Bajo presión, renunció el jefe de la autoridad electoral de Perú tras el escándalo de las presidenciales


LIMA.– El jefe de la entidad electoral que organizó los comicios generales en Perú, Piero Corvetto, renunció este martes a su cargo a pocas horas de acudir a la fiscalía para ser interrogado por las fallas en el proceso.

“Deseo que mi renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones”, dijo Corvetto en una carta que difundió en su cuenta en la red X. La misiva está dirigida a la jefa de la Junta Nacional de Justicia (JN), entidad que aceptó su renuncia “por unanimidad”.

Corvetto dejó su cargo tras ser seriamente cuestionado desde todos los sectores por el escándalo electoral del 12 de abril, cuando decenas de miles de votantes no pudieron ejercer su derecho a voto en varias mesas de Lima por falta de boletas y otros groseros errores logísticos.

Piero Corvetto, ex jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, resistió diez días antes de renunciarLUIS ROBAYO – AFP

La Junta, encargada de suspender, investigar o destituir a funcionarios clave incluido el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), indicó en un comunicado que convocó a una reunión extraordinaria para evaluar las decisiones que correspondan. No se conoce al momento quién sucederá en el cargo a Corvetto.

Corvetto indicó que renunciaba luego de los “problemas focalizados” de la primera vuelta presidencial, y añadió que ese incidente constituye “una situación que me impide continuar en el cargo”. Si bien admitió desde el principio de la polémica que hubo retrasos logísticos en el proceso, ha negado que fueran “graves irregularidades”.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) presentó ante la fiscalía una denuncia penal contra el funcionario por los presuntos delitos de atentado al derecho de sufragio, entre otros. Por su parte la Junta dijo que continuará con una “investigación preliminar” contra el exfuncionario.

Jorge Valdivia, vocero del Jurado Nacional Electoral, muestra el conteo parcial de los votosGuadalupe Pardo – AP

La misión de observadores de la Unión Europea declaró la semana pasada que se detectaron “serias irregularidades” en el proceso, pero no se encontraron evidencias concretas de un fraude, como denuncia uno de los candidatos.

El lunes, el Tribunal Electoral de Perú anunció que el 15 de mayo será la fecha máxima para informar sobre quienes serán los dos candidatos que disputarán la presidencia en la segunda vuelta.

Contabilizadas el 93,8% de las actas de las elecciones del 12 de abril, la derechista Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, lidera con 17,04% de votos; el progresista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, es segundo con el 12,01% y le pisa los talones el ultraconservador Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, con 11,91%.

Keiko Fujimori deja su casa en Lima rodeada de periodistas tras la primera vuelta (Archivo) ERNESTO BENAVIDES – AFP

Los resultados sobre quiénes pasan a un balotaje presidencial en Perú son lentos comparados con otros países de la región.

En las elecciones de 2021, el Tribunal Electoral los anunció el 18 de mayo, 37 días después de los comicios de primera vuelta del 11 de abril de 2021. En aquel entonces, la separación entre el segundo y tercer lugar fue amplia desde el inicio y no existió el suspenso de ahora.

En esta ocasión se añade la dificultad adicional de miles de actas observadas por presuntas irregularidades que obligan a una revisión pormenorizada de esos votos, sobre todo con márgenes tan estrechos.

De acuerdo a la ONPE, aproximadamente un 6% de los votos han sido impugnados por falta de datos o errores en el llenado de las actas. Esos sufragios serán evaluados por un jurado especial electoral antes de ser contabilizados.

Seguidores del ultraconservador Rafael López Aliaga protestan contra las irregularidades en la votación de la primera vuelta LUIS ROBAYO – AFP

“El objetivo de impugnaciones masivas, incluso en zonas donde el candidato que reclama está relegado, es restar votos al contrincante y alargar todo el proceso”, dijo el politólogo Fernando Tuesta.

Las actas pueden impugnarse por diversos tipos de errores, como inconsistencias en las cifras o datos faltantes o ilegibles, algo usual en una votación récord con 35 candidatos y cinco elecciones simultáneas.

Cuando estas anomalías no pueden corregirse, la ley prevé un recuento de votos en lugar de la anulación de las actas, como ocurría a veces anteriormente.

Agencias AP, AFP y Reuters




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