Qué es el “efecto venturi”, otra de las hipótesis de la muerte de los cinco buzos italianos en una cueva de Maldivas
MALÉ (AP).— Buzos finlandeses recuperaron este miércoles los dos últimos cuerpos de los cuatro italianos que murieron la semana pasada en el interior de una cueva submarina en Maldivas. Los buceadores exploraban la cueva en el atolón Vaavu el jueves pasado cuando desaparecieron.
El cuerpo de un instructor italiano de buceo fue recuperado fuera de la cueva, y los buzos finlandeses encargados de rescatarlo llevaron a la superficie el martes los cuerpos de otros dos de los fallecidos. En medio de la conmoción, los investigadores barajan algunas hipótesis de qué pasó.
Aunque se desconoce la causa de muerte, las hipótesis apuntan a un problema con la mezcla de oxígeno en sus tanques, las adversas condiciones climáticas, las corrientes térmicas repentinas o una pérdida de orientación en una grieta de la cueva.
Según informó El Mundo, la ley permite realizar actividades de buceo con un límite de hasta 30 metros. Si bien no existe una ley que impida sobrepasar ese límite, los investigadores cuentan con la posibilidad de proponer una sumersión más profunda, ya que no hay una legislación que lo impida.
Sin embargo, en las últimas horas otra versión circuló. El presidente de la Sociedad Italiana de Medicina Subacuática e Hiperbárica, Alfonso Bolognini, afirmó que los cinco buceadores fueron víctimas del “efecto venturi”, es decir, que fueron succionados hacia la cueva por una corriente muy fuerte causada por la forma particular del sitio submarino, que cuenta con una entrada y una salida, según publicó el medio italiano Corriere della Sera.
Esta hipótesis, sin embargo, fue negada por Shafraz Naeem, el buceador maldivo que ostenta el récord de inmersiones en la cueva Alimatha. “Nunca me aventuré en la tercera cámara, pero nunca escuché hablar de una salida. ¿Y adónde llevaría esa salida?”, comentó Naeem.
El portavoz presidencial Mohameed Hussain Shareef informó que los dos últimos cuerpos fueron recuperados por tres buzos finlandeses, con apoyo de la guardia costera y la policía de Maldivas.
Los cuerpos fueron trasladados a una morgue e identificados como Muriel Oddenino y Giorgia Sommacal; eran madre e hija. El martes se recuperaron los restos de Monica Montefalcone y Federico Gualtieri, dijo el portavoz gubernamental Ahmed Shaam.
El instructor, Gianluca Benedetti, fue encontrado cerca de la entrada de la cueva el día en que los buzos desaparecieron.
“Después de eso coordinaremos con el gobierno italiano e iniciaremos el procedimiento para repatriar los cuerpos”, manifestó. Dio las gracias a los buzos finlandeses y los elogió por su profesionalismo y liderazgo.
Los cuatro cuerpos habían sido localizados el lunes a una profundidad de alrededor de 60 metros, el doble de la profundidad legal para el buceo recreativo en la nación insular. La búsqueda se había suspendido temporalmente después de que un buzo militar local muriera durante un peligroso intento de recuperación.
El gobierno de Maldivas señaló que los buzos de recuperación avistaron los cuerpos en la zona más lejana de la cueva. El portavoz gubernamental Shaam dijo que los cuatro cuerpos se encontraron “prácticamente juntos”.
La cueva fue explorada en el pasado por expertos locales y buzos extranjeros, dijo anteriormente a AP el portavoz presidencial.
Aunque los buzos italianos tenían un permiso, las autoridades no sabían por su propuesta la ubicación exacta de la cueva que estaban explorando, y al menos dos de los fallecidos no figuraban en la lista de participantes que se había presentado. “Así que no sabíamos que formaban parte de la expedición”, indicó Shareef.
Describió las condiciones en la zona más alejada de la cueva como “desafiantes”, con un terreno difícil, fuertes corrientes y poca visibilidad.
Añadió que también se había emitido una alerta por mal tiempo y que los investigadores deben determinar si los buzos tomaron las precauciones adecuadas.
La Divers’ Alert Network Europe, que desplegó a los buzos finlandeses, los describió como buzos técnicos y de cuevas con experiencia en misiones de búsqueda y recuperación, incluidas operaciones en “entornos profundos con techo, espacios confinados y escenarios de alto riesgo”.
El equipo de rescate utilizó dispositivos de respiración de circuito cerrado, un sistema que recicla el gas respiratorio exhalado y elimina el dióxido de carbono mediante un depurador químico, lo que permite “inmersiones significativamente más largas”, indicó la organización.
La causa de muerte del buzo militar maldivo seguía bajo investigación, pero colegas sugirieron que pudo haber fallecido por narcosis de nitrógeno o por descompresión a esa profundidad.


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