía.
Cuidados generales para perros y gatos
Perros y gatos deben permanecer bajo supervisión y no circular libremente por zonas anegadas, terrenos con escombros o sectores afectados por la tormenta.
Antes de permitirles salir, se recomienda revisar patios, galerías y depósitos. La precaución debe reforzarse en lugares cerrados o con materiales acumulados.
Los animales de compañía no deben acercarse a fauna silvestre, ejemplares muertos o especies desconocidas.
Ante lesiones, mordeduras, cambios de comportamiento o signos de enfermedad, se debe consultar de inmediato con un médico veterinario.
Cómo actuar ante animales ponzoñosos
Los animales ponzoñosos son aquellos que poseen estructuras capaces de producir y, mediante una mordedura, picadura o contacto, inocular sustancias tóxicas o venenosas que pueden afectar la salud de las personas y animales. En San Juan, entre los principales accidentes de este tipo se encuentran los provocados por arañas, alacranes y serpientes, como la yarará y el cascabel.
Después de una lluvia puede aumentar la presencia de estos y otros animales fuera de sus refugios habituales. Ante un ejemplar potencialmente ponzoñoso, se debe mantener distancia y alejar del lugar a niños y mascotas.
No debe intentarse su captura, manipulación o eliminación. Tampoco se recomienda utilizar métodos caseros para atraparlo.
Si puede hacerse sin acercarse ni asumir riesgos, una fotografía puede facilitar la identificación del animal por parte de personal especializado.
Cuando el ejemplar aparezca dentro de un área protegida o represente un riesgo para las personas, se debe informar a la autoridad del área en la que se encuentra.
En caso de picaduras, se recomienda asistir de inmediato al centro de salud más cercano, mientras que si se observa que el afectado es una mascota, lo más importante es trasladarlo rápidamente para que reciba atención veterinaria.
Las medidas preventivas permiten reducir accidentes, cuidar a las familias y sus mascotas, evitar la manipulación o eliminación innecesaria de la fauna.
