El Parlamento de Gran Bretaña aprueba una ley que le prohibirá comprar tabaco a todos los nacidos después de 2008


LONDRES.- En una decisión inédita en la historia de la salud pública, el Parlamento de Gran Bretaña aprobó el martes una ley que prohíbe de forma permanente la venta de tabaco a cualquier persona que haya nacido después del 1° de enero de 2009.

Esta medida, que entrará legalmente en vigor cuando sea refrendada por el rey Carlos en las próximas semanas, busca la creación de la primera generación libre de humo en territorio británico y representa un cambio radical en la lucha contra el tabaquismo.

Los bebés de madres fumadoras pueden necesitar terapia de reemplazo de surfactante y sufrir un deterioro de la función pulmonar (Foto: Freepik)

El proyecto, que contó con un amplio respaldo de diversos sectores políticos, tiene como objetivo final que el hábito de fumar desaparezca por completo entre la población joven para el año 2040, mediante un bloqueo legal que impide el acceso a los cigarrillos.

El sistema que propone la nueva legislación es singular, ya que aumenta la edad legal para comprar tabaco un año cada año de manera indefinida. Esto garantiza que quienes hoy son menores nunca alcancen la edad permitida para entrar a un comercio y adquirir estos productos de forma lícita.

Con este esquema progresivo, las autoridades pretenden romper el ciclo de la adicción desde la raíz y evitar que la nicotina encuentre nuevas víctimas entre los adolescentes. Gran Bretaña se posiciona de este modo a la vanguardia de las naciones que adoptan medidas extremas para proteger la salud de sus ciudadanos más jóvenes.

El recorrido político de esta iniciativa resultó curioso y cruzó las fronteras partidarias en Londres. El ex primer ministro conservador Rishi Sunak impulsó la idea original hace dos años, pero encontró una resistencia interna feroz en un sector de su propio partido.

A nivel mundial, con mil millones de fumadores y pocas expectativas de reducción, la industria tabacalera impulsa el cambio hacia alternativas menos dañinas como IQOS, que reduce un 95% de sustancias nocivas, según Philip MorrisEl Confidencial

Fue gracias al apoyo de los laboristas de Keir Starmer, en aquel entonces en la oposición, que el trámite legislativo no quedó en la nada.

Tras la victoria electoral del laborismo y su llegada a Downing Street, el nuevo gobierno retomó la posta con firmeza para asegurar que la reforma sea hoy una realidad tangible para todo el país, más allá de las diferencias ideológicas de fondo.

El ministro de Sanidad, Wes Streeting, celebró la sanción de la ley y recalcó que la prevención es siempre un camino superior a la cura. Según el funcionario, esta reforma estructural servirá para salvar miles de vidas y para aliviar la presión sobre el Servicio Nacional de Salud (NHS).

Streeting enfatizó que los niños británicos van a crecer en un entorno mucho más saludable, protegidos de los daños físicos que el tabaco provoca. El ministro ve en esta legislación un paso histórico para construir un país con menos carga de enfermedades respiratorias y cardiovasculares en el futuro cercano.

Imagen de un hombre fumando

Fumar es el principal factor de riesgo de cáncer de pulmón, el más común y mortal en el mundo, según la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Las cifras que respaldan este blindaje legal son contundentes y muestran un panorama alarmante. Solo en Inglaterra, el tabaquismo provoca cerca de 64.000 muertes y unas 400.000 internaciones hospitalarias cada año.

Además, el costo para el erario público es inmenso: el NHS gasta unos 3000 millones de libras anuales en tratamientos para patologías derivadas del cigarrillo. Si se toma en cuenta la pérdida de productividad, el impacto económico total para la sociedad británica oscila entre los 21.000 y 27.000 millones de libras cada periodo anual.

Aunque la prohibición total se enfoca en el tabaco tradicional, la ley otorga poderes nuevos al Ejecutivo para regular el vapeo y los cigarrillos electrónicos.

Los ministros podrán imponer restricciones muy severas a los sabores frutales o dulces que resultan atractivos para los menores de edad. También habrá reglas estrictas sobre el diseño de los empaquetados, con el fin de evitar que el marketing de las empresas capte la atención de los más chicos a través de estéticas llamativas.

El objetivo es que la nicotina deje de ser un producto con imagen canchera entre los adolescentes que todavía no empezaron a fumar o a vapear de forma habitual.

Cuando presentó el proyecto de ley, el gobierno de Sunak estimó que un 12% de los jóvenes de 16 y 17 años son fumadores. Cuatro de cada cinco fumadores empezaron con su adicción al tabaco antes de cumplir 20 años y siguen siendo dependientes por el resto de sus vidas, aunque la mayoría ha intentado dejar el vicio, según esas cifras.

La normativa también extiende de forma considerable las zonas donde el consumo de nicotina está vedado.

A partir de ahora, queda prohibido el uso de vaporizadores en el interior de vehículos donde viajen menores, así como en las inmediaciones de escuelas y hospitales. Los parques infantiles también se suman a esta lista de espacios protegidos.

Varios jóvenes fuman en las inmediaciones del colegio Pia Balmes, en BarcelonaDavid Zorrakino – Europa Press – David Zorrakino – Europa Press

Sin embargo, el consumo todavía es legal en las terrazas de los bares y en otros espacios públicos al aire libre de naturaleza privada. Esta distinción busca equilibrar la protección de la infancia con las libertades individuales en entornos abiertos donde el riesgo es menor.

Desde el sector privado, algunas empresas de vapeo advirtieron que las medidas excesivamente restrictivas podrían tener un efecto búmeran. Referentes como Richard Begg señalaron a The Guardian que si se eliminan los sabores, muchos exfumadores podrían retornar al tabaco tradicional por falta de alternativas satisfactorias.

Una imagen close up de un cigarrillo encendidoArchivo

Por otro lado, existe el temor de que estas prohibiciones alimenten los mercados negros no regulados, donde no hay controles de calidad. Los críticos sostienen que el gobierno debe proteger la disponibilidad de opciones menos dañinas para los adultos que quieren dejar el cigarrillo común, sin que esto signifique descuidar la salud de los más jóvenes.,

Por el contrario, las organizaciones de salud celebraron el resultado como un triunfo de la ciencia. Hazel Cheeseman, directora de un grupo antitabaco, calificó este momento como un punto de inflexión y aseguró que el fin de esta adicción es algo inevitable.

En la misma sintonía, desde la fundación para el asma destacaron que la industria ya no podrá hacer estragos en los pulmones de las próximas generaciones.

Prohibir la venta de tabaco a los jóvenes nacidos entre 2006 y 2010 podría evitar casi 1,2 millones de muertes por cáncer de pulmón de aquí a finales de siglo, según un estudio dirigido por la agencia del cáncer de la OMS y publicado en octubre de 2024.

El Parlamento de Nueva Zelanda aprobó en 2022 un texto similar,que prohibía la venta de cigarrillos a cualquier persona nacida después de 2008, pero un nuevo gobierno conservador anunció a fines de 2023 el abandono de esas medidas pioneras.

Agencia AFP y diario El País




Los comentarios están cerrados.